Nuevo parque para Torrijos
Cierto, la Fundación Omar ha aclarado que las trece hectáreas que le ha donado la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) en el área de Amador, no se destinarán al homenaje exclusivo de Omar Torrijos, sino también a recordar la firma de los tratados Torrijos - Carter. Enhorabuena, pero ¿por qué en ese espacio de la Calzada? El área ha sido objeto de multimillonarias inversiones por parte del Gobierno, las cuales se hicieron para atraer la inversión privada, de forma que retornaran con la venta y alquiler de terrenos, a más de la generación de empleos y la creación de riqueza. El potencial turístico del lugar es enorme y el programado Museo de la Biodiversidad del célebre arquitecto Frank Gehry, sería un gran atractivo.
Cierto que es un área hermosa, pero no es la única. Hay muchos otros lugares igual de bellos, y más amplios, de la antigua Zona del Canal, donde podría crearse el parque. La Calzada de Amador, en cambio, ya está saturada de proyectos, aunque algunos estén en ciernes. Urbanísticamente fue concebido como lugar de diversión y esparcimiento - repetimos - turístico, al mejor estilo de Cancún y Miami Beach, con sus hoteles de playa, casinos, bares y restaurantes, salpicados por algunos museos y galerías de arte, vías peatonales y de bicicletas. Por el contrario, no es un área tipo "patriótica" como la del complejo monumental de Washington D.F. Cada cosa en su sitio y cada sitio en su lugar.
Igual que los tratados del Canal, los mártires del 9 de enero merecen un monumento a su memoria. Sin ellos no hubiera habido negociaciones ni tratado alguno. Ellos empujaron con sangre y pedradas a Estados Unidos a la mesa de conversaciones. Y no se les ha hecho justicia, al nivel que se merecen.
También debemos rendir homenaje, pero en mármol negro, con nombres y apellidos, a los héroes y mártires de la lucha civilista, como en Tlatelolco.
Por lo demás, va siendo hora que abandonemos la mala costumbre de improvisar y de concentrar todo en el mismo sitio. La ciudad de Panamá debe ampliarse y dejar esparcir sus grandes obras y proyectos hacia las nuevas áreas de crecimiento, las mismas rescatadas por Omar Torrijos con sus tratados, por los mártires de enero y por todas las generaciones militantes de panameños desde la fundación de la República en 1903.
Cierto que es un área hermosa, pero no es la única. Hay muchos otros lugares igual de bellos, y más amplios, de la antigua Zona del Canal, donde podría crearse el parque. La Calzada de Amador, en cambio, ya está saturada de proyectos, aunque algunos estén en ciernes. Urbanísticamente fue concebido como lugar de diversión y esparcimiento - repetimos - turístico, al mejor estilo de Cancún y Miami Beach, con sus hoteles de playa, casinos, bares y restaurantes, salpicados por algunos museos y galerías de arte, vías peatonales y de bicicletas. Por el contrario, no es un área tipo "patriótica" como la del complejo monumental de Washington D.F. Cada cosa en su sitio y cada sitio en su lugar.
Igual que los tratados del Canal, los mártires del 9 de enero merecen un monumento a su memoria. Sin ellos no hubiera habido negociaciones ni tratado alguno. Ellos empujaron con sangre y pedradas a Estados Unidos a la mesa de conversaciones. Y no se les ha hecho justicia, al nivel que se merecen.
También debemos rendir homenaje, pero en mármol negro, con nombres y apellidos, a los héroes y mártires de la lucha civilista, como en Tlatelolco.
Por lo demás, va siendo hora que abandonemos la mala costumbre de improvisar y de concentrar todo en el mismo sitio. La ciudad de Panamá debe ampliarse y dejar esparcir sus grandes obras y proyectos hacia las nuevas áreas de crecimiento, las mismas rescatadas por Omar Torrijos con sus tratados, por los mártires de enero y por todas las generaciones militantes de panameños desde la fundación de la República en 1903.