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Nunca dejaré de amarte


El pasado 22 de julio me desplacé a mi mundo espiritual, a mi mundo del amor donde soy feliz, inmensamente dichosa, aunque sea en mi traviesa imaginación y mi facultad anímica por la cual se retiene la mejor época de mi vida. Es a ti, Chito, a quien dedico este artículo. Cuando te conocí yo apenas tenía 18 años. En aquella oficina sentía que me mirabas con frecuencia, y yo apenas de reojo me fijaba en ti. En este trajín humano de quererte yo sentía, aún sin ser novios, celos de aquel retrato ampliado de una chica que tenías bajo el vidrio de tu escritorio. Sutilmente entraste en mi corazón y te quedaste para siempre.
Siempre supiste que yo prefería pensar y conversar de la vida y no de la muerte. Hoy he recorrido nuestra historia de amor de más de 50 años y los he saboreado porque sé que no acabará aunque tú me hayas precedido al cruzar el otro lado de la cerca. Yo te sueño casi todas las noches. Te veo guapo, joven y bien vestido flotando en espacios desconocidos donde yo me pierdo porque no te tengo. Otras veces te veo con mujeres vestidas de blanco, sentadas a la sombra de árboles gigantes con sus manos entrelazadas con las tuyas. Despierto con celos, pero mi fuerza espiritual me lleva en retrospectiva momentos similares cuando te sentías orgulloso al verme vestida similarmente. Cuando escucho nuestra música preferida la gozo por los dos; cuando brindo por la salud, un sorbo de vino es en tu honor y otro es por mí. Uso el sillón acolchonado con palancas que usaste por años y me complace ver a nuestros biznietos mecerse en ella y llamarle la silla espacial del abuelito Chito. Nuestro matrimonio con sus altos y bajos fue feliz, y eso es lo que me sostiene. Con frecuencia manifiesto que mis poros están llenos de amor; la herencia que me dejaste y el que recibo de mis hijas. El poeta Francisco Pérez de Salazar termina una de sus poesías con el verso que sigue: "En las nuevas visiones de la mente; mi amor vive de tal modo; que es mi única ilusión besar tu frente".
Ricardo Martínez: A mi concepto, es verdad que algunos buses han efectuado un intento de cambio, pero no es tan fácil, pues se trata de una situación mucho más profunda, ya que no es sólo remozar unidades, se trata de un servicio de calidad, que incluye tanto al bus como a quien lo conduce y eso es muy duro que cambie.
Raúl González: Para nada ha mejorado y cada día es peor el servicio de transporte público de pasajeros.
A algunos buses les hacen unos pequeños arreglos, pero eso no es todo, ya que las regatas, el mal servicio y sobre todo, el trato hacia el usuario continúa como siempre por las calles de la ciudad.
Antonio Jaén: No han cambiado, ni en la supuesta reparación a la que por fuerza debieron someter a sus unidades, ni con el trato que se le debe dar al usuario, que es quien paga los salarios de los conductores. Vemos todavía las continuas regatas, el maltrato y lo peor, sigue el irrespeto por las leyes, y no hay nadie que de verdad haga algo.
Pedro Moreno: Sí hay un cambio, cómo no ... y eso se debe a que las autoridades de Tránsito y Transporte Terrestre están detrás de los conductores, para que arreglen sus "cacharpas" que están rodando por las calles de la ciudad. Considero que el servicio ha registrado una leve mejora por lo menos en el estado de las unidades.

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