Neocolonialismo vs. desarrollo nacional
El Tratado Torrijos-Carter determinó en 1977 la desaparición del enclave formado por la Zona del Canal y le puso fin a la presencia militar extranjera que constituía una barrera abrumadora contra la libertad de empresa. La liberación de Panamá de la injerencia militar norteamericana ha impulsado un desarrollo económico sin precedentes, que no se puede malograr con la restauración de nuevos enclaves auspiciados por el Gobierno panameño.
Expocomer 2000 con su tema "Panamá, Centro Multimodal del Hemisferio", puso de relieve la proyección de Panamá como centro de multicarga, que ya trasciende lo regional para alcanzar un nivel mundial:
- Nuestro Puerto de Manzanillo mueve más carga que el Puerto de Miami. En los últimos 5 años se han invertido en los puertos panameños más de 500 millones de dólares, con el resultado de que el sector portuario de Panamá ha desplazado como centro portuario a Kingston en Jamaica y a Miami en los Estados Unidos. En la actualidad, todos nuestros puertos son privados, a diferencia de los tiempos del enclave colonial norteamericano en que estaban sujetos a jurisdicción estatal militar o civil de los Estados Unidos. Puede decirse que los puertos panameños, que están en el proceso de desarrollar sistemas computacionales vía satélite, únicamente se encuentran por debajo de centros de multicargas superdesarrollados como Singapur y Estados Unidos.
- Los progresos en el campo marítimo que tienen como eje el Canal de Panamá, se registran también en el sector de la comunicación terrestre interoceánica. Constituimos un auténtico centro de transbordo y distribución de mercancía en todas las direcciones del mundo. Ahora se lleva adelante el proceso de sumar a la estructura de transporte multimodal el ferrocarril de Panamá que, conjuntamente con las carreteras transístmicas que intercomunican a Panamá, Colón, Chiriquí y Bocas del Toro, multiplican los canales secos de enlace entre el Atlántico y el Pacífico.
- El objetivo de la empresa Ferroviaria Kansas City Railway Company es el de lograr un alto volumen de transporte de contenedores, mediante el uso de banda sin fin. Es sabido que al terminarse la primera fase en los meses iniciales del próximo año, con una inversión de 75 millones de dólares, se podrán transportar de uno a otro océano 1,200 contenedores diarios, intensificándose así las actividades de los puertos y de la Zona Libre de Colón. El ritmo de nuestro desarrollo puede medirse por el hecho de que Panamá aumentó el volumen de transporte de contenedores que era de 140,000 anuales en 1994 a más de 1,200,000 contenedores en 1999.
A mi juicio, en beneficio de este desarrollo fundamental no debe demorarse la incorporación del aeropuerto de la antigua Base de Howard a la consolidación del sistema multimodal de transporte en nuestro país, de acuerdo con la propuesta científicamente formulada por el sector privado para una estrategia nacional de desarrollo.
"El Panamá América" en su edición del 25 de octubre de 1999 publicó informaciones provenientes de Washington que dieron cuenta de testimonios ofrecidos por representantes del Departamento de Estado y del Departamento de Defensa (Pentágono), en audiencia celebrada por el Comité de Defensa del Senado, el viernes 22 de octubre de 1999. Entre las revelaciones allí formuladas, están las del General Charles Wilhelm, Jefe Militar del Comando Sur, quien según informa el corresponsal de "El Panamá América", declaró que, junto con el embajador Ferro, sostuvo conversaciones con la presidenta Moscoso y su Gabinete pocos días después de su toma de posesión, y agregó textualmente el General Wilhelm que "Durante la reunión con la presidenta Moscoso discutimos cómo desarrollar una nueva relación de seguridad entre Estados Unidos y Panamá".
Cinco días después de la reunión del Comité del Senado, el Consejo de Gabiente, mediante su Resolución No.121 del 27 de octubre de 1999, publicada en la Gaceta Oficial 23,919 del 29 del mismo mes, autorizó al Ministro de Gobierno para solicitar a la ARI una pluralidad de bienes revertidos. El ministro Spadafora sustentó la petición alegando la necesidad de utilizar esas infraestructuras para desarrollar el Plan Estratégico de Seguridad Nacional, a la vez que demandó que la adjudicación de las mismas se hiciese antes del 30 de noviembre de 1999. No explicó la razón de tanta premura.
La Junta Directiva de la ARI, en la Resolución No.234-99 del 30 de noviembre de 1999, accedió en parte a la solicitud, asignándole al Ministerio de Gobierno y Justicia, a título gratuito, por un período de 10 años prorrogables, el uso de edificios e instalaciones ubicados en Sherman, Howard, Quarry Heights y Corozal Este. Seis días después bajo el título "SPI asume el Centro de Espionaje", "El Panamá América" informó el 6 de diciembre de 1999, que el Servicio de Protección Institucional había tomado control el día anterior del sofisticado equipo del Complejo de Comunicaciones de Corozal Este, con un valor estimado de más de 100 millones de dólares.
