Novedades en el ICAgate
El Panamá América del 18 de diciembre de 1998, trae una noticia muy interesante, que divulga la propia ICA, por medio de su Gerente de Proyectos, Alejandro Díaz Naranjo. Anoto al paso, que
tratándose de una información impartida por la parte interesada, parece haber sido una entrevista provocada por la parte interesada.
La información de ese modo diseminada por ICA parece tener la intención de tratar de que se desactive la bomba que amenaza con destruir sus planes.
Consideremos el contenido de esa noticia. La venta, según dicen, consiste en 14 hectáreas del área de Paitilla, por un total de B/ 40 millones. Esto significa que han vendido a un precio apenas superior en B/ 50 por metro cuadrado sobre el precio que se supone que ellos lo recibieron de conformidad con el contrato suscrito con la Nación en Agosto de 1996. (Cláusula Quinta, literal a)
Si tenemos en cuenta que muchos de los terrenos que ICA ofrece después del relleno en licitación de sobre cerrado, tienen como base B/ 800 por metro cuadrado, tendríamos que suponer que los de Paitilla, en la zona ubicada al inicio de la pista de aterrizaje, o sea la más cercana a la zona más densamente poblada por edificio de lujo, valen muchísimo más que los de los rellenos, pero, sin exagerar, no menos de B/ 1.200 el metro cuadrado.
¿Por qué vendió ICA a un precio tan obviamente desfavorable y tan totalmente fuera de toda lógica? Solo caben dos explicaciones: (1) que la suma declarada no es la real, y que la diferencia pudiera estar siendo situada a nombre de ICA o de sus propietarios, en algún banco del exterior, o (2) que ICA pudiera haber hecho la venta a ese precio por ser socio en la operación y lleva el derecho de compartir las utilidades del proyecto en una proporción apropiada.
¿Por qué ICA hace una declaración que es tan claramente falsa? Sus personeros deben pensar que el público de Panamá o es desmemoriado o peca de estúpido.
No cabe la menor duda que la venta que en su declaración han anunciado, esconde mucho mas de lo que revela quizás hasta la existencia de oscuros arreglos que, por supuesto, no se quiere que sean conocidos por el público.
No sólo es ICA la que está expuesta. Lo están también todos aquellos que los han ayudado a realizar, en una sola operación, cientos de millones de dólares. Las cifras cantan por sí solas.
Aun suponiendo que la venta anunciada a B/ 286 el metro cuadrado fuera verdad, o sea si admitiéramos que la gente que maneja ICA son tontos y no saben lo que hacen -- cosa que es virtualmente imposible, ya que no existe mexicano tonto y estos han demostrado que son los más listos, -- la situación de sus finanzas sería más o menos la siguiente:
De los 295 mil metros cuadrados recibidos por ICA, venden, dizque, 140 mil a B/ 286 el metro cuadrado -- ignorando, por ahora, las ganancias laterales que sin duda van a percibir de esta "brillante" operación -- quedan disponibles en Paitilla, 155 mil metros cuadrados que van a vender a un precio más cónsono con la realidad del mercado. Asumamos que lo hacen a no mas de B/ 900 por metro cuadrado, y eso les daría un ingreso de 139 millones 500 mil balboas.
Sumemos a ello los B/ 40 millones que dicen estar recibiendo por la "venta" que nos cuenta el Sr. Díaz Naranjo y tendremos activos vendibles, por concepto de Paitilla únicamente, que totalizan 199 millones 500 mil balboas.
En adición a ello, la venta de los terrenos rellenados, asumiendo que los vayan a vender a B/ 600 el metro cuadrado, o sea B/ 200 menos, por cada metro cuadrado, por debajo del precio base que la misma ICA ha fijado, y después de descontar el 30% de la superficie para calles y plazas, venderán 280 mil metros cuadrados, y esto producirá la suma de 168 millones de balboas. Hasta
aquí los activos en terrenos valen 347 millones quinientos mil balboas.
Sumemos los peajes percibirán en los 30 años de su contrato, calculados muy conservadoramente, en no menos de 344 millones. El total de ingresos al concluir la operación con la expiración del contrato, se elevaría -- sin contar con intereses que se devengarían con los ingresos por peajes cobrados en el intervalo-- a nada menos que 692 millones 151 mil 250 balboas.
Con estos fondos, se cubrirían los 100 millones que cuesta, según ICA, rellenar las 35 hectáreas de costa, y los 222 millones que, también según ellos, será el costo de (a) construir la carretera (b) pagar a las indemnizaciones que, según el Sr. Díaz Naranjo, "tuvieron" que pagar a razón de 30 y 50 balboas el metro cuadrado, o sea una fracción de lo que ellos, a su vez están cobrando por los que ellos venden. Estos ya estaban contemplados en su propuesta a precios redondeados para arriba, por si acaso, por cuyo concepto se obligaron a pagar 17 millones 772 mil balboas (Cláusula 3ra. del Contrato) monto que según el mismo contrato, está incluido en el total de 222 millones de costos declarado por ICA. Es dudoso que hayan de pagar todo lo que por ese concepto se había convenido.
