Nuestro medio ambiente
Hace unos días, los diarios locales resaltaban la noticia del que el Segundo Tribunal de Justicia anuló un absurdo fallo de sobreseimiento provisional para el Sr. "Charro " Espino, otorgado por un Juez de La Chorrera, y procedía a un llamamiento a juicio contra el sindicado. El fallo era una aberración jurídica y demostraba, sin duda, una ignorancia inexcusable, para no decir algo peor. Curioso fue que la ANAM guardó un silencio sepulcral tras este fallo a pesar que, anteriormente, sus técnicos habían comprobado el delito ecológico, y la institución había sancionado al señor Espino con una multa.
Es por esto que, en este caso, los medios de comunicación se equivocan al decir que el Sr. Espino es acusado de "Supuesto" Delito Ecológico. La ANAM, que es la máxima autoridad nacional en asuntos ambientales, comprobó el delito ecológico, como está muy claro en su informe técnico, y apicó la sanción, como lo prueba la multa que impuso. Aparte de esto, el daño irreversible a unas 38 hectáreas de manglar, también fue corroborado por tres grupos de peritos independientes.
El caso es complejo, porque en el expediente se ven actuaciones sospechosas de funcionarios de Reforma Agraria, y de la ARAP, que implican la propiedad de los terrenos afectados.
Lo que sí tengo certeza, y también la debe tener la ANAM, es que el daño al manglar y al ecosistema en este sitio, no ha sido mitigado. No se ha reforestado un metro cuadrado de los manglares destruidos. Y, si los rumores son ciertos, estas tierras ya se han negociado y vendido en sumas millonarias, incluyendo playas y manglares.