Negocios y economía
Quizá a muchos les extrañe que yo mantenga que los conocimientos empresariales son muy diferentes a los de la ciencia económica. Es cierto que en ambos campos se utiliza el mismo vocabulario, pero esas mismas palabras tienen significados e implicaciones muy diferentes. Por ejemplo, términos como costo, utilidad, capital, depreciación, precio del dinero, mercado, inflación no tienen el mismo significado en economía que en el mundo empresarial. Afortunadamente, para tener éxito en los negocios no es necesario saber de economía. Y al revés, saber economía no implica conocer y entender las actividades empresariales. Asimismo, para comprar con su dinero, las personas no tienen que saber de teoría monetaria. Tampoco hay que saber de teoría monetaria para ser banquero. El banquero sabe intermediar en el mercado del crédito, pero eso no tiene que ver con la teoría monetaria del poder adquisitivo del dinero.
Pocas veces los programas de estudios de administración comercial profundizan en las leyes de la economía. Aun los programas de postgrado en administración a menudo no incluyen el estudio de los mecanismos que en forma espontánea coordinan y regulan la cooperación social, tales como la Ley de Say, rendimientos decrecientes, utilidad marginal, costos comparativos, la teoría de los precios (oferta y demanda) y otros fenómenos que se deben comprender en el campo de la ciencia económica. Pero, para muchos empresarios, su experiencia y éxito en los negocios es prueba de que saben mucho de economía. No es extraño, entonces, escuchar a destacados hombres de empresa, como el acaudalado George Soros, decir disparates económicos que ponen en evidencia su ignorancia del tema.
La ciencia económica se descubrió, no se inventó. Está muy generalizada la idea de que la economía es cuestión de opinión, debido a los miles de libros de opinión sobre economía que se publican. Pero no existe ni ha existido una teoría sistemática y de validez universal que sustituya a la verdadera ciencia económica basada en las leyes antes mencionadas, las cuales explican el mecanismo de precios derivados del intercambio de bienes y recursos privados en el mercado. Simplemente se ignora que nadie realmente ha propuesto una ciencia distinta, pero todos suponen que sí. Por eso, siempre fracasan los intentos de dirigir la economía, como han fracasado todos los socialistas, probablemente sin sospechar las causas de su fracaso. Igualmente, muchos no comprenden por qué aún en este siglo hay tantos países pobres. El error de conceder competencia en un ramo ajeno a la disciplina en que se destacó una persona no es raro. Así vemos que consultan, por ejemplo, a famosos médicos sobre problemas agrícolas o económicos y a exitosos economistas sobre negocios. Por último, a quien tiene mucho dinero se le consulta de todo, especialmente de política.
(*) Rector emeritus, U. Francisco Marroquín.
www.aipenet.com
"Es hora que se diseñen y se construyan edificios para estacionamientos en diversos puntos de la ciudad".
Explica que el centro bancario, la vía Argentina, calle 50 y vía España deben proyectar edificios de estacionamientos para aliviar la situación actual.
El doctor Darío Solís, director de la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), manifiesta que existe la parte de planificación urbana, relacionada a la densidad que hay en ciertas áreas de la urbe.
"Hay que apoyar la planificación en todas las edificaciones que se hacen en Panamá", recomienda.
Según el investigador de la UTP, tanto las edificaciones como las utilidades, el agua, la electricidad, y la red vial tienen que planificarse.
A su juicio, en el país hay capacidades para inculcar la planificación en cada obra que se haga.
Considera que para resolver el problema hay que planificar tomando las variables en consideración.
Pocas veces los programas de estudios de administración comercial profundizan en las leyes de la economía. Aun los programas de postgrado en administración a menudo no incluyen el estudio de los mecanismos que en forma espontánea coordinan y regulan la cooperación social, tales como la Ley de Say, rendimientos decrecientes, utilidad marginal, costos comparativos, la teoría de los precios (oferta y demanda) y otros fenómenos que se deben comprender en el campo de la ciencia económica. Pero, para muchos empresarios, su experiencia y éxito en los negocios es prueba de que saben mucho de economía. No es extraño, entonces, escuchar a destacados hombres de empresa, como el acaudalado George Soros, decir disparates económicos que ponen en evidencia su ignorancia del tema.
La ciencia económica se descubrió, no se inventó. Está muy generalizada la idea de que la economía es cuestión de opinión, debido a los miles de libros de opinión sobre economía que se publican. Pero no existe ni ha existido una teoría sistemática y de validez universal que sustituya a la verdadera ciencia económica basada en las leyes antes mencionadas, las cuales explican el mecanismo de precios derivados del intercambio de bienes y recursos privados en el mercado. Simplemente se ignora que nadie realmente ha propuesto una ciencia distinta, pero todos suponen que sí. Por eso, siempre fracasan los intentos de dirigir la economía, como han fracasado todos los socialistas, probablemente sin sospechar las causas de su fracaso. Igualmente, muchos no comprenden por qué aún en este siglo hay tantos países pobres. El error de conceder competencia en un ramo ajeno a la disciplina en que se destacó una persona no es raro. Así vemos que consultan, por ejemplo, a famosos médicos sobre problemas agrícolas o económicos y a exitosos economistas sobre negocios. Por último, a quien tiene mucho dinero se le consulta de todo, especialmente de política.
(*) Rector emeritus, U. Francisco Marroquín.
www.aipenet.com
"Es hora que se diseñen y se construyan edificios para estacionamientos en diversos puntos de la ciudad".
Explica que el centro bancario, la vía Argentina, calle 50 y vía España deben proyectar edificios de estacionamientos para aliviar la situación actual.
El doctor Darío Solís, director de la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), manifiesta que existe la parte de planificación urbana, relacionada a la densidad que hay en ciertas áreas de la urbe.
"Hay que apoyar la planificación en todas las edificaciones que se hacen en Panamá", recomienda.
Según el investigador de la UTP, tanto las edificaciones como las utilidades, el agua, la electricidad, y la red vial tienen que planificarse.
A su juicio, en el país hay capacidades para inculcar la planificación en cada obra que se haga.
Considera que para resolver el problema hay que planificar tomando las variables en consideración.
La Resolución del Ministerio de Vivienda No. 155-2001 de 31 de julio de 2001, es la que establece nuevas normas de diseño, relativas a estacionamientos para vehículos en la República de Panamá. Fue publicada en Gaceta Oficial No. 24, 392 de 20 de Septiembre de 2001.
En el numeral 1 del primer artículo señala que todas las viviendas, edificios y locales que se construyan, remodelen o se adicionen deberán contar con los espacios de estacionamientos necesarios.