Nuevas voces femeninas aspiran a llegar al congreso
Hoy 12 de marzo se cumplirá una nueva jornada electoral en Colombia, nación que aspira a conformar un nuevo Congreso, destacándose en esta contienda la amplia participación femenina. Varias mujeres que lideran y representan la voz de nuevas generaciones, han decidido tomar partido en estas elecciones, abandonando para siempre la torre de marfil que, en otras épocas, fuera el refugio obligado de todas, bajo el manto protector de sabios y fieles maestros. Las murallas desaparecieron para ellas, porque hoy la mujer colombiana, siguiendo el ejemplo de otras mujeres que han sabido hacer de su "mayoría de edad" la brújula de su propio destino, ha elegido un nuevo camino, ahora bajo la guía inequívoca de su voluntad libre dirigida con firmeza a combatir, en franca lid, por el honor de ocupar una curul en el Congreso, con el fin de participar en la sagrada misión de hacer las leyes, desde una nueva perspectiva de vida, la de mujer en el mundo.
Queremos destacar, entre estas nuevas voces, la voz de Clara Cecilia Mosquera Paz, abogada egresada de la Pontificia Universidad Javeriana, de Bogotá, nacida en Popayán (Departamento del Cauca), hija de quien fuera Ex-Designado de Colombia, el doctor Víctor Mosquera Chaux, uno de los más dignos representantes del Partido Liberal, de quien heredó un temple y un lugar en la memoria colectiva de Colombia. Clara Cecilia sobresale, además, por su amplia trayectoria académica y profesional y por su desempeño eficiente y transparente en los diferentes cargos que ha ocupado en el sector público y privado de Colombia. Clara Cecilia, quien considera que "al Congreso de Colombia le hace falta una buena dosis de profesionales independientes, firmes de posturas, que entiendan la política como la búsqueda del poder para trabajar en beneficio de la comunidad y no como una inversión de carácter privado" aspira a llegar al Congreso de Colombia, avalada por el movimiento "Alas-Equipo Colombia". En homenaje que le rindieron sus compañeros de promoción, en días pasados, se puso de relieve la voz de Clara Cecilia Mosquera Paz como síntesis de los ideales y valores que representan a su generación y a su tiempo y así, se dijo que: "el tiempo -sobre el cual meditara Heidegger en su obra cumbre Sein und Zeit- esa "única proximidad de lo mismo que atañe al pensar, en imprevisibles modos del destino y con diferentes grados de inmediatez", nos sugiere que nuestro tiempo por fin ha llegado y, que por ello mismo, ése, nuestro tiempo, exige la propuesta de un programa colectivo, de un pensar nuevo grande, de "una acción, -al decir del filósofo-, que esté en permanente diálogo con el destino del mundo", y con ello, una voz que sea capaz de recoger las expectativas y sueños de una generación, la nuestra, que además anticipe un mejor más allá para las otras que vienen detrás nuestro, ya marchando. Clara Cecilia Mosquera Paz, siguiendo el ejemplo y el valor de tantos otros que en otro tiempo, salieron al mundo enarbolando la bandera de la Universidad Javeriana, pretende como ellos, mostrarnos a todos que todavía es posible un mundo mejor, desde la perspectiva de vida de una mujer....".
Clara Cecilia Mosquera Paz, está ubicada en el número 6 del tarjetón del Senado avalada por Alas-Equipo Colombia.
(*) Abogada de la Pontificia Universidad Javeriana
Definitivamente, la tendencia no es nada halagüeña. Pero ante realidades pasadas y preocupaciones concretas, no vemos políticas congruentes entre sí, y menos orientadas por un Plan de Desarrollo Integral, bien concebido y explícitamente definido, bajo una Estrategia que brinde oportunidades para todos los panameños...
En los últimos años los cambios en nuestro entorno macro económico doméstico han impuesto mayor presión para que muchos panameños migren al Sector Informal de la economía o peor aun, para que muchos puestos de trabajo emigren a otros países (pues resulta oneroso mantenerlos aquí), lo que aumenta la pobreza y el desempleo.
Ni la Globalización, ni los TLC, se pueden afrontar exitosamente, como país, mientras se siga trabajando como si fuese problema solo de un Sector de la economía.
Las empresas invierten en tecnología de punta, se capacitan en las más eficientes practicas de fabricación, y mejoran la promoción de sus ventas; pero para que las oportunidades de bienestar estén disponibles para los muchos hacen falta las Reformas Internas:
*El Sector Laboral tiene que ser competitivo, no solo a nivel de rendimiento, también en función de costos (prestaciones) y a nivel de la legislación que regenta la relación obrero-patrono. La competencia por los puestos de trabajo ya no está en la empresa al otro lado de la calle, sino en otro país donde las condiciones son distintas, representando para los panameños una desventaja comparativa para que dichos puestos de trabajo se mantengan en nuestro país...
*El Gobierno también tiene que competir. La gestión y costos operativos (el nivel de cargas fiscales) y demás indicadores con que se mide la Administración Pública tienen que estar a la altura de los mejores países contra quienes estamos llamados a competir. No podemos mantener un gasto público, como porcentaje del PIB, más alto que contra los otros países. No podemos servir una deuda pública más alta. No podemos pretender que nos paguen más impuestos que lo que se cobra en los países contra quienes queremos competir por la inversión. Etc.
Nuestro país es muy pequeño para "pelear" contra la Globalización, o para mantenerse aislado de los procesos de integración económica que se puedan dar. La única opción que tenemos es hacer el trabajo para participar con los menores traumas de este nuevo orden económico...