Por indicaciones del Ministro de Gobierno la ARI le asignó el Polígono de Punta Pulpit en Fuerte Sherman al Servicio Marítimo Nacional y en el sector pacífico le adjudicó, junto con otras instalaciones, los dos principales hangares del Aeropuerto de Howard con una cabida de 14,789.41 metros cuadrados y un valor de US$3,458,936.60 para su utilización conjunta por el Servicio de Protección Institucional (SPI), el Servicio Marítimo Nacional (SMN), el Servicio Aéreo Nacional (SAN), el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) y el Consejo de Seguridad Pública y Defensa Nacional (CSPDN).
El 30 de noviembre de 1999, esto es, seis meses antes de la firma de la Resolución de Gabinete No.34 sobre los llamados "Fundamentos de la Política Panameña de Seguridad" se comenzó a delinear el marco de un nuevo enclave que concentra en Howard, bajo un mismo techo, a las entidades SPI, SMN, SAN, SINAPROC y CSPDN, bajo la coordinación de un mando civil ejercido por el Ministro de Gobierno y Justicia, al estilo de una Jefatura de Estado Mayor Conjunto. Al mismo tiempo se centralizaron en el Secretario Ejecutivo del Consejo de Seguridad Pública las funciones de acopio de información y servicios de inteligencia, resucitando oblicuamente el conocido patrón del G-2 del régimen de Noriega. (9.2 y 9.7)
A lo anterior se suma ahora la declaración de una alta funcionaria del Pentágono, quien, el viernes 16 de junio de 2000, fue categórica al decirle a los congresistas norteamericanos, que desde hace varios meses Estados Unidos ha estado "conversando" con Panamá sobre un "Acuerdo de Fuerzas Militares Visitantes" ("Visiting Forces Agreement" V.F.A.), similar a un Estatuto de Fuerzas Armadas (SOFA).
Es lamentable, en grado sumo, que la Presidencia de la República, el Ministerio de Gobierno y la Cancillería hayan sustraído del conocimiento de la ciudadanía las conversaciones o negociaciones antes referidas, y que a los panameños sólo trasciendan informes de cuestiones de tan capital importancia, a través de las valiosas informaciones que transmiten, desde Washington, Betty Brannan Jaén de "La Prensa" y Henry Raymont de "El Panamá América".
La falta de transparencia que llega a extremos antinacionales debe cesar, ya que de persistir pudiera el Gobierno, a espaldas de la opinión pública, convertir un patrimonio precioso de las áreas revertidas en un enclave neocolonial, en detrimento del desarrollo nacional.
Expocomer 2000 con su tema "Panamá, Centro Multimodal del Hemisferio", puso de relieve la proyección de Panamá como centro de multicarga, que ya trasciende lo regional para alcanzar un nivel mundial:
- Nuestro Puerto de Manzanillo mueve más carga que el Puerto de Miami. En los últimos 5 años se han invertido en los puertos panameños más de 500 millones de dólares, con el resultado de que el sector portuario de Panamá ha desplazado como centro portuario a Kingston en Jamaica y a Miami en los Estados Unidos. En la actualidad, todos nuestros puertos son privados, a diferencia de los tiempos del enclave colonial norteamericano en que estaban sujetos a jurisdicción estatal militar o civil de los Estados Unidos. Puede decirse que los puertos panameños, que están en el proceso de desarrollar sistemas computacionales vía satélite, únicamente se encuentran por debajo de centros de multicargas superdesarrollados como Singapur y Estados Unidos.
- Los progresos en el campo marítimo que tienen como eje el Canal de Panamá, se registran también en el sector de la comunicación terrestre interoceánica. Constituimos un auténtico centro de transbordo y distribución de mercancía en todas las direcciones del mundo. Ahora se lleva adelante el proceso de sumar a la estructura de transporte multimodal el ferrocarril de Panamá que, conjuntamente con las carreteras transístmicas que intercomunican a Panamá, Colón, Chiriquí y Bocas del Toro, multiplican los canales secos de enlace entre el Atlántico y el Pacífico.
- El objetivo de la empresa Ferroviaria Kansas City Railway Company es el de lograr un alto volumen de transporte de contenedores, mediante el uso de banda sin fin. Es sabido que al terminarse la primera fase en los meses iniciales del próximo año, con una inversión de 75 millones de dólares, se podrán transportar de uno a otro océano 1,200 contenedores diarios, intensificándose así las actividades de los puertos y de la Zona Libre de Colón. El ritmo de nuestro desarrollo puede medirse por el hecho de que Panamá aumentó el volumen de transporte de contenedores que era de 140,000 anuales en 1994 a más de 1,200,000 contenedores en 1999.
