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Novedosa operación para corregir defecto en hueso


Por primera vez se realizó en las instalaciones del Hospital de Especialidades Pediátriacas de la Caja de Seguro Social (CSS) una sencilla pero novedosa operación de alargamiento de hueso, lo que coloca a esta entidad a la vanguardia, y da esperanza a muchos pacientes con este tipo de problemas.
Adriano Cedeño, un joven de 15 años que al sufrir una caída mientras jugaba con un scooter, resultó con severas lesiones en la cadera que le provocaron un acortamiento de su pierna izquierda, es el primer paciente sometido a esta operación que le permitirá llevar una vida normal.
Pasadas las doce del mediodía de ayer se inició la intervención a cargo del especialista en ortopedia, Gabriel Sánchez, quien minutos antes había expresado a El Panamá América su satisfacción por la realización de este tipo de cirugías.
La intervención resultó, según lo previsto. La labor para corregir el acortamiento de 4 centímetros del miembro izquierdo, se desarrolló en unas 3 horas sin complicaciones. Al menor se le colocó un aparato conocido como fijador externo con reglilla, que permitirá en un periodo de 8 a 12 semanas, igualar la longitud del miembro derecho.
Según el especialista, quien con una prodigiosa maniobrabilidad colocó el aparato en la pierna de Cedeño, este es un procedimiento con el que se obtienen excelentes resultados porque permite que un niño que cojea mucho, en un determinado tiempo empareje sus miembros y camina normalmente sin paso claudicante.
A partir de hoy Adriano caminará apoyado en muletas con descargas, por un periodo de más o menos 4 a 5 días y posteriormente se le comenzará a elongar el fijador, para que comience a separar el hueso, proceso que se logra a razón de aproximadamente 2 milímetros por día.
Para este paso se ha instruido muy bien a los padres del paciente, para que realicen el procedimiento de elongación y cada semana se le dará seguimiento tomándole radiografías de control, hasta lograr entre las 8 a 12 semanas, la elongación de unos 4 a 5 centímetros.
El fijador externo con reglilla es un aparato que estará por fuera y que funciona como el gato hidráulico del auto, teniendo una llave especial en la parte exterior que debe ser girada cada seis horas para lograr al día un giro de 180 grados que permite la elongación o alargamiento del hueso en dos milímetros por día.
Las radiografías que se tomarán semanalmente deben mostrar que el callo se va formando normalmente hasta el momento en que se quita el aparato, sin necesidad de tener que ir al salón de operaciones.
Seguidamente se iniciará el apoyo parcial con las muletas hasta que se logre soltarlas totalmente y caminar en forma normal.
Sánchez sostiene que es recomendable realizar estas cirugías cuando el niño está terminando su etapa de crecimiento entre los 15 a 16 años, pues si se hace cuandose está en crecimiento, aunque se emparejen los miembros, al crecer el paciente volverá a sufrir el mismo problema.
Si bien, el pequeño Adriano sufre este problema a raíz de un accidente, el especialista señala que hay muchos pequeños que presentan esta dificultad congénitamente, o sea, desde su nacimiento, lo que indica que hay una esperanza.
Esto permitirá también que los pequeños que presenten problemas de enanismo puedan elongar o aumentar su tamaño considerablemente. Se trata de un procedimiento bastante inocuo y no riesgoso pero, sobre todo, muy satisfactorio para el paciente que tiene un problema de claudicación o cojeo, que se puede corregir con una operación.
Este tipo de cirugía, sostiene Sánchez, se inicia luego que se pudiera contar con las instalaciones adecuadas en el Hospital de Especialidades Pediátricas, pues en el Complejo Hospitalario Metropolitano era muy difícil realizarlas por la carencia de infraestructura.
Una operación de esta clase tiene un valor en el mercado de entre 5 y 8 mil balboas, para lo que se cuenta con tres fijadores externos con reglilla que serán utilizados para intervenir a otros pacientes, pues se tiene previsto realizar otra intervención el próximo mes.
Para Adriano Augusto Cedeño, padre del menor, hoy se abre un nuevo panorama tras varios años de sufrimiento, pues desde el accidente, la vida de su pequeño no ha sido la misma. No ha podido jugar como antes, ha perdido un año de escuela y presenta problemas a causa de su enfermedad.
Cuenta que tras la primera operación de la cadera de su hijo no le pusieron ningún tipo de aparatos, pero lo mantuvieron tres meses hospitalizado y posteriormente tuvo que realizar terapia, lo que fue un proceso muy doloroso para todos.
Esta ha sido una gran lección, nos dice. Como padre aconseja tener mucho cuidado con este tipo de juguetes pues considera que ha sido el peor que se ha traído a Panamá, puesto que representa un peligro y la experiencia le permite recomendar a cualquier padre que piense mucho, antes de facilitarle un juguete de esta clase a su hijo, pues "no quisiera que nadie tuviera que pasar por esta experiencia".

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