Y ese trabajo es para todos por igual... Los tres agentes de la economía: El Sector Gubernamental, El Sector Laboral y El Sector Empresarial. Los tres, con el mismo compromiso, persiguiendo a igual ahínco el mismo objetivo debemos trabajar para ser competitivos contra el Sector "homólogo" de cualquier otro país...
Mientras no hagamos esto, el resultado de cualquier TLC será como lo que acusa El Pulso del Panamá América, refiriéndose al desbalance comercial que ha empeorado para Panamá en favor de El Salvador.
Queremos destacar, entre estas nuevas voces, la voz de Clara Cecilia Mosquera Paz, abogada egresada de la Pontificia Universidad Javeriana, de Bogotá, nacida en Popayán (Departamento del Cauca), hija de quien fuera Ex-Designado de Colombia, el doctor Víctor Mosquera Chaux, uno de los más dignos representantes del Partido Liberal, de quien heredó un temple y un lugar en la memoria colectiva de Colombia. Clara Cecilia sobresale, además, por su amplia trayectoria académica y profesional y por su desempeño eficiente y transparente en los diferentes cargos que ha ocupado en el sector público y privado de Colombia. Clara Cecilia, quien considera que "al Congreso de Colombia le hace falta una buena dosis de profesionales independientes, firmes de posturas, que entiendan la política como la búsqueda del poder para trabajar en beneficio de la comunidad y no como una inversión de carácter privado" aspira a llegar al Congreso de Colombia, avalada por el movimiento "Alas-Equipo Colombia". En homenaje que le rindieron sus compañeros de promoción, en días pasados, se puso de relieve la voz de Clara Cecilia Mosquera Paz como síntesis de los ideales y valores que representan a su generación y a su tiempo y así, se dijo que: "el tiempo -sobre el cual meditara Heidegger en su obra cumbre Sein und Zeit- esa "única proximidad de lo mismo que atañe al pensar, en imprevisibles modos del destino y con diferentes grados de inmediatez", nos sugiere que nuestro tiempo por fin ha llegado y, que por ello mismo, ése, nuestro tiempo, exige la propuesta de un programa colectivo, de un pensar nuevo grande, de "una acción, -al decir del filósofo-, que esté en permanente diálogo con el destino del mundo", y con ello, una voz que sea capaz de recoger las expectativas y sueños de una generación, la nuestra, que además anticipe un mejor más allá para las otras que vienen detrás nuestro, ya marchando. Clara Cecilia Mosquera Paz, siguiendo el ejemplo y el valor de tantos otros que en otro tiempo, salieron al mundo enarbolando la bandera de la Universidad Javeriana, pretende como ellos, mostrarnos a todos que todavía es posible un mundo mejor, desde la perspectiva de vida de una mujer....".
Clara Cecilia Mosquera Paz, está ubicada en el número 6 del tarjetón del Senado avalada por Alas-Equipo Colombia.
(*) Abogada de la Pontificia Universidad Javeriana
Definitivamente, la tendencia no es nada halagüeña. Pero ante realidades pasadas y preocupaciones concretas, no vemos políticas congruentes entre sí, y menos orientadas por un Plan de Desarrollo Integral, bien concebido y explícitamente definido, bajo una Estrategia que brinde oportunidades para todos los panameños...
En los últimos años los cambios en nuestro entorno macro económico doméstico han impuesto mayor presión para que muchos panameños migren al Sector Informal de la economía o peor aun, para que muchos puestos de trabajo emigren a otros países (pues resulta oneroso mantenerlos aquí), lo que aumenta la pobreza y el desempleo.
Ni la Globalización, ni los TLC, se pueden afrontar exitosamente, como país, mientras se siga trabajando como si fuese problema solo de un Sector de la economía.
Las empresas invierten en tecnología de punta, se capacitan en las más eficientes practicas de fabricación, y mejoran la promoción de sus ventas; pero para que las oportunidades de bienestar estén disponibles para los muchos hacen falta las Reformas Internas:
*El Sector Laboral tiene que ser competitivo, no solo a nivel de rendimiento, también en función de costos (prestaciones) y a nivel de la legislación que regenta la relación obrero-patrono. La competencia por los puestos de trabajo ya no está en la empresa al otro lado de la calle, sino en otro país donde las condiciones son distintas, representando para los panameños una desventaja comparativa para que dichos puestos de trabajo se mantengan en nuestro país...
*El Gobierno también tiene que competir. La gestión y costos operativos (el nivel de cargas fiscales) y demás indicadores con que se mide la Administración Pública tienen que estar a la altura de los mejores países contra quienes estamos llamados a competir. No podemos mantener un gasto público, como porcentaje del PIB, más alto que contra los otros países. No podemos servir una deuda pública más alta. No podemos pretender que nos paguen más impuestos que lo que se cobra en los países contra quienes queremos competir por la inversión. Etc.
Nuestro país es muy pequeño para "pelear" contra la Globalización, o para mantenerse aislado de los procesos de integración económica que se puedan dar. La única opción que tenemos es hacer el trabajo para participar con los menores traumas de este nuevo orden económico...
Y ese trabajo es para todos por igual... Los tres agentes de la economía: El Sector Gubernamental, El Sector Laboral y El Sector Empresarial. Los tres, con el mismo compromiso, persiguiendo a igual ahínco el mismo objetivo debemos trabajar para ser competitivos contra el Sector "homólogo" de cualquier otro país...
Mientras no hagamos esto, el resultado de cualquier TLC será como lo que acusa El Pulso del Panamá América, refiriéndose al desbalance comercial que ha empeorado para Panamá en favor de El Salvador.