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Nuestro blasón bolivariano


No podríamos rendir mejor homenaje a la América en conjunto, que el traer al recuerdo glorioso el nombre de quien fue Libertador de cinco naciones y figura excelsa de la historia americana. Panamá, que fue parte de los sueños visionarios de Bolívar, posee el legítimo derecho de ostentar orgullosamente el blasón de las naciones a las que el hijo de Caracas dio su libertad. En nuestra tierra no se libraron cruentas batallas libertadoras, pero muchos panameños partieron hacia el sur, a pelear junto a quienes fragorosamente venían luchando por alcanzar un lugar propio en la historia de la libertad.
Espinar, Herrera, Ayarza y muchos más -cuyos nombres aparecen en el "Diccionario Biográfico de los Campeones de la Libertad"- formaron la cohorte de los istmeños que esforzadamente se enfrentaron a las huestes españolas. En esa forma, Panamá contribuyó a la libertad de cinco de sus hermanas, liberándose por voluntad y esfuerzo propio, bajo la égida espiritual de Bolívar, el 28 de noviembre de 1821.
Los campos de Junín, Ayacucho y Carabobo saben del valor panameño, ofrecido como ofrenda a la grandeza de Simón Bolívar. Lograda ya su independencia de España, el Istmo se enfrentó a un porvenir que se avizoraba risueño en los inescrutables horizontes de la historia. Eran sueños de progreso y de paz.
Bolívar tenía deparado para el Istmo, que fue parte de su carta profética de Jamaica, el augusto destino de vernos convertido en un nuevo Corinto que serviría de encrucijada a todos los caminos de la tierra y a los hombres de todas las naciones. Sus sueños, aún irrealizados, persisten en el alma de quienes no conciben que más de veinte naciones, unidas por una misma cultura y una historia común, no hayan todavía erigido el muro de la igualdad que los separará del atraso y la pobreza. Nuestras tradicionales inquietudes políticas han impedido hasta la hora presente, la unidad latinoamericana. Sin embargo, ya empiezan a manifestarse anunciaciones que encierran promesas de un acercamiento efectivo a los anhelos de Bolívar, que él quiso convertir en realidad hace más de siglo y medio, aquí en esta soleada y otrora jacarandosa capital del istmo que es bolivariano por derecho muy legítimo.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América