No más feriados
Como empresario, empleado, padre de familia y ciudadano, no estoy de acuerdo con tener más días libres en este país de servicio. En noviembre fueron cuatro días seguidos, y paralizamos la economía. Por ello pedí, a través de un escrito, a la Comisión Bancaria que busque mecanismos para que opere una sucursal de cada banco en días feriados. Ahora la Asamblea Nacional pretende agregar otro feriado, incrementando los costos de producción que afectan a los más pobres.
Un día feriado afecta más a los panameños que dependen del semáforo, de conseguir sustento diario. Ese día no hay dónde conseguir un centavo. Yo puedo hablar de esta experiencia, porque también en mi juventud estuve afectado por domingos y feriados. No hay trabajo que hacer para ganarse un real.
El 20 de Diciembre es un día para recordar y trabajar con más empeño por la Patria, para producir cambios positivos, para completar las metas que aún quedan pendientes de nuestra agenda anual. Es un día que necesitamos para organizar las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Recuerdo hace siete años cuando recibimos el Canal, el 31 de diciembre de 1999; las ventas disminuyeron un 12% en el sector comercio; la construcción casi paralizada y el transporte también. Y eso que sólo fue libre para el gobierno.
Señores diputados, piensen cada acción que, en materia económica, aprueban. ¿A quiénes afectan? Al pobre. El empresario debe agregar este gasto a su costo de producción; y no es que estemos en contra de recordar el 20 de Diciembre, sino del gasto innecesario para recordar un hecho que debe ser motivo de reflexión para los políticos, empresarios, militares, profesionales; pero no gastando anualmente cerca de 50 millones de balboas, encareciendo la canasta básica familiar, la energía eléctrica, el teléfono, el vestir, la educación y la salud, etc. Si agregamos más costos a la producción, hacemos menos atractivo al país,
Si aprobamos este día nacional, fácilmente agregamos la suma de a $100,000,000 al costo de producción, sólo para recordar una fecha que debe ser para reflexionar que los adultos no debemos cometer los mismos errores del pasado. Lo que debemos es reforzar la educación y la cultura. Es la misión en la que debemos enfocar nuestro actuar.
Para recordar estos eventos, debemos reforzar el liderazgo de nuestra juventud y promocionar, a través de campañas, los valores cívicos y morales, para que conozcan lo que hicimos los adultos y jamás se repitan actos que motivaron la invasión el 20 de diciembre de 1989.
Ahora que estamos pagando el décimo tercer mes, la quincena y los salarios semanales de mi empresa Limajo, veo el efecto de esta decisión, que se incrementa con el nuevo salario mínimo a partir del 16 de diciembre, y en enero se aumentan los costos de la Caja de Seguro Social. No se justifica un costo adicional al crear un día más de feriado nacional. Les pido que revisen la lista de feriados que abundan en este país y eliminen un poco la carga para el que menos tiene: los pobres y, sobre todo, la clase media que, al final, carga con una cruz tan pesada.
Aurelio García CH.
Senador Vitalicio de la Cámara Junior Internacional