opinion

Nubbin y el Reencuentro

Era una naturaleza diferente a la selva tropical, no tan esplendorosa pero muy categórica, para hacer un paréntesis y apreciar su caudal.

Jaime Figueroa Navarro | opinion@epasa.com | - Publicado:

Nubbin y el Reencuentro

Nuestra existencia es como obras de teatro, todas diferentes y únicas, definidas por variantes entornos y circunstancias, casualidades y diversos actores que definen el entorno que desvelaremos al final entre las tinieblas del ocaso al momento que el cuerpo se separa del alma para siempre. He aquí un abreboca particular a más de mitad de la travesía.

Versión impresa

Capítulo 1, Clínica San Fernando, 1952. Un sollozo define la entrada a este mundo, como notoriamente define José Alfredo Jiménez, centelleante cantautor azteca en su clásica ranchera Camino de Guanajuato: "…comienza siempre llorando y así llorando se acaba".

Era un Panamá diferente, sin siquiera llegar al millón de almas, donde la gente se conocía y el contacto visual era evidente al dirigir la mirada fija en las calles al peatón que se acercaba y soltar unos buenos días sin pena ni gloria. Los únicos tranques eran los días de Carnavales. No existía ni la televisión ni celulares ni Netflix, mas sí las salas de cine, extensas cartas de amor y la imaginación creativa. Las chivas nos transportaban, cara a cara, no existían escapatorias al contacto. Los pasquines nutrían nuestros pasatiempos en las salas de espera de las barberías donde nos dispensaban una pastillita Perugina de menta al coronar el corte.

LEA TAMBIÉN ¿Dónde está el poder?

Capítulo 2, Worcester, Massachusetts, 1970. Al culminar los estudios de preparatoria ya sojuzgamos las lenguas de Shakespeare y de Moliere, el tiritar de los crudos inviernos de Nueva Inglaterra, ardillas nerviosamente cruzando entre las ramas de árboles en la incesable búsqueda de bellotas.

Era un imperio diferente. La gente era esbelta, grácil, delgada y particularmente en esa región, predominaba el origen italiano, francés e irlandés católico. Su ápice era Boston y su periferia los frondosos bosques de Maine, los arces de Vermont, las llanuras de Connecticut y las montañas de New Hampshire, estado que sobresalta con suma personalidad en las placas de sus autos la rúbrica "Vive libre o muere". Ausente en aquella época los asonados asesinatos en serie, angustiosamente comunes hoy en día.

Era una naturaleza diferente a la selva tropical, no tan esplendorosa pero muy categórica, para hacer un paréntesis y apreciar su caudal. Al finalizar el curso, al inicio del verano, un grupo de compañeros, posterior a rigurosas sesiones de remo, emprendíamos un trayecto de largas horas en el autobús escolar, con forzosa incursión a Canadá para llegar a Fort Kent en Maine y desplazarnos dos semanas a lo largo de las turbulentas aguas del río Allagash y sus densos lagos en canoas de aluminio, raciones de comida deshidratada, mochilas y casas de campaña.

Mi copiloto era Jim Davis, apodado Nubbin, que significa pequeño, rezagado o imperfecto. Rubio, de ojos claros y de eterna sonrisa. El armador del equipo de baloncesto colegial, campeones de preparatorias de Nueva Inglaterra, practicábamos los fines de semana en el patio de su casa en West Boylston, degustando un batido Awful Awful en la heladería Friendly's al final de la jornada.

LEA TAMBIÉN Torneo electoral: indiferencia o cansancio

Amén que los mosquitos eran grandototes y lentos para evitar sus punzadas nos untábamos el hediondo ungüento Woodman's Dope y al final de la jornada pescábamos saltarines salmones en el río cercano al acampamento. Se escuchaban los búhos en las noches y acechábamos los alces al amanecer que descendían de los bosques para un sorbo de agua fresca.

Intermedio, Tocumen, 2019. Medio siglo después, me pasan enfrente en la sala de espera fuera de Aduanas, Nubbin y su esposa, Debra. No le reconozco, timbra mi celular, nos encontramos a la desembocadura de la fila. En el casete de la memoria retoñaba una figura de 17 adolescentes años. Han pasado las décadas, la sonrisa permanece.

¡Sublime el reencuentro! Mostrar el lienzo de nuestra tropicalidad, horas sin fin conversando a calzón quitado. El mismo florear, diversos caminos saboreando la vida de nuestra particular manera. Antojos que se aprecian en un glorioso paréntesis. Welcome to Panama!

Etiquetas
Más Noticias

Provincias Paralizan proyecto hotelero en Playa Bijao por descargas ilegales y grave contaminación

Economía Panamá necesita que emprender de manera formal sea más fácil, advierte Cámara de Comercio

Política Alemán defiende su gestión en EE.UU; asegura que de fondos personales ha cubierto 20 misiones oficiales

Provincias Veredicto por educadora pone en evidencia crisis de violencia contra la mujer

Política De la Espriella destaca alianza estratégica con Panamá y le da la bienvenida al aumento de vuelos entre ambos países

Mundo Nuevo Gobierno de Colombia discute primeras medidas de seguridad enfocadas en el conflicto

Deportes Lionel Messi despide a su padre en un sepelio privado en su Rosario natal

Sociedad Intentos de ciberataques sacuden a Panamá; en lo que va del 2026 se han registrado 1.900 millones

Judicial Apede impulsará el Observatorio de Transparencia Judicial

Sociedad Polvo del Sahara ingresará a Panamá este domingo, advirtió el Imhpa

Mundo Netanyahu descarta la hoja de ruta de la propuesta de Trump para Gaza

Provincias Instalan generador eléctrico en la Policlínica de San Carlos para garantizar la atención médica

Sociedad Estudiante que ingresó con un arma de fuego al 'Dolores Moscote' permanecerá bajo detención provisional

Provincias ¡Radiografía del crimen en Colón! Revelan más de 4 mil delitos y 59 homicidios en lo que va del año

Variedades ¿Cómo la elección del sostén correcto previene afecciones musculares en la mujer?

Sociedad Panamá amplía efuerzos en defensa de las tortugas marinas

Sociedad Estados Unidos prevé destinar 1.000 millones de dólares a Colombia para seguridad

Provincias Levantan nuevo puente de $900 mil sobre el río Perequeté en Capira

Sociedad Fallece José Donderis, exdirector de Sinaproc

Sociedad Moore podría perder su idoneidad temporalmente

Variedades Etiquetas nutricionales: ¿cómo leerlas para elegir alimentos más saludables?

Suscríbete a nuestra página en Facebook