No basta pedir para recibir
Si usted quiere que sus oraciones sean contestadas, no se contente con pedir a Dios favores sin tener una filial, cálida y profunda relación con el Señor. Él no es como una máquina “traga monedas” que al recibir dinero manda una botella de refresco de retorno. Ignorante es aquél que no ama al Señor y le reza una novena sin amor para conseguir una ayuda material y casi sacrílego el que paga el diezmo queriendo así asegurar el conseguir el carro deseado o el que hace una gran donación a la Iglesia para calmar su conciencia de evasor de impuestos o traficante. Ni el ayuno hecho a pan y agua tendrá el resultado esperado si se cree que en las cosas de Dios hay una tienda de “compra y venta” de favores divinos. Dios no es un comerciante que espera su dinero, su frío rezo o su penitencia para concederle abundantes bendiciones. Él no está simplemente para darle a usted cosas, sino para darse totalmente a su persona y para recibir de cada uno todo el amor que podamos darle. Él quiere tener con usted una relación de amor íntima, continua y cada vez más plena. De hecho Él lo contempla a usted y se goza al verlo, porque se ve a sí mismo en usted y lo llama: “mi hijo amado “y quiere que usted sea consciente de esa Presencia Santa de Dios en su vida y entablar con Él una preciosa y cada vez más profunda comunicación y comunión.
¿Qué hacer para recibir de Dios favores? 1. Pues no desear recibir de Dios nada más que su Presencia Santa y demostrarle que su intención es pura, por amor y agradecimiento, por admiración de su grandeza, por convicción de que usted sin Él nada es; que necesita de su Ser para llenar su alma de lo que único que lo puede hacer pleno y feliz. Debe acercarse a él con humildad y sincero corazón, arrepentido de sus maldades y deseoso de entablar con Él una relación de amor filial. Debe acercarse “descalzándose sus sandalias” como Moisés ante la zarza ardiendo, sabiendo que el contacto con lo divino debe hacerse con pureza, temor y reverencia, dejando atrás criterios humanos de intereses creados, fanatismos, soberbia y rencores.
(Sigue el próximo sábado).