Ningún candidato quiere ordenar el tránsito vehicular
Estamos llegando al final de la campaña electoral de 2004 y aún no hemos escuchado de parte de ninguno de los cuatro candidatos presidenciales, qué es lo que van a hacer para acabar con el desorden y desobediencia civil que existe en el tránsito vehicular. Le han dado la espalda al problema porque no quieren perder votos con el sindicato de transporte y los miles de conductores que salen todos los día quebrando todas las leyes del tránsito.
Es triste decir que desde el año 1989 "no existe la autoridad que tenga los pantalones bien puestos para corregirle el mal".
Han pasado tres períodos presidenciales, el de Endara, Pérez Balladares y Mireya Moscoso, y el mal sigue empeorándose cada día más y más. Es una pesadilla salir a las calles a diario y encontrarse con chóferes irresponsables que no obedecen las leyes. Esto pasa porque no hay la vigilancia o la voluntad por parte del Tránsito para hacer respetar las normas al respecto.
Al comienzo sólo eran los buses y los taxis, cuyos conductores manejaban como locos, pero ahora ustedes pueden observar cómo en cada intersección los últimos dos vehículos se pasan la luz roja. Donde dice alto es donde más los autos pasan, causando accidentes lamentables.
Los taxistas jamás se pegan a la curva para dejar o tomar pasajeros, ahora paran en media calle frenando todo el tránsito que viene atrás.
En la Vía España y Calle 50 pueden estar más de mil taxis transitando en un momento dado, si paran donde les da la gana el tránsito se bloquea mil veces más de lo que debe, por eso los tranques.
Los buses únicamente deben ser estacionados en las islas señaladas y pegado a la curva, pero no se hace, ya que sus conductores se consideran dueños de nuestras vidas. Paran para dejar o recoger pasajeros donde les da la gana, jamás entran en las paradas sino dejan el bus fuera o estacionado a 45 grados para que nadie les pueda pasar.
Donde está prohibido estacionarse, es el lugar en el que más se ubican los autos. Hasta en doble fila encuentra uno los vehículos en áreas prohibidas.
En Calle 50 hay señales que claramente indican que solamente pueden doblar para la dirección que va la vía, pero todos quieren cruzar los cuatro paños poniendo en peligro la vida de los demás.
El revisado vehicular anual es una burla despreciable porque constantemente se encuentra uno con vehículos que no tiene las luces funcionando bien o dañadas, sin defensas, el parabrisas roto, es decir: Chatarras que no deben transitar hasta que reparen debidamente sus autos. De noche, el 20% de los autos transita con las luces dañadas. ¿Nadie los detiene?
Este desorden existe porque las autoridades le han dado la espalda, así que todo los conductores de autos siguen quebrando las leyes de tránsito. Sólo en el interior encuentra uno el radio patrulla con su radar haciendo su trabajo, pero los infractores, en su gran mayoría, se escapan con la mordida.
Los políticos prometen las mil vírgenes y un pollo en cada cazuela, pero no quieren poner orden en el tránsito. Nuestras calles están congestionadas por el mal manejo de los conductores de taxis y buses.
Tenemos más de 50 colisiones en la ciudad de Panamá diariamente. Mueren más de 400 personas al año en accidentes de tránsito en el país y aún las autoridades le dan la espalda al problema.
El tránsito vehicular es una bomba a punto de estallar. Hay que quitarle la licencia al conductor multado y darle cinco días hábiles para cancelar la multa. Después de esta fecha, si se sorprende manejando sin licencia, le debe caer una multa de B/.100.00 y se le quita el auto hasta tanto no cancele.
Lo que se genere de las multas debe pasar al fondo de mantenimiento del Tránsito y no perderse en la caja común del Estado. Estos dineros se necesitan para mejorar el sistema de semáforos en el país y poder darle mantenimiento a las señales de tránsito.
Actualmente esto no puede hacerse porque todos los gastos son presupuestados, así que todo sigue mal.
Hay que darle un plazo a todos los taxistas para que pinten los taxis color amarillo. Los taxis que operan en las afueras de la ciudad capital deben llevar otro color. Tanto el color como los números deben ser de acuerdo con las especificaciones del tránsito.
Debe darse un plazo para dar todas las rutas de buses por licitación. Después de esta fecha no se permitirá ningún otro bus en la ruta.
Todo transporte debe sacar una póliza de seguros contra daños a la propiedad ajena. Este seguro debe cancelarse antes de poder sacar el revisado anual.
En los últimos cinco años el tránsito no ha hecho ninguna mejora para descongestionar nuestras vías. Con una buena solución se puede aliviar este problema, pero para eso las autoridades en el ramo tienen que estar todos los días en nuestras calles observando la situación para poder crear soluciones.
¿Ustedes. creen que los candidatos presidenciales les interesa poner orden en el tránsito vehicular?
Es triste decir que desde el año 1989 "no existe la autoridad que tenga los pantalones bien puestos para corregirle el mal".
Han pasado tres períodos presidenciales, el de Endara, Pérez Balladares y Mireya Moscoso, y el mal sigue empeorándose cada día más y más. Es una pesadilla salir a las calles a diario y encontrarse con chóferes irresponsables que no obedecen las leyes. Esto pasa porque no hay la vigilancia o la voluntad por parte del Tránsito para hacer respetar las normas al respecto.
Al comienzo sólo eran los buses y los taxis, cuyos conductores manejaban como locos, pero ahora ustedes pueden observar cómo en cada intersección los últimos dos vehículos se pasan la luz roja. Donde dice alto es donde más los autos pasan, causando accidentes lamentables.
Los taxistas jamás se pegan a la curva para dejar o tomar pasajeros, ahora paran en media calle frenando todo el tránsito que viene atrás.
En la Vía España y Calle 50 pueden estar más de mil taxis transitando en un momento dado, si paran donde les da la gana el tránsito se bloquea mil veces más de lo que debe, por eso los tranques.
Los buses únicamente deben ser estacionados en las islas señaladas y pegado a la curva, pero no se hace, ya que sus conductores se consideran dueños de nuestras vidas. Paran para dejar o recoger pasajeros donde les da la gana, jamás entran en las paradas sino dejan el bus fuera o estacionado a 45 grados para que nadie les pueda pasar.
Donde está prohibido estacionarse, es el lugar en el que más se ubican los autos. Hasta en doble fila encuentra uno los vehículos en áreas prohibidas.
En Calle 50 hay señales que claramente indican que solamente pueden doblar para la dirección que va la vía, pero todos quieren cruzar los cuatro paños poniendo en peligro la vida de los demás.
El revisado vehicular anual es una burla despreciable porque constantemente se encuentra uno con vehículos que no tiene las luces funcionando bien o dañadas, sin defensas, el parabrisas roto, es decir: Chatarras que no deben transitar hasta que reparen debidamente sus autos. De noche, el 20% de los autos transita con las luces dañadas. ¿Nadie los detiene?
Este desorden existe porque las autoridades le han dado la espalda, así que todo los conductores de autos siguen quebrando las leyes de tránsito. Sólo en el interior encuentra uno el radio patrulla con su radar haciendo su trabajo, pero los infractores, en su gran mayoría, se escapan con la mordida.
Los políticos prometen las mil vírgenes y un pollo en cada cazuela, pero no quieren poner orden en el tránsito. Nuestras calles están congestionadas por el mal manejo de los conductores de taxis y buses.
Tenemos más de 50 colisiones en la ciudad de Panamá diariamente. Mueren más de 400 personas al año en accidentes de tránsito en el país y aún las autoridades le dan la espalda al problema.
El tránsito vehicular es una bomba a punto de estallar. Hay que quitarle la licencia al conductor multado y darle cinco días hábiles para cancelar la multa. Después de esta fecha, si se sorprende manejando sin licencia, le debe caer una multa de B/.100.00 y se le quita el auto hasta tanto no cancele.
Lo que se genere de las multas debe pasar al fondo de mantenimiento del Tránsito y no perderse en la caja común del Estado. Estos dineros se necesitan para mejorar el sistema de semáforos en el país y poder darle mantenimiento a las señales de tránsito.
Actualmente esto no puede hacerse porque todos los gastos son presupuestados, así que todo sigue mal.
Hay que darle un plazo a todos los taxistas para que pinten los taxis color amarillo. Los taxis que operan en las afueras de la ciudad capital deben llevar otro color. Tanto el color como los números deben ser de acuerdo con las especificaciones del tránsito.
Debe darse un plazo para dar todas las rutas de buses por licitación. Después de esta fecha no se permitirá ningún otro bus en la ruta.
Todo transporte debe sacar una póliza de seguros contra daños a la propiedad ajena. Este seguro debe cancelarse antes de poder sacar el revisado anual.
En los últimos cinco años el tránsito no ha hecho ninguna mejora para descongestionar nuestras vías. Con una buena solución se puede aliviar este problema, pero para eso las autoridades en el ramo tienen que estar todos los días en nuestras calles observando la situación para poder crear soluciones.
¿Ustedes. creen que los candidatos presidenciales les interesa poner orden en el tránsito vehicular?