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Nuevo siglo optimista


Al concluir el siglo XX hemos podido reseñar los acontecimientos que de una u otra forma se marcaron en su historia, para deducir de ellos la necesidad de superar cualquier obstáculo que surja en la nueva centuria.
Sobreponerse a dos guerras mundiales, a los conflictos de Corea, Vietnam, Golfo Pérsico, Guerra Civil de España, los tifones de Asia, sismos en Turquía, Nicaragua y México, hambruna en Africa, el paludismo, tuberculosis, polio y otras enfermedades, son muestras de que la humanidad avanza sin detenerse.
El problema de las drogas mermará cuando la adolescencia misma desaliente su consumo. El tráfico internacional será de divisas y los conflictos tendrán un tinte económico y por disputa del espacio sideral y la hegemonía cibernética.
Los fracasos de la globalización y del régimen de la OMC, sobrevendrán con el colapso de los imperios económicos ante la reducción del poder adquisitivo, consecuencia inmediata de sus erróneas imposiciones.
El empobrecimiento causado por los países industrializados, será la enfermedad social de más difícil atención. Sin embargo, el problema alimentario será crucial para la humanidad.
Panamá registra las consecuencias de la globalización y de la apertura de mercado, con una población habituada al consumo, pero carente de recursos para continuar haciéndolo. Los riesgos aumentan, por lo que precisa modificar el estilo para dar más seguridad al inversionista.
La pequeña empresa será el albergue más apetecido, lo que diversificará la inversión y multiplicará las fuentes de empleo. La pobreza es asunto de cultura. Debemos erradicar el insoportable aferramiento a la pobreza, de muchos que hacen de esta condición su forma de vida. Tenemos que obligarlos a explorar otras alternativas, que reduzcan el malestar familiar y ofrezcan posibilidades de mejorar su entorno económico.
Tenemos el mejor país para vivir. Por eso alojamos a tantos extranjeros que en su lar patrio carecen de todo y en nuestro medio encuentran en el trabajo una esperanza de mejor vida. Con optimismo debemos ser creativos y así como los infortunados indocumentados, pese a sus limitaciones laborales, luchan con denuedo hasta triunfar, los panameños necesitamos trabajar con ahínco, porque estamos en nuestra tierra y podemos avanzar.
El nuevo Siglo debe llenarnos de optimismo y cada cual imponerse una meta que debe alcanzar con esfuerzo. Tenemos lo necesario. Paz, democracia, recursos humanos y tecnológicos disponibles. Seamos los beneficiarios de la privilegiada posición geográfica y demos al país el soporte que espera de cada uno de nosotros. Con optimismo venceremos.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América