default

Municipios: Aportes saludables


Hoy, delegados de los gobiernos locales de todo el país, escogidos por el voto ciudadano en las elecciones de 1999 a través de los diversos partidos políticos o por libre postulación, caminarán de la Plaza Porras a la Asamblea Legislativa y a la Presidencia de la República, a entregar sus aportes a la discusión de una importante ley de fortalecimiento del régimen municipal, y paso importante hacia la descentralización del país. Estos aportes nacen de una resolución votada por unanimidad en el V Congreso Nacional de Alcaldes y Representantes realizada 13-15 de junio del 2001, máximo órgano de gobierno de la AMUPA (Asociación de Municipios de Panamá) por la cual se aprobó que esta asociación gremial orientara el proceso de descentralización y fortalecimiento local. Por ello AMUPA se comprometió a elaborar aportes a una nueva ley sobre régimen municipal, de corregimiento y provincial, que compatibilizara, consensuara y mejorara tanto los anteproyectos preparado por el Organo Ejecutivo, como el ya presentado a la Asamblea Legislativa por el H.L Felipe Cano.
Para cumplir con este acuerdo, la AMUPA solicitó el apoyo de CONADEL (Coordinación Nacional para la Descentralización y el Desarrollo Local) de la cual forma parte, en el marco del compromiso del cumplimiento del Pacto por la Descentralización y el Desarrollo Local, firmado por los candidatos presidenciales en 1999.
AMUPA designó una Comisión especial formada por representantes y alcaldes de todos los partidos políticos, de los ámbitos urbanos y rurales y con equilibrio de género que promoviera una estrategia de consulta que ya se efectuó a lo largo y ancho del país.
La propuesta contiene elementos importantes como estos:
Contribuir a un mejor equilibrio que permita una distribución equitativa del ingreso. Por lo cual se propone la transferencia del impuesto de inmueble y de consumo de bebidas alcohólicas y otras rentas nacionales para que sean dichos recursos administrados por los municipios, en el contexto de un plan de desarrollo. Esto permitirá, que los municipios y los corregimientos puedan cumplir con las competencias que les atribuye la ley y que no dependan de las asignaciones que ha discreción otorga el Gobierno Nacional, para los gastos de administración. El Gobierno Local es el órgano público de la descentralización y existe la necesidad de fortalecerlo y modernizarlo. Resulta imperante modernizar el estatuto del Régimen Municipal en función de avanzar hacia nuevos modelos que permitan hacer la institución más eficaz y eficiente, frente a los desafíos que plantea la descentralización. Los municipios están llamados a desempeñar un rol más dinámico en procura de impulsar el desarrollo de sus comunidades y para tal fin hay que dotarlo de una estructura legal que le permita actuar en virtud de éstos objetivos. Para ello la ley intenta definir con mucha más claridad las funciones del Municipio como órgano de derecho público, así como delimitar las facultades de los alcaldes y del concejo. En cuanto a la autonomía administrativa, desarrolla aspectos relacionado con la administración en su conjunto y los tributarios. Además de la transferencia de recursos, los municipios en consecuencia deberán asumir las competencias que conlleva dichos traslados. Entre los servicios que podrían ser prestados por los municipios está la construcción y mantenimiento de los caminos de penetración, de producción y de comunicación interna, acueductos, saneamiento ambiental, asistencia de salud primaria entre otros servicios que tienen una inmediación con la comunidad. Fortalecer la participación ciudadana, en el sentido de introducir mecanismos que permitan un mayor nivel de consulta de la comunidad.
El aporte de AMUPA es constructivo y busca no antagonizar sino aportar a la construcción de una mejor ley. Estamos seguros que tanto los legisladores, partidos políticos, gobierno, sector privado como la ciudadanía recibirán los aportes saludables y constructivos de los municipios panameños, que son los sujetos de la necesaria descentralización del país.
Las municipalidades no pueden seguir siendo vistas como oficinas locales del gobierno central, relegando a la municipalidad en el papel de administradora y además en la mayoría de los casos, una pobre administradora. Ello sumado a otros factores ha ido provocando una deslegitimización por parte del resto de la ciudadanía hacia la municipalidad, pues no ven como importante acercase a ella, no la sienten representativa de sus aspiraciones e intereses, no les interesa apoyarla con recursos e incluso con sus tributos.
La municipalidad, por el contrario, es una figura política y administrativa, un instrumento y expresión del poder democrático de la ciudadanía asentada en un territorio, y su misión es participar aportando los planes locales de desarrollo, y de trabajo en coherencia y armonía con estrategias nacionales, que impulsen el desarrollo integral.
La descentralización y fortalecimiento de la democracia local, en lugar de debilitar el Estado Nacional, lo fortalece, en la medida que los espacios locales y regionales ganan en capacidad de resolver problemas sociales y económicos, y tengan mayor representación política e incentivación de la participación ciudadana. Claro está que éste es un proceso gradual, contradictorio y escalonado que debe responder a una estrategia construida sobre la base de consensos, concertaciones y convergencias, convocado por liderazgos democráticos dotado de la voluntad política y capacidades concertatorias para lograr estas importantes metas nacionales, pivotes para el desarrollo humano e integral de Panamá. (raulleisr@hotmail.com)

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América