Obama avanza en el combate a la droga
Un significativo cambio