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Negociaciones elitistas y excluyentes


Desde las colonizaciones españolas los pueblos indígenas hemos sido excluidos del derecho interno e internacional, considerado como seres inferiores, sistemáticamente engañados y traicionados con promesas estériles.
Aún en nuestros días abundan propuestas y estudios hipotéticos llenos de tecnicismo que no dicen ni resuelven los problemas indígenas, puesto que ofrecen fórmulas aparentes, y alejadas de las realidades que padecen estos pueblos.
Cuando se pretenden impulsar nuevos proyectos legislativos tendientes a beneficiar al país, sale a luz un rosario de propuestas de soluciones. Como por ejemplo, la escuela, centro de salud, carretera, empleos, mejoramiento habitacional, comedores escolares, programas de desarrollo comunitario, transporte y medios de comunicación, entre otros. Pero los indígenas no somos invitados a participar en la discusión de los temas, ya que somos considerados como una entidad carente de carácter consultivo.
En materia electoral, cuando un politiquero sueña ocupar un cargo público de elección popular no descansa en ofrecer ayuda a las familias y comunidades, pero condicionada a la inscripción partidista, las y, al final del debate legislativo, todas las promesas quedan automáticamente archivadas.
A nivel de ministerio, cuando los indígenas reclaman participación en los programas del gobierno los acusan de autoexclusión por razones de reivindicaciones comarcales. En las discusiones sobre proyectos de ley en el seno de la Asamblea Legislativa la opinión de indígenas y campesinos no cuenta, porque son asuntos de los legisladores, ¿pero quién elige a los legisladores?
Aunque parezca falso, con frecuencia son aprobadas leyes de manera sorpresiva, los conocidos "madrugonazos". Cómo se puede llamar esto, si no es la manifestación de actitudes carentes de dignidad, que no merecen el respeto del pueblo que los elige.
Por otro lado, la proyección internacional de un país depende generalmente de diversos factores y actores internos y externos y, de acuerdo a esta perspectiva, los jefes de Estado y Gobierno no representan únicamente a un selecto grupo. Es lamentable, aún en el marco del proceso de globalización económica, donde las negociaciones comerciales deben significar a su vez participación y consulta a organizaciones no gubernamentales, entre ellos los pueblos indígenas.
222...pareciera que el pueblo sólo ejerce la democracia en circunstancias electorales y después de las elecciones la democracia es un concepto muerto.
Sin embargo, las consultas y negociaciones se realizan a nivel de conferencias internacionales, igualmente en el ámbito nacional se celebran consultas con un grupo selecto del poder político y económico, con la absoluta ausencia de los sectores populares, por ende de los pueblos indígenas. En este caso, pareciera que el pueblo sólo ejerce la democracia en circunstancias electorales y después de las elecciones, la democracia es un concepto muerto.
En la actualidad, en las relaciones internacionales y negociaciones diplomáticas de cualquier naturaleza, el Estado no es el único actor en esta esfera, ya que los temas que se debaten no son de interés exclusivo de él, sino supera la estructura tradicional de poder, puesto que los estamentos sociales demandan la coordinación en el ámbito interno, particularmente, los pueblos indígenas, tomando en consideración que la comunicación, participación directa y formales constituyen opiniones favorables y ventajosas para el Estado, tanto en el ámbito nacional como internacional.
El Estado moderno demanda de nuestros gobernantes visión multidiciplinaria, y la comprensión de que la estabilidad, la paz y el desarrollo de una nación no se fundamentan en la denegación del derecho ni en la exclusión del pueblo, sino la auténtica confianzas en el pueblo, especialmente en el momento de tratar proyecto de interés nacional.

101 años de Panamá América

 
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