No al aumento de la edad de jubilación
La propuesta de incrementar la edad de jubilación de 62 a 65 años para los varones y de 57 a 60 años para las mujeres, conjugada con el aumento de cuotas obrero patronal es inaceptable desde todo punto de vista. En primer lugar, esta propuesta incrementa los niveles de desempleo ya existentes, encarece los costos laborales para las empresas y aumenta el déficit del sector público. Desde 1984, la economía panameña no crea fuentes de empleo, sino más bien destruye plazas de trabajo. En 1984, el desempleo abierto sumaba 10,1%. En 1989 llegó al 16%. Durante la década del noventa su cota más baja se registró en 1998 con un 12.1% y en el año 2002 con cerca de 14% según cifras oficiales, y 16% dicen fuentes privadas.
La propuesta de incrementar la edad de jubilación, al prolongar la estadía de hombres y mujeres en el mercado de trabajo formal en una economía que no crea empleos tendría un impacto negativo sobre todo entre los jóvenes.
En este momento el costo de las cuotas obrero patronal es de 18% por cada trabajador: 10.75% que paga el empleador y 7.25% el trabajador. Cualquier aumento de la cuota encarecería a los empleadores este costo laboral. Para el caso de los trabajadores del Estado el efecto que tendría sobre las finanzas públicas sería de varias decenas de millones de dólares por año.
Desde la perspectiva humana, muchos hombres y mujeres que tienen más de 30 y 40 años en el mercado laboral están agotados, tanto física como mentalmente, y prolongarle su estadía en el mundo laboral seria o provocarle un tremendo martirio o, en su defecto, acelerarle la muerte. Esta propuesta es inhumana. Por otro lado, hay ciertas profesiones y oficios que por su propio carácter no pueden retirarse a esa edad. Es el caso de los obreros de la construcción, de las enfermeras, de los bomberos, etc. Es por ello que en todas partes del mundo existen programas de jubilación anticipada.
Los programas de jubilación anticipada no se instrumentan sólo para controlar los índices de desempleo o por razones humanitarias. También se hacen con el objeto de facilitarle a las empresas la disminución de los costos laborales. En países más desarrollados que el nuestro, uno de los métodos que utilizan las empresas para reducir costos laborales es la jubilación anticipada, Y es por ello que muchas desarrollan programas privados de jubilación previendo esta posibilidad. La eliminación de la jubilación anticipada en la década pasada fue un gravísimo error.
Los problemas del sistema de seguridad social panameño no se resuelven de una manera tan simple y tan unilateral como lo plantean algunos colegas que siempre se han caracterizado por tener posiciones maníqueas. Y muchos de lo que están opinando lo que menos les interesa es la buena salud de la Caja de Seguro Social (CSS). Si al sistema económico en su conjunto le va mal, a la CSS le irá mal. Y esto es un principio muy simple de causa y efecto. Los problemas estructurales que agobian a la economía panameña desde hace décadas ya son insostenibles y lo que urge es la modificación radical de este modelo actual basado en el predominio de las actividades de comercio y servicio que no crean fuentes de empleos desde hace 18 años.
(mramos45@hotmail.com)
Inició el vía crucis de la búsqueda. Solicitudes desde los más influyentes personajes de la política criolla hasta al propio "hombre fuerte" de Panamá resultaron infructuosas. "Nunca más lo vimos".
Mientras Minga se llevaba la mano a la cabeza, su voz tenue tomó fuerza al preguntar: "Ay, Dios mío, ¿por qué Chachi nos hizo esto?, ¿por qué?". Y aunque las llamadas parecen ser la acción de algún "descorazonado", aún las dudas y la desesperación están allí, mientras la familia espera ansiosa los resultados de las pruebas de ADN.
La propuesta de incrementar la edad de jubilación, al prolongar la estadía de hombres y mujeres en el mercado de trabajo formal en una economía que no crea empleos tendría un impacto negativo sobre todo entre los jóvenes.
En este momento el costo de las cuotas obrero patronal es de 18% por cada trabajador: 10.75% que paga el empleador y 7.25% el trabajador. Cualquier aumento de la cuota encarecería a los empleadores este costo laboral. Para el caso de los trabajadores del Estado el efecto que tendría sobre las finanzas públicas sería de varias decenas de millones de dólares por año.
Desde la perspectiva humana, muchos hombres y mujeres que tienen más de 30 y 40 años en el mercado laboral están agotados, tanto física como mentalmente, y prolongarle su estadía en el mundo laboral seria o provocarle un tremendo martirio o, en su defecto, acelerarle la muerte. Esta propuesta es inhumana. Por otro lado, hay ciertas profesiones y oficios que por su propio carácter no pueden retirarse a esa edad. Es el caso de los obreros de la construcción, de las enfermeras, de los bomberos, etc. Es por ello que en todas partes del mundo existen programas de jubilación anticipada.
Los programas de jubilación anticipada no se instrumentan sólo para controlar los índices de desempleo o por razones humanitarias. También se hacen con el objeto de facilitarle a las empresas la disminución de los costos laborales. En países más desarrollados que el nuestro, uno de los métodos que utilizan las empresas para reducir costos laborales es la jubilación anticipada, Y es por ello que muchas desarrollan programas privados de jubilación previendo esta posibilidad. La eliminación de la jubilación anticipada en la década pasada fue un gravísimo error.
Los problemas del sistema de seguridad social panameño no se resuelven de una manera tan simple y tan unilateral como lo plantean algunos colegas que siempre se han caracterizado por tener posiciones maníqueas. Y muchos de lo que están opinando lo que menos les interesa es la buena salud de la Caja de Seguro Social (CSS). Si al sistema económico en su conjunto le va mal, a la CSS le irá mal. Y esto es un principio muy simple de causa y efecto. Los problemas estructurales que agobian a la economía panameña desde hace décadas ya son insostenibles y lo que urge es la modificación radical de este modelo actual basado en el predominio de las actividades de comercio y servicio que no crean fuentes de empleos desde hace 18 años.
(mramos45@hotmail.com)
Inició el vía crucis de la búsqueda. Solicitudes desde los más influyentes personajes de la política criolla hasta al propio "hombre fuerte" de Panamá resultaron infructuosas. "Nunca más lo vimos".
Mientras Minga se llevaba la mano a la cabeza, su voz tenue tomó fuerza al preguntar: "Ay, Dios mío, ¿por qué Chachi nos hizo esto?, ¿por qué?". Y aunque las llamadas parecen ser la acción de algún "descorazonado", aún las dudas y la desesperación están allí, mientras la familia espera ansiosa los resultados de las pruebas de ADN.