Noticia tendenciosa
La modernización del transporte público es una necesidad imperiosa que no puede tardar más. Es por ello que una de las metas del actual gobierno, sustentado en el clamor de la población, es crear un nuevo sistema de transporte que brinde a los usuarios un servicio eficiente, seguro, cómodo y de alta calidad. Para lograr esta modernización la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (A.T.T.T.) se le encomienda hacer los estudios pertinentes, diseñar los planos y organizar de conformidad con la ley todo lo relativo a la licitación pública, a fin que todas las empresas que estén interesadas y que tengan la capacidad de cumplir con los pliegos de cargos puedan participar en esta licitación. Lo que nos causa molestia es una noticia aparecida en un diario de circulación nacional que afirma de manera malévola y tendenciosa que la licitación pública para la modernización del transporte está amañada, no es transparente tiene nombres y apellidos. Esta afirmación, que carece de sustentación o prueba, lo que propicia es el morbo, la duda de la comunidad frente a una licitación cuyo objetivo es crear un nuevo sistema de transporte público que llene las expectativas de los usuarios. En Panamá ciertos sectores están acostumbrados a especular sobre temas tan sensitivos, no importándole absolutamente nada sobre los efectos negativos que generan sus afirmaciones en la comunidad, produciendo la duda frente a un acto público que nadie puede presentar hechos, evidencias las cuales demuestren su falta de transparencia. Estas noticias las consideramos irresponsables, sensacionalistas y no objetivas, lo único que generan es desinformación en la ciudadanía y tratan de empañar la imagen de funcionarios, que con mucho profesionalismo, esfuerzo y trabajo han diseñado el proyecto integral de la modernización del transporte público en nuestro país.
Panamá América dio a conocer hace unas semanas, el caso de Ocalagan. A él, le fue diagnosticada insuficiencia renal.
Después que los médicos le realizaron el trasplante de riñón, volvió a sus labores habituales, pero al poco tiempo sufrió una recaída.
Sucede que los medicamentos suministrados para evitar el rechazo de los riñones trasplantados produjeron que las células cancerígenas se alteraran y formaran un tumor que cubrió los riñones.
Es por ello que Ocalagan perdió nuevamente los riñones trasplantados.
Hoy, tres veces a la semana, recibe tratamiento en el programa de hemodiálisis por cuatro horas desde las 6: 00 de la mañana.
Antes de que iniciara su pesadilla, Ocalagan era un comerciante que dedicaba gran parte del tiempo a su familia. Juntos paseaban, iban a la playa y daban gracias a Dios por la vida.
Aunque algunas cosas han cambiado, todavía su familia continúa brindándole apoyo, sobre todo su esposa, quien no se separa de él.
Siempre que pudo, David Ocalagan ayudó a quienes lo necesitaron. Participó en el Club Rotario Panamá Oeste, además de ayudar a pacientes de insuficiencia renal.
Un desfibrilador cardioversor implantable (DCI) es un dispositivo diseñado para detectar rápidamente un ritmo cardíaco anormal y potencialmente mortal, proveniente de la cámara inferior del corazón.
Este dispositivo convierte la arritmia en un ritmo normal, liberando un choque eléctrico hacia el corazón. De esa manera puede prevenir la muerte cardiaca súbita.
El DCI es una minicomputadora consistente en un generador de pulso con baterías y un capacitor que envía un choque potente al corazón, un circuito electrónico que le dice al DCI cuándo descargarse, así como derivaciones de electrodos para sentir el ritmo cardíaco y liberar el choque al músculo cardíaco.
Todos los DCI tienen un marcapaso incorporado. La regulación del ritmo puede brindarle apoyo al corazón después de un "shock" o durante latidos cardíacos muy lentos.
El marcapasos también le permite al dispositivo corregir latidos cardíacos que son demasiado rápidos.
El DCI tiene además la función de controlar los latidos cardíacos para verificar su regularidad y sólo libera un choque al corazón cuando siente un ritmo potencialmente mortal.
Durante la implantación de un DCI tipo marcapaso, los electrodos se insertan a través de las venas en el corazón y el generador de pulso es enterrado quirúrgicamente bajo la piel del pecho, generalmente debajo de la clavícula izquierda.
Panamá América dio a conocer hace unas semanas, el caso de Ocalagan. A él, le fue diagnosticada insuficiencia renal.
Después que los médicos le realizaron el trasplante de riñón, volvió a sus labores habituales, pero al poco tiempo sufrió una recaída.
Sucede que los medicamentos suministrados para evitar el rechazo de los riñones trasplantados produjeron que las células cancerígenas se alteraran y formaran un tumor que cubrió los riñones.
Es por ello que Ocalagan perdió nuevamente los riñones trasplantados.
Hoy, tres veces a la semana, recibe tratamiento en el programa de hemodiálisis por cuatro horas desde las 6: 00 de la mañana.
Antes de que iniciara su pesadilla, Ocalagan era un comerciante que dedicaba gran parte del tiempo a su familia. Juntos paseaban, iban a la playa y daban gracias a Dios por la vida.
Aunque algunas cosas han cambiado, todavía su familia continúa brindándole apoyo, sobre todo su esposa, quien no se separa de él.
Siempre que pudo, David Ocalagan ayudó a quienes lo necesitaron. Participó en el Club Rotario Panamá Oeste, además de ayudar a pacientes de insuficiencia renal.
Un desfibrilador cardioversor implantable (DCI) es un dispositivo diseñado para detectar rápidamente un ritmo cardíaco anormal y potencialmente mortal, proveniente de la cámara inferior del corazón.
Este dispositivo convierte la arritmia en un ritmo normal, liberando un choque eléctrico hacia el corazón. De esa manera puede prevenir la muerte cardiaca súbita.
El DCI es una minicomputadora consistente en un generador de pulso con baterías y un capacitor que envía un choque potente al corazón, un circuito electrónico que le dice al DCI cuándo descargarse, así como derivaciones de electrodos para sentir el ritmo cardíaco y liberar el choque al músculo cardíaco.
Todos los DCI tienen un marcapaso incorporado. La regulación del ritmo puede brindarle apoyo al corazón después de un "shock" o durante latidos cardíacos muy lentos.
El marcapasos también le permite al dispositivo corregir latidos cardíacos que son demasiado rápidos.
El DCI tiene además la función de controlar los latidos cardíacos para verificar su regularidad y sólo libera un choque al corazón cuando siente un ritmo potencialmente mortal.
Durante la implantación de un DCI tipo marcapaso, los electrodos se insertan a través de las venas en el corazón y el generador de pulso es enterrado quirúrgicamente bajo la piel del pecho, generalmente debajo de la clavícula izquierda.