default

Nueva estructura fiscal para el Estado


La política fiscal del Estado debe ser consecuente con su política económica y financiera. Así como una de las primeras tareas del gobierno que está pronto a terminar funciones era la de sanear el fisco para evitar las crisis argentina y uruguaya, y resolver el problema del grave déficit fiscal, asimismo debemos reconocer que las actuales necesidades fiscales son otras.

Hoy día tenemos una clase media duramente golpeada por el alto costo de la vida, y la consecuente inflación y las últimas medidas fiscales tomadas por el actual gobierno, si bien importantes, no son suficientes. Nosotros proponemos que quienquiera que llegue al Palacio de las Garzas, implemente las siguientes medidas:

1. Eliminación del CAIR para las personas naturales.

2. Eliminación del CAIR para las personas jurídicas y empresas que, por ejemplo, tengan ingresos brutos anuales por debajo de los cinco millones de dólares, o cualquiera determinación que asegure el éxito empresarial, así como estar muy por encima de la clase media.

3. Eliminación de las excepciones al CAIR, de acuerdo con las empresas a las que se les aplique conforme al punto 2.

4. Adopción para los dos casos anteriores de la anterior estructura fiscal en la que se pagaba el Impuesto sobre la Renta sobre la ganancia neta, a una tasa que pudiera subir al 35% de las ganancias netas para las personas jurídicas y regresar a la escalera, con las exenciones adoptadas hasta hoy día, en los casos de las personas naturales.

5. Estudiar la posibilidad de aumentar los impuestos al consumo de cigarrillos y licores, así como de eliminar el del combustible.

6. Eliminar drásticamente la cantidad de impuestos nacionales a siete u ocho.

7. Establecer una reingeniería de la Dirección General de Ingresos, que permita una desburocratización en el cobro de los impuestos nacionales y un ahorro por cada balboa cobrado.

Los cuatro jinetes de la Apocalipsis que se avecinan son la crisis alimenticia, el alto costo de la vida, el precio del petróleo y los problemas ambientales que conlleva la realización de algunas inversiones y proyectos. La política fiscal debe estar dirigida a seguir promoviendo la inversión en aquellos sectores de la economía que presentaron en el pasado y que proyectan hacia el futuro síntomas alentadores de crecimiento económico.

Al tiempo que apoderamos más a los ciudadanos, aumentamos su capacidad de compra y promovemos la inversión en los sectores de educación, salud y seguridad, regidos por la empresa privada, que permitiría al Estado concentrarse en quienes realmente lo requieren.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América