Non Grato
EN UN HECHO tan insólito como cínico, el Consejo General Universitario (CGU), máximo órgano colegiado de la Universidad de Panamá, que es la Universidad oficial de la República de Panamá, aprobó en su sesión del martes 27 de septiembre del presente, por 72 votos a favor, un voto en contra (del ex-Magistrado de la Corte Suprema de Justicia profesor Edgardo Molino Mola)- y cinco abstenciones, una Resolución aupada por el propio rector Gustavo García de Paredes y 40 integrantes del CGU, en la que declara a este servidor, Miguel Antonio Bernal, Ciudadano "non grato" en esa Casa de Estudios Superiores.
El fundamento que le dan los miembros de dicho órgano es el artículo 38 de la Ley 24 de 14 de julio de 2005, el cual hace referencia a los deberes del personal académico, calificando como improperios e insultos el lenguaje utilizado por mi persona al denunciar las irregularidades, faltas graves y conductas reprochables de algunas autoridades de la Universidad de Panamá, denuncias que han dado lugar a investigaciones penales e indagatorias en el Ministerio Público.
El CGU lo integran con el rector Gustavo García de Paredes, los vicerrectores Justo Medrano, Betty Ann Rowe de Castsambanis, Carlos Brandariz Zuñiga, Nelson Navarro, Ariosto Ardila, el secretario general Miguel Angel Candanedo, los Decanos, el Director General de Centros Regionales Universitarios y Extensiones Universitarias, un profesor y un estudiante por cada Facultad, uno por cada Centro Regional Universitario y Extensión Universitaria, una representación del personal administrativo, cuyo número equivale al 10% de los miembros de dicho organismo.
Es evidente que con dicho acto inaudito se vulneran mis derechos y garantías fundamentales, en especial la Libertad de Expresión y Opinión, consagrada en el artículo IV de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el artículo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el artículo 11 de la Convención Americana de Derechos Humanos.
Además, por lo grave y alevoso del acto se afecta mi honra y reputación personal, la cual es protegida por el artículo V de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, el artículo 17 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el artículo 13 de la Convención Americana de Derechos Humanos.
Las lesiones a mis Derechos Humanos son producto directo de la violación al Debido Proceso (artículo 8 de la Convención Americana de Derechos Humanos), al ejecutar, el Consejo General Universitario, una "sanción moral" en base a hechos no probados, extralimitándose de sus funciones, aplicando sanciones no tipificadas en la Ley ni el Estatuto Universitario, vulnerando mi derecho a la defensa y cometiendo un atropello público contra mi persona.
He recibido en los últimos dos días un sinnúmero de llamadas, correos, notas de diferentes conciudadanos en los cuales me expresan su repudio a este intento de academicidio, que es lo que realmente es esta medida propia de totalitaristas y fascistas modernos. Comparto con ustedes algunos de estos mensajes y mi agradecimiento a todos los que, de una u otra forma, me han expresado su solidaridad.
Del profesor Moisés Chong: "La decisión del Consejo General Universitario de la Universidad de Panamá de declararlo a usted "persona non grata", lejos de amedrentarlo y amilanarlo a usted más bien lo honra ya que quienes votaron a favor de la resolución correspondiente son, precisa y cabalmente, las personas que con su actitud genuflexa deshonran el prestigio y el buen nombre de la Casa de Méndez Pereira. La decisión del CGU pone al desnudo el rostro turbio de la dirigencia universitaria y que en la Universidad de Panamá se ha tomado una medida que nos recuerda los peores tiempos de Torquemada; que se ha dado un paso atrás en lo que respecta a las actuaciones verticales de gente que como usted se atreven a disentir de todas las lacras y todos los vicios que vulneran los derechos sociales, cívicos y académicos. El flamante CGU se ha hecho cómplice de las actuaciones más aberrantes y más vergonzosas que se han adueñado de la Universidad de Panamá y del país en general."
Del estudiante Eloy Fisher: "Profesor, Mis más cordiales saludos. Me apena mucho ver el ensañamiento que exhiben los hoy dirigentes de nuestra universidad. Más allá de la injusticia obvia, me apena que la academia, en vez de apreciar sus incontables esfuerzos en beneficio de nuestra nación, nuestro progreso y nuestra democracia, intente arrinconarlo y menospreciarlo, atacando su méritos académicos y profesionales. Me duele ver que la UP, otrora fundada en los más caros ideales del progreso y la justicia, hoy se encuentre secuestrada. El cautiverio es similar al que hoy agota a nuestras endebles democracias. Me gusta pensar que alguna vez podremos imputarle a esos mismos carceleros, su culpabilidad en el asesinato de una educación pública de calidad; sin embargo, poco le importan a nuestro pueblo esos temas. El retroceso a los regímenes de excepción que en vez de hacer -- resuelven, cada vez es más generalizado. Por eso mi apoyo irrestricto a su persona. Más allá del honor o la gloria,hay quienes trabajan con el sincero deseo de romper los atavismos de la ignorancia y la desidia: Son los preámbulos vivientes de la Declaración del Hombre y del Ciudadano. Está de más decir que Ud. ha sido una de las personas que más ha influido en el Panamá contemporáneo. Ud. representa la ética política al servicio de un ideal tan cercano y a la vez tan distante: Un Panamá mejor."
Las sotanas verdes son utilizadas en tiempo ordinario, despúés de Navidad y después de Pascua.
En el tiempo de Adviento, Cuaresma y para las misas de difuntos, el cura se reviste de morado o violeta, mientras que en días de mayor solemnidad se colocan el hábito rosado, confeccionado con materiales delicados de la costumbre de Gaudete y Laetare. Al adorar el Santísimo sacramento, el sacerdote lleva en su hombro el Velo Humbral.
El fundamento que le dan los miembros de dicho órgano es el artículo 38 de la Ley 24 de 14 de julio de 2005, el cual hace referencia a los deberes del personal académico, calificando como improperios e insultos el lenguaje utilizado por mi persona al denunciar las irregularidades, faltas graves y conductas reprochables de algunas autoridades de la Universidad de Panamá, denuncias que han dado lugar a investigaciones penales e indagatorias en el Ministerio Público.
El CGU lo integran con el rector Gustavo García de Paredes, los vicerrectores Justo Medrano, Betty Ann Rowe de Castsambanis, Carlos Brandariz Zuñiga, Nelson Navarro, Ariosto Ardila, el secretario general Miguel Angel Candanedo, los Decanos, el Director General de Centros Regionales Universitarios y Extensiones Universitarias, un profesor y un estudiante por cada Facultad, uno por cada Centro Regional Universitario y Extensión Universitaria, una representación del personal administrativo, cuyo número equivale al 10% de los miembros de dicho organismo.
Es evidente que con dicho acto inaudito se vulneran mis derechos y garantías fundamentales, en especial la Libertad de Expresión y Opinión, consagrada en el artículo IV de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el artículo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el artículo 11 de la Convención Americana de Derechos Humanos.
Además, por lo grave y alevoso del acto se afecta mi honra y reputación personal, la cual es protegida por el artículo V de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, el artículo 17 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el artículo 13 de la Convención Americana de Derechos Humanos.
Las lesiones a mis Derechos Humanos son producto directo de la violación al Debido Proceso (artículo 8 de la Convención Americana de Derechos Humanos), al ejecutar, el Consejo General Universitario, una "sanción moral" en base a hechos no probados, extralimitándose de sus funciones, aplicando sanciones no tipificadas en la Ley ni el Estatuto Universitario, vulnerando mi derecho a la defensa y cometiendo un atropello público contra mi persona.
He recibido en los últimos dos días un sinnúmero de llamadas, correos, notas de diferentes conciudadanos en los cuales me expresan su repudio a este intento de academicidio, que es lo que realmente es esta medida propia de totalitaristas y fascistas modernos. Comparto con ustedes algunos de estos mensajes y mi agradecimiento a todos los que, de una u otra forma, me han expresado su solidaridad.
Del profesor Moisés Chong: "La decisión del Consejo General Universitario de la Universidad de Panamá de declararlo a usted "persona non grata", lejos de amedrentarlo y amilanarlo a usted más bien lo honra ya que quienes votaron a favor de la resolución correspondiente son, precisa y cabalmente, las personas que con su actitud genuflexa deshonran el prestigio y el buen nombre de la Casa de Méndez Pereira. La decisión del CGU pone al desnudo el rostro turbio de la dirigencia universitaria y que en la Universidad de Panamá se ha tomado una medida que nos recuerda los peores tiempos de Torquemada; que se ha dado un paso atrás en lo que respecta a las actuaciones verticales de gente que como usted se atreven a disentir de todas las lacras y todos los vicios que vulneran los derechos sociales, cívicos y académicos. El flamante CGU se ha hecho cómplice de las actuaciones más aberrantes y más vergonzosas que se han adueñado de la Universidad de Panamá y del país en general."
Del estudiante Eloy Fisher: "Profesor, Mis más cordiales saludos. Me apena mucho ver el ensañamiento que exhiben los hoy dirigentes de nuestra universidad. Más allá de la injusticia obvia, me apena que la academia, en vez de apreciar sus incontables esfuerzos en beneficio de nuestra nación, nuestro progreso y nuestra democracia, intente arrinconarlo y menospreciarlo, atacando su méritos académicos y profesionales. Me duele ver que la UP, otrora fundada en los más caros ideales del progreso y la justicia, hoy se encuentre secuestrada. El cautiverio es similar al que hoy agota a nuestras endebles democracias. Me gusta pensar que alguna vez podremos imputarle a esos mismos carceleros, su culpabilidad en el asesinato de una educación pública de calidad; sin embargo, poco le importan a nuestro pueblo esos temas. El retroceso a los regímenes de excepción que en vez de hacer -- resuelven, cada vez es más generalizado. Por eso mi apoyo irrestricto a su persona. Más allá del honor o la gloria,hay quienes trabajan con el sincero deseo de romper los atavismos de la ignorancia y la desidia: Son los preámbulos vivientes de la Declaración del Hombre y del Ciudadano. Está de más decir que Ud. ha sido una de las personas que más ha influido en el Panamá contemporáneo. Ud. representa la ética política al servicio de un ideal tan cercano y a la vez tan distante: Un Panamá mejor."
Las sotanas verdes son utilizadas en tiempo ordinario, despúés de Navidad y después de Pascua.
En el tiempo de Adviento, Cuaresma y para las misas de difuntos, el cura se reviste de morado o violeta, mientras que en días de mayor solemnidad se colocan el hábito rosado, confeccionado con materiales delicados de la costumbre de Gaudete y Laetare. Al adorar el Santísimo sacramento, el sacerdote lleva en su hombro el Velo Humbral.
Los actuales vestidos litúrgicos son herencia de los trajes normales de los primeros siglos.
Ultimamente diversos Episcopados del mundo, ateniéndose a la flexibilidad que el mismo Misal sugiere, han pedido y obtenido de Roma un reajuste en el vestido litúrgico del que preside la Eucaristía, con una solución que tiende a unificar la casulla, el alba y la estola.