En efecto, precisamente cuando escribo esto, aparece una noticia en La Prensa, del 20 de diciembre de 1998, bajo el título de "Dicen residentes de La Playita, la DAC amenaza con desalojar familias",
con la firma de Wilfredo Jordán Serrano, dice: "La postura de los moradores de La Playita que se niegan a abandonar sus residencias, es que ellos entregaron un pliego de aspiraciones a ICA, uno de cuyos puntos es que a cada dueño de casa se le indemnice con la "módica" suma de 60 mil dólares, suma que la empresa considera muy alta.
Cabe preguntarse si lo que requieren estos residentes de La Playita excede en alguna medida lo previsto por el MOP con ICA, cuando se redactó la Cláusula Tercera del contrato.
Sería apropiado sugerir que, en vista de la afición de ICA a proporcionar informaciones a los periódicos e invocar las leyes que supuestamente amparan sus derechos, se molesten en publicar los montos que han pagado por concepto de indemnizaciones a fin de demostrar que han invertido la totalidad de los 17 millones 772 mil balboas que se comprometieron a pagar por este concepto
(Cláusula Tercera del Contrato suscrito con la Nación). Si no lo hacen, tendremos que concluir que alguien no está procediendo honestamente.
Todo ello sin contar con el hecho de la cesión de la zona para rellenar se ha calificado como inconstitucional y que tarde o temprano se tendrá que disipar la nube que ICA está creando con su campaña de anuncios cuando hablan de que sus derechos están basados en la Ley de Concesiones Administrativas (Ley 5del 15 de abril de 1998) pensando que nadie se va a ocupar de leerla con suficiente cuidado como para demostrar que esa ley no es lo que ellos dicen. Sobre este aspecto del ICAgate sería bueno que opinen lo expertos.
No sabemos cual será el próximo gobierno de Panamá. Pero casi cualquiera que sea, es seguro que no dejará de investigar los hechos que he denunciado y los muchos otros que la Fundación para el Desarrollo de Libertad Ciudadana ha formulado y mantiene abiertos. Siempre y cuando, claro está, que el nuevo gobierno no resulte supeditado en alguna forma a los deseos e intereses de terceros involucrados, en cuyo caso, ICA habrá disparado el tiro de gracia a la amenaza de escándalo que hoy se cierne sobre sus cabezas y las de sus asociados protectores.
tratándose de una información impartida por la parte interesada, parece haber sido una entrevista provocada por la parte interesada.
La información de ese modo diseminada por ICA parece tener la intención de tratar de que se desactive la bomba que amenaza con destruir sus planes.
Consideremos el contenido de esa noticia. La venta, según dicen, consiste en 14 hectáreas del área de Paitilla, por un total de B/ 40 millones. Esto significa que han vendido a un precio apenas superior en B/ 50 por metro cuadrado sobre el precio que se supone que ellos lo recibieron de conformidad con el contrato suscrito con la Nación en Agosto de 1996. (Cláusula Quinta, literal a)
Si tenemos en cuenta que muchos de los terrenos que ICA ofrece después del relleno en licitación de sobre cerrado, tienen como base B/ 800 por metro cuadrado, tendríamos que suponer que los de Paitilla, en la zona ubicada al inicio de la pista de aterrizaje, o sea la más cercana a la zona más densamente poblada por edificio de lujo, valen muchísimo más que los de los rellenos, pero, sin exagerar, no menos de B/ 1.200 el metro cuadrado.
¿Por qué vendió ICA a un precio tan obviamente desfavorable y tan totalmente fuera de toda lógica? Solo caben dos explicaciones: (1) que la suma declarada no es la real, y que la diferencia pudiera estar siendo situada a nombre de ICA o de sus propietarios, en algún banco del exterior, o (2) que ICA pudiera haber hecho la venta a ese precio por ser socio en la operación y lleva el derecho de compartir las utilidades del proyecto en una proporción apropiada.
¿Por qué ICA hace una declaración que es tan claramente falsa? Sus personeros deben pensar que el público de Panamá o es desmemoriado o peca de estúpido.
No cabe la menor duda que la venta que en su declaración han anunciado, esconde mucho mas de lo que revela quizás hasta la existencia de oscuros arreglos que, por supuesto, no se quiere que sean conocidos por el público.
No sólo es ICA la que está expuesta. Lo están también todos aquellos que los han ayudado a realizar, en una sola operación, cientos de millones de dólares. Las cifras cantan por sí solas.
