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Niveles


Últimamente, aficionados al deporte y no aficionados al béisbol, han quedado desconcertados ante las declaraciones de parte de una estrella nacida en Panamá para no participar con la representación panameña en ese torneo mundial. Aparentemente, la razón aludida ha sido "el bajo nivel " de la calidad de la práctica de ese deporte en nuestro medio, en comparación con los países caribeños, lo cual ha confundido más y la negativa ha sido persistente. Aún cuando no está descartada una reconsideración a petición no de los panameños, sino de otros influyentes personajes.
Pronto uno ha notado la múltiple reacción irritada de la comunidad que hasta una joven gerente de una agencia de medicinas, me acotó cuando se mencionó el nombre del susodicho: "Por favor, ni miente su nombre, porque francamente lo que ha hecho no lo hace merecedor de ni de que lo mienten". Me pareció sorprendente esta expresión venida no de ya de los campos del deporte o de los aficionados, sino de una persona ajena y distante de esos menesteres.
Ha sido la comidilla de los medios radiales ora en los programas deportivos ora en los programas no deportivos, incluso televisivos, donde mientras se hablaba del Ente Regulador y de otros temas serios, salió a relucir la crítica colectiva y sentida y la posible explicación de motivos del incidente de la negativa a participar con su país.
Me llamó la atención de un columnista que se refirió al atleta como "cristiano", como dando a entender alguna conexión tendenciosa entre lo uno, su negación a participar y lo otro, su profesión de fe. Eso es traer por los pelos el comentario.
Realmente siento que no se trata de nada más allá de lo trivial y que no tiene la misma importancia que la renuncia de un ministro de Estado o de las negociaciones del TLC ni del problema del alza de la tarifa de consumo eléctrico.
Aquí habría que recordar lo del Evangelio cuando dice "Dejad que los muertos entierren a los muertos", dejad que entre ellos se entiendan y si la famosa estrella del deporte del bate y las bolas no quiere participar , él tendrá sus razones que habrá que respetar, aunque no convenzan a los demás, pero que sí le convencen a él. Con él y sin él el campeonato va, y que Cuba, con su joven equipo, puede que dé una sorpresa y que esta primera iniciativa de aglutinar a las estrellas latinas que participan en la Gran Carpa de las Ligas Mayores siempre fue un sueño por descubrir tantas cosas y potencialidades de Latinoamérica con sus talentos jugando para sus países.
Se habla de que es una invención norteamericana para contrapesar el próximo campeonato mundial de balompié y que no va a poder contrapesar nada, ya que este deporte sí es mundial y el béisbol tiene su acción en países más restringidos. De todos modos es una experiencia de prueba para ver qué se puede hacer en el futuro en esa línea.
Así que siempre con el lema olímpico de que lo importante "no es ganar, sino competir", Panamá, sin su famosa estrella, participará con la acostumbrada modestia con que proverbialmente hacemos nuestras presentaciones internacionales, pero con mucha ilusión.
Al menos tendremos la excusa de que si se pierde, podremos atribuir al hecho de la no participación de nuestra estrella y quedaremos satisfechos.
No sé, pero esta actitud en México le llaman malinchismo, que el Diccionario de la Real Academia lo define como la actitud de quien muestra apego a lo extranjero con menosprecio de lo propio. Y tiene su origen de la palabra Malinche , apodo de Marina , la amante de Hernan Cortés 1485-1547 y viene a significar persona , movimiento o institución que comete traición.
Es una oportunidad, no para condenar a nadie sino, para preguntarnos si es la primera vez que ocurre esto y si sólo en el campo deportivo.
Mi impresión es que esa actitud ya ha ocurrido muchas veces y en otros campos y a veces da vergüenza el comportamiento de personas supuestamente cultas que abominan de lo propio y si está de por medio el país del Norte, adoptamos posiciones vergonzosas y encima de eso los "johnnies" tampoco lo aprecian, ya que tienen en mucho lo de Sócrates: Sé tú mismo. "Be thyself".

101 años de Panamá América

 
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