Normal querida, somos tus hijos
"NORMAL querida, somos tus hijos, por do vayamos irás también, hoy te juramos con toda el alma, honrar tu nombre, sembrando el bien".
Inspirados versos que nos hablan de la Escuela Normal "Juan Demóstenes Arosemena" y del compromiso que hemos adquirido todos sus egresados de luchar, permanentemente, porque los sueños de ese visionario estadista continúen realizándose a lo largo y a lo ancho del territorio nacional; de que esta institución educativa que cumple el 5 de junio del presente año 68 años de existencia al servicio de la educación, se proyecte, arrolladoramente, para seguir ofreciendo a la patria el verdadero maestro que está necesitando la nación para el logro de su desarrollo y progreso integral. Esa fue la verdadera intención del Doctor "Juan Demóstenes Arosemena", enclavar en el corazón de la república una institución de tanta importancia en el campo educativo y poder dar, de esa manera, la mejor oportunidad para que la juventud estudiosa del interior del país, sin recursos económicos para hacerlo, encausara sus sueños y esperanzas de convertir a nuestras comunidades rurales en centro de inquietudes y anhelos de mejoramiento. Y han sido centenares de miles los egresados de este templo del saber que una vez terminada la jornada de formación, se han dedicado a enseñar, a llevar el mensaje de la educación a las comunidades por una vida mejor por la dignificación de la familia y por una patria nueva que sea orgullo e inspiración para todos los que hemos nacido en este suelo.
A través de los años y a pesar de las naturales dificultades encontradas en su marcha hacia el futuro, la Escuela Normal, ha logrado definir su personalidad, vigorizar sus características y convertirse en la institución educativa de mayor implicación en el medio interiorano. Directa o indirectamente, la institución ha impulsado el natural proceso de mejoramiento de las provincias centrales y hoy por hoy, está llamada a continuar en su empeño de lograr para el país la verdadera educación que responda a los cambios y problemas existentes en la sociedad. Gran ejemplo representa la gestión gubernamental del Doctor Juan Demóstenes Arosemena, quien fuera un convencido que sólo a través de la educación de los pueblos, era posible alcanzar el progreso y bienestar para la nación y fortalecer los principios democráticos, de libertad y de justicia social.
Y no nos deja de causar dolor que mientras recordamos la fecha de fundación de uno de los colegios más importantes del país, el sistema educativo panameño es golpeado para la improvisación, por la ineficiencia y por un deterioro de nuestros valores éticos y morales. Todavía estamos en espera de que tanto las autoridades del Ministerio de Educación, como padres de familia educadores y sociedad civil se decidan a mirar con luces largas, el proceso enseñanza aprendizaje y a trabajar en equipo por el encuentro de una educación que sea una verdadera respuesta a los problemas de la República; de una educación que contribuya, positivamente, a su desarrollo y superación. El sistema educativo está sufriendo las consecuencias de gran número de educadores que no están a la altura de sus responsabilidades y de una mala orientación de la enseñanza que no está a tono con los cambios que se operan en la sociedad actual, y ya es tiempo de que mediante consenso de todos los sectores de la nación, se busquen las causas de esta negativa realidad, y de esa manera, reorientar tan importante aspecto de la vida nacional.
Un saludo para los normalistas y egresados en esta fecha tan memorable y mis deseos para seguir respaldando la obra de incalculable valor que cumple nuestra alma mater en beneficio de las grandes mayorías nacionales que demandan una mejor educación para las grandes transformaciones que está demandando la nación.
Inspirados versos que nos hablan de la Escuela Normal "Juan Demóstenes Arosemena" y del compromiso que hemos adquirido todos sus egresados de luchar, permanentemente, porque los sueños de ese visionario estadista continúen realizándose a lo largo y a lo ancho del territorio nacional; de que esta institución educativa que cumple el 5 de junio del presente año 68 años de existencia al servicio de la educación, se proyecte, arrolladoramente, para seguir ofreciendo a la patria el verdadero maestro que está necesitando la nación para el logro de su desarrollo y progreso integral. Esa fue la verdadera intención del Doctor "Juan Demóstenes Arosemena", enclavar en el corazón de la república una institución de tanta importancia en el campo educativo y poder dar, de esa manera, la mejor oportunidad para que la juventud estudiosa del interior del país, sin recursos económicos para hacerlo, encausara sus sueños y esperanzas de convertir a nuestras comunidades rurales en centro de inquietudes y anhelos de mejoramiento. Y han sido centenares de miles los egresados de este templo del saber que una vez terminada la jornada de formación, se han dedicado a enseñar, a llevar el mensaje de la educación a las comunidades por una vida mejor por la dignificación de la familia y por una patria nueva que sea orgullo e inspiración para todos los que hemos nacido en este suelo.
A través de los años y a pesar de las naturales dificultades encontradas en su marcha hacia el futuro, la Escuela Normal, ha logrado definir su personalidad, vigorizar sus características y convertirse en la institución educativa de mayor implicación en el medio interiorano. Directa o indirectamente, la institución ha impulsado el natural proceso de mejoramiento de las provincias centrales y hoy por hoy, está llamada a continuar en su empeño de lograr para el país la verdadera educación que responda a los cambios y problemas existentes en la sociedad. Gran ejemplo representa la gestión gubernamental del Doctor Juan Demóstenes Arosemena, quien fuera un convencido que sólo a través de la educación de los pueblos, era posible alcanzar el progreso y bienestar para la nación y fortalecer los principios democráticos, de libertad y de justicia social.
Y no nos deja de causar dolor que mientras recordamos la fecha de fundación de uno de los colegios más importantes del país, el sistema educativo panameño es golpeado para la improvisación, por la ineficiencia y por un deterioro de nuestros valores éticos y morales. Todavía estamos en espera de que tanto las autoridades del Ministerio de Educación, como padres de familia educadores y sociedad civil se decidan a mirar con luces largas, el proceso enseñanza aprendizaje y a trabajar en equipo por el encuentro de una educación que sea una verdadera respuesta a los problemas de la República; de una educación que contribuya, positivamente, a su desarrollo y superación. El sistema educativo está sufriendo las consecuencias de gran número de educadores que no están a la altura de sus responsabilidades y de una mala orientación de la enseñanza que no está a tono con los cambios que se operan en la sociedad actual, y ya es tiempo de que mediante consenso de todos los sectores de la nación, se busquen las causas de esta negativa realidad, y de esa manera, reorientar tan importante aspecto de la vida nacional.
Un saludo para los normalistas y egresados en esta fecha tan memorable y mis deseos para seguir respaldando la obra de incalculable valor que cumple nuestra alma mater en beneficio de las grandes mayorías nacionales que demandan una mejor educación para las grandes transformaciones que está demandando la nación.