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No hay peor ciego...


Entre los peores daños que el gobierno anterior le hizo a la patria, está el de la venta de los bienes del Estado. La salubridad, la seguridad social, la electricidad, la telefonía y el agua potable, deben estar bajo la tutela del Estado. El hecho de que estas empresas están en manos de empresas extranjeras, es indigno y viola la soberanía nacional. Qué privacidad puede tener el Presidente de la República, si estos ingleses pueden pinchar los teléfonos de quien les venga en gana. Sólo un presidente sin sensibilidad patriótica y cívica, pudo hacerle tanto daño al pueblo y a la patria.
Cualquier ciego se da cuenta del gran negocio que hacen los países capitalistas cuando compran empresas rentables en nuestro país. Hace unos meses, en un periódico de la localidad, hice un cálculo de los cientos de millones que ganan los ingleses anualmente.
Los ingleses compraron el 49% del INTEL en 642 millones. Esos millones ni siquiera están en bancos nacionales, y lo peor, están a un 5% a plazo fijo, en bancos extranjeros. Esto produce la irrisoria cantidad de 33,200.000.00 por año, contra los 163.000.000.00 que aportaba el INTEL al estado cada año, hasta el año 1996. Actualmente el servicio telefónico ha llegado al 300%. Esto quiere decir que la empresa inglesa ha triplicado el costo de los servicios y se están llevando de Panamá a Inglaterra 489.000.000.00 balboas. Igual pasa con la electricidad, que a pesar de ser un servicio pésimo, es el más caro del mundo. Cualquier ciego puede aconsejarle al gobierno que les devuelva a los ingleses y españoles, lo que pagaron por esas empresas. Así, el Estado tendrá un ingreso anual de unos 800.000.000.00 por año y lo mejor de todo, recuperamos la soberanía.
Los ingleses y españoles tendrán que perder las coimas que pagaron y que por plazas y corrillos se comenta que fueron multimillonarias. Los puertorriqueños, a pesar de ser casi una colonia norteamericana, nos ha dado un ejemplo de civismo y amor a su patria. Los trabajadores y el pueblo impidieron que se venda la empresa telefónica. Dos trabajadores dieron sus vidas. Eso es digno de encomio y de ejemplo patrio. ¿Será qué tenemos que esperar que nazca otro Torrijos, para que nos libere de verdad.

101 años de Panamá América

 
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