No perdamos la memoria
Por varios años he participado apoyando a la Biblioteca Nacional, primero a través de su Comisión Presidencial, y luego como integrante del Comité Directivo de la Fundación Biblioteca Nacional, donde hemos compartido esta aventura de trabajo e imaginación con un equipo formidable de mujeres y hombres comprometidos con nuestra gente. Pronto abandonaré la directiva de la Fundación voluntariamente, producto de los necesarios recambios que vitalizan las instituciones, pero seguiré colaborando con la noble causa del derecho humano a la cultura, la información, la educación y sobretodo, el derecho que tienen un país a poseer y potenciar su memoria.
Pero, ¿el pasado ha pasado? El pasado nunca pasa, pues son cimientos del presente. Existe una deidad quechua, Umaña, que tiene dos rostros. El que mira hacia delante contempla el pasado, ya que el pretérito sí se puede ver y el futuro no. La revalorización de la memoria histórica es un elemento fundamental de la identidad nacional.
La identidad esta ligada a la capacidad de decisión sobre la sociedad, los recursos humanos y materiales, sobre lo que hemos sido, somos y queremos ser.
La identidad necesita mucho de la creación, pues la identidad debe ser creada y recreada continuamente para poder existir y poder ser. Por ello la identidad es el corazón del proyecto democrático real e integral que nuestros países anhelan. El alma de la identidad es la cultura. Debemos afirmar la creación cultura y compartirla intensamente.
Los tiempos nos desafían a abrirnos a un espacio pluricultural, donde se transiten con ojos abiertos y oídos receptivos en la interacción de dinamismos culturales pletóricos de complicidades y seducciones, dialogando con nuestra identidad.
En este camino, la Biblioteca Nacional es la institución responsable de actuar como centro depositario, organizador y divulgador de la memoria panameña en materia bibliográfica y documental en distintas variantes, espacio de información continua y completa del análisis de Panamá y sus ciudadanos(as).
No es una tarea fácil y ha recaído sobre nuestra Fundación Biblioteca Nacional, recabar y completar los retazos y fragmentos de memoria nacional, que andan disgregados por diversos lugares y ámbitos.
La ya remodelada Biblioteca Nacional "Ernesto J. Castillero R", ubicada en el corazón del Parque Omar, acopia, recibe y cataloga todas las producciones que aportan al enriquecimiento de la memoria bibliográfica nacional. Ya hay respuestas, a finales de 1999, "antes de comenzar la remodelación, ya habíamos experimentado un incremento considerable de usuarios. De unas 500 consultas al mes cuando comenzamos, habíamos llegado a 17,000 mensual, sin contar los que accedían por vía del Internet. Mirando hacia el futuro, nosotros calculamos que en cuestión de seis meses fácilmente doblaremos el número de usuarios y de consultas."(Leonor Gastón Motta, presidenta de la Fundación)
En la Fundación Biblioteca Nacional nos proponemos no sólo rescatar sino revalorizar la Memoria Nacional, retomando todas aquellas obras del pensamiento que traten sobre nuestro país, así como toda la producción intelectual, independientemente de idioma, lugar y fecha de edición o publicación. Integran esta Memoria "libros, revistas, periódicos, tesis de grado, memorias institucionales, artículos científicos, partituras musicales, audiovisuales, catálogos de exhibiciones de arte, fotografías, proyectos arquitectónicos, mapas, planos y otros materiales que contribuyen a preservar la identidad nacional panameña, para las generaciones presentes y futuras y para darla a conocer en el mundo." Recientemente han donado colecciones de enorme importancia las familias de Diógenes de la Rosa, Ricardo Bermúdez, Néstor Porcell, Andrés Bolaños, entre otros. Pero la labor no termina. Debe extenderse a 58 bibliotecas públicas, de las cuales se han modernizado las de David, Chorrera, San Miguelito y Chitré, continuando próximamente Colón y Santiago.
Apoyar las bibliotecas y sobre todo usarlas, rescatar contenidos valiosos para definir mejor nuestra memoria, y proyectar este conocimiento en la construcción de un país más culto, libre y equitativo, es una tarea de todos y todas.
raulleisr@hotmail.com
Pero, ¿el pasado ha pasado? El pasado nunca pasa, pues son cimientos del presente. Existe una deidad quechua, Umaña, que tiene dos rostros. El que mira hacia delante contempla el pasado, ya que el pretérito sí se puede ver y el futuro no. La revalorización de la memoria histórica es un elemento fundamental de la identidad nacional.
La identidad esta ligada a la capacidad de decisión sobre la sociedad, los recursos humanos y materiales, sobre lo que hemos sido, somos y queremos ser.
La identidad necesita mucho de la creación, pues la identidad debe ser creada y recreada continuamente para poder existir y poder ser. Por ello la identidad es el corazón del proyecto democrático real e integral que nuestros países anhelan. El alma de la identidad es la cultura. Debemos afirmar la creación cultura y compartirla intensamente.
Los tiempos nos desafían a abrirnos a un espacio pluricultural, donde se transiten con ojos abiertos y oídos receptivos en la interacción de dinamismos culturales pletóricos de complicidades y seducciones, dialogando con nuestra identidad.
En este camino, la Biblioteca Nacional es la institución responsable de actuar como centro depositario, organizador y divulgador de la memoria panameña en materia bibliográfica y documental en distintas variantes, espacio de información continua y completa del análisis de Panamá y sus ciudadanos(as).
No es una tarea fácil y ha recaído sobre nuestra Fundación Biblioteca Nacional, recabar y completar los retazos y fragmentos de memoria nacional, que andan disgregados por diversos lugares y ámbitos.
La ya remodelada Biblioteca Nacional "Ernesto J. Castillero R", ubicada en el corazón del Parque Omar, acopia, recibe y cataloga todas las producciones que aportan al enriquecimiento de la memoria bibliográfica nacional. Ya hay respuestas, a finales de 1999, "antes de comenzar la remodelación, ya habíamos experimentado un incremento considerable de usuarios. De unas 500 consultas al mes cuando comenzamos, habíamos llegado a 17,000 mensual, sin contar los que accedían por vía del Internet. Mirando hacia el futuro, nosotros calculamos que en cuestión de seis meses fácilmente doblaremos el número de usuarios y de consultas."(Leonor Gastón Motta, presidenta de la Fundación)
En la Fundación Biblioteca Nacional nos proponemos no sólo rescatar sino revalorizar la Memoria Nacional, retomando todas aquellas obras del pensamiento que traten sobre nuestro país, así como toda la producción intelectual, independientemente de idioma, lugar y fecha de edición o publicación. Integran esta Memoria "libros, revistas, periódicos, tesis de grado, memorias institucionales, artículos científicos, partituras musicales, audiovisuales, catálogos de exhibiciones de arte, fotografías, proyectos arquitectónicos, mapas, planos y otros materiales que contribuyen a preservar la identidad nacional panameña, para las generaciones presentes y futuras y para darla a conocer en el mundo." Recientemente han donado colecciones de enorme importancia las familias de Diógenes de la Rosa, Ricardo Bermúdez, Néstor Porcell, Andrés Bolaños, entre otros. Pero la labor no termina. Debe extenderse a 58 bibliotecas públicas, de las cuales se han modernizado las de David, Chorrera, San Miguelito y Chitré, continuando próximamente Colón y Santiago.
Apoyar las bibliotecas y sobre todo usarlas, rescatar contenidos valiosos para definir mejor nuestra memoria, y proyectar este conocimiento en la construcción de un país más culto, libre y equitativo, es una tarea de todos y todas.
raulleisr@hotmail.com