Aun suponiendo que la venta anunciada a B/ 286 el metro cuadrado fuera verdad, o sea si admitiéramos que la gente que maneja ICA son tontos y no saben lo que hacen -- cosa que es virtualmente imposible, ya que no existe mexicano tonto y estos han demostrado que son los más listos, -- la situación de sus finanzas sería más o menos la siguiente:
De los 295 mil metros cuadrados recibidos por ICA, venden, dizque, 140 mil a B/ 286 el metro cuadrado -- ignorando, por ahora, las ganancias laterales que sin duda van a percibir de esta "brillante" operación -- quedan disponibles en Paitilla, 155 mil metros cuadrados que van a vender a un precio más cónsono con la realidad del mercado. Asumamos que lo hacen a no mas de B/ 900 por metro cuadrado, y eso les daría un ingreso de 139 millones 500 mil balboas.
Sumemos a ello los B/ 40 millones que dicen estar recibiendo por la "venta" que nos cuenta el Sr. Díaz Naranjo y tendremos activos vendibles, por concepto de Paitilla únicamente, que totalizan 199 millones 500 mil balboas.
En adición a ello, la venta de los terrenos rellenados, asumiendo que los vayan a vender a B/ 600 el metro cuadrado, o sea B/ 200 menos, por cada metro cuadrado, por debajo del precio base que la misma ICA ha fijado, y después de descontar el 30% de la superficie para calles y plazas, venderán 280 mil metros cuadrados, y esto producirá la suma de 168 millones de balboas. Hasta
aquí los activos en terrenos valen 347 millones quinientos mil balboas.
Sumemos los peajes percibirán en los 30 años de su contrato, calculados muy conservadoramente, en no menos de 344 millones. El total de ingresos al concluir la operación con la expiración del contrato, se elevaría -- sin contar con intereses que se devengarían con los ingresos por peajes cobrados en el intervalo-- a nada menos que 692 millones 151 mil 250 balboas.
Con estos fondos, se cubrirían los 100 millones que cuesta, según ICA, rellenar las 35 hectáreas de costa, y los 222 millones que, también según ellos, será el costo de (a) construir la carretera (b) pagar a las indemnizaciones que, según el Sr. Díaz Naranjo, "tuvieron" que pagar a razón de 30 y 50 balboas el metro cuadrado, o sea una fracción de lo que ellos, a su vez están cobrando por los que ellos venden. Estos ya estaban contemplados en su propuesta a precios redondeados para arriba, por si acaso, por cuyo concepto se obligaron a pagar 17 millones 772 mil balboas (Cláusula 3ra. del Contrato) monto que según el mismo contrato, está incluido en el total de 222 millones de costos declarado por ICA. Es dudoso que hayan de pagar todo lo que por ese concepto se había convenido.
En efecto, precisamente cuando escribo esto, aparece una noticia en La Prensa, del 20 de diciembre de 1998, bajo el título de "Dicen residentes de La Playita, la DAC amenaza con desalojar familias",
con la firma de Wilfredo Jordán Serrano, dice: "La postura de los moradores de La Playita que se niegan a abandonar sus residencias, es que ellos entregaron un pliego de aspiraciones a ICA, uno de cuyos puntos es que a cada dueño de casa se le indemnice con la "módica" suma de 60 mil dólares, suma que la empresa considera muy alta.
Cabe preguntarse si lo que requieren estos residentes de La Playita excede en alguna medida lo previsto por el MOP con ICA, cuando se redactó la Cláusula Tercera del contrato.
Sería apropiado sugerir que, en vista de la afición de ICA a proporcionar informaciones a los periódicos e invocar las leyes que supuestamente amparan sus derechos, se molesten en publicar los montos que han pagado por concepto de indemnizaciones a fin de demostrar que han invertido la totalidad de los 17 millones 772 mil balboas que se comprometieron a pagar por este concepto
(Cláusula Tercera del Contrato suscrito con la Nación). Si no lo hacen, tendremos que concluir que alguien no está procediendo honestamente.
Todo ello sin contar con el hecho de la cesión de la zona para rellenar se ha calificado como inconstitucional y que tarde o temprano se tendrá que disipar la nube que ICA está creando con su campaña de anuncios cuando hablan de que sus derechos están basados en la Ley de Concesiones Administrativas (Ley 5del 15 de abril de 1998) pensando que nadie se va a ocupar de leerla con suficiente cuidado como para demostrar que esa ley no es lo que ellos dicen. Sobre este aspecto del ICAgate sería bueno que opinen lo expertos.
No sabemos cual será el próximo gobierno de Panamá. Pero casi cualquiera que sea, es seguro que no dejará de investigar los hechos que he denunciado y los muchos otros que la Fundación para el Desarrollo de Libertad Ciudadana ha formulado y mantiene abiertos. Siempre y cuando, claro está, que el nuevo gobierno no resulte supeditado en alguna forma a los deseos e intereses de terceros involucrados, en cuyo caso, ICA habrá disparado el tiro de gracia a la amenaza de escándalo que hoy se cierne sobre sus cabezas y las de sus asociados protectores.