A mi juicio, en beneficio de este desarrollo fundamental no debe demorarse la incorporación del aeropuerto de la antigua Base de Howard a la consolidación del sistema multimodal de transporte en nuestro país, de acuerdo con la propuesta científicamente formulada por el sector privado para una estrategia nacional de desarrollo.
"El Panamá América" en su edición del 25 de octubre de 1999 publicó informaciones provenientes de Washington que dieron cuenta de testimonios ofrecidos por representantes del Departamento de Estado y del Departamento de Defensa (Pentágono), en audiencia celebrada por el Comité de Defensa del Senado, el viernes 22 de octubre de 1999. Entre las revelaciones allí formuladas, están las del General Charles Wilhelm, Jefe Militar del Comando Sur, quien según informa el corresponsal de "El Panamá América", declaró que, junto con el embajador Ferro, sostuvo conversaciones con la presidenta Moscoso y su Gabinete pocos días después de su toma de posesión, y agregó textualmente el General Wilhelm que "Durante la reunión con la presidenta Moscoso discutimos cómo desarrollar una nueva relación de seguridad entre Estados Unidos y Panamá".
Cinco días después de la reunión del Comité del Senado, el Consejo de Gabiente, mediante su Resolución No.121 del 27 de octubre de 1999, publicada en la Gaceta Oficial 23,919 del 29 del mismo mes, autorizó al Ministro de Gobierno para solicitar a la ARI una pluralidad de bienes revertidos. El ministro Spadafora sustentó la petición alegando la necesidad de utilizar esas infraestructuras para desarrollar el Plan Estratégico de Seguridad Nacional, a la vez que demandó que la adjudicación de las mismas se hiciese antes del 30 de noviembre de 1999. No explicó la razón de tanta premura.
La Junta Directiva de la ARI, en la Resolución No.234-99 del 30 de noviembre de 1999, accedió en parte a la solicitud, asignándole al Ministerio de Gobierno y Justicia, a título gratuito, por un período de 10 años prorrogables, el uso de edificios e instalaciones ubicados en Sherman, Howard, Quarry Heights y Corozal Este. Seis días después bajo el título "SPI asume el Centro de Espionaje", "El Panamá América" informó el 6 de diciembre de 1999, que el Servicio de Protección Institucional había tomado control el día anterior del sofisticado equipo del Complejo de Comunicaciones de Corozal Este, con un valor estimado de más de 100 millones de dólares.
Por indicaciones del Ministro de Gobierno la ARI le asignó el Polígono de Punta Pulpit en Fuerte Sherman al Servicio Marítimo Nacional y en el sector pacífico le adjudicó, junto con otras instalaciones, los dos principales hangares del Aeropuerto de Howard con una cabida de 14,789.41 metros cuadrados y un valor de US$3,458,936.60 para su utilización conjunta por el Servicio de Protección Institucional (SPI), el Servicio Marítimo Nacional (SMN), el Servicio Aéreo Nacional (SAN), el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) y el Consejo de Seguridad Pública y Defensa Nacional (CSPDN).
El 30 de noviembre de 1999, esto es, seis meses antes de la firma de la Resolución de Gabinete No.34 sobre los llamados "Fundamentos de la Política Panameña de Seguridad" se comenzó a delinear el marco de un nuevo enclave que concentra en Howard, bajo un mismo techo, a las entidades SPI, SMN, SAN, SINAPROC y CSPDN, bajo la coordinación de un mando civil ejercido por el Ministro de Gobierno y Justicia, al estilo de una Jefatura de Estado Mayor Conjunto. Al mismo tiempo se centralizaron en el Secretario Ejecutivo del Consejo de Seguridad Pública las funciones de acopio de información y servicios de inteligencia, resucitando oblicuamente el conocido patrón del G-2 del régimen de Noriega. (9.2 y 9.7)
A lo anterior se suma ahora la declaración de una alta funcionaria del Pentágono, quien, el viernes 16 de junio de 2000, fue categórica al decirle a los congresistas norteamericanos, que desde hace varios meses Estados Unidos ha estado "conversando" con Panamá sobre un "Acuerdo de Fuerzas Militares Visitantes" ("Visiting Forces Agreement" V.F.A.), similar a un Estatuto de Fuerzas Armadas (SOFA).
Es lamentable, en grado sumo, que la Presidencia de la República, el Ministerio de Gobierno y la Cancillería hayan sustraído del conocimiento de la ciudadanía las conversaciones o negociaciones antes referidas, y que a los panameños sólo trasciendan informes de cuestiones de tan capital importancia, a través de las valiosas informaciones que transmiten, desde Washington, Betty Brannan Jaén de "La Prensa" y Henry Raymont de "El Panamá América".
La falta de transparencia que llega a extremos antinacionales debe cesar, ya que de persistir pudiera el Gobierno, a espaldas de la opinión pública, convertir un patrimonio precioso de las áreas revertidas en un enclave neocolonial, en detrimento del desarrollo nacional.