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Nueva ley mordaza


Los gremios periodísticos siguen convencidos que para mejorar los sueldos de los colegas hay que "profesionalizar" el ramo. Esta pretensión ha servido para impedir que se deroguen las leyes mordaza y para que la Asamblea Legislativa vuelva a analizar un polémico proyecto que será un retroceso para la libertad de expresión. Se pretende restablecer un consejo técnico que determinará quién podrá ejercer en Panamá el periodismo.
Se dice que el periodista se forma en la universidad y que un diploma es imprescindible para ejercer la carrera. Nada más lejos de la verdad, como lo comprueba Ernest Hemingway y Gabriel García Márquez, exponentes supremos del buen periodismo. Ninguno de ellos estudió formalmente la especialidad, pero son y siguen siendo ejemplos de lo que debe ser un periodista. Una buena educación y un sentido altruista es todo lo que necesita un comunicador para labrarse un puesto en un medio de comunicación social. Un título universitario ayuda, pero no es ni garantía ni suficiente para asegurar un resultado positivo.
El buen periodista obtendrá un sueldo justo de acuerdo a sus habilidades y no necesita de un consejo técnico restrictivo, que sólo busca limitar la oferta. La ley, que se debate en el palacio Justo Arosemena, es un retroceso en la libertad de expresión. Quienes la apoyan le están haciendo el juego a los enemigos de la democracia y a quienes buscan limitar y mediatizar la libertad de prensa.
Invitamos a los colegas periodistas a reflexionar sobre el tema, convencidos de que aquéllos que tienen los quilates y el deseo alcanzarán el éxito, al margen de lo que pueda decir una ley restrictiva o un consejo que puede ser manipulado por los poderosos de turno.
222Hacer creer a la membresía y a la población en general que mi posición le hace daño a una candidatura preconcebida por los asesores que lo rodean, es un tremendo engaño incluyendo al candidato preconcebido.
Si mi pecado es pensar entonces soy condenado, seguiré pecando, porque quiero que mi partido gane las elecciones del 2004. - Hacer creer a la membresía y a la población en general que mi posición le hace daño a una candidatura preconcebida por los asesores que lo rodean, es un tremendo engaño incluyendo al candidato preconcebido.
Con un candidato preparado, con experiencia, torrijista, valiente y que sea producto de una contienda abierta, de cara a la ciudadanía, sin temor, sin escondrijos políticos, afrontando los problemas nacionales por valor, con pericia e inteligencia. Atacando la incapacidad, la corrupción, la indolencia de este desgobierno y su insensibilidad ante el orgullo nacional y con un plan de gobierno coherente como sabemos hacerlo los del PRD ¡claro que Dios mediante, ganaremos las elecciones!

101 años de Panamá América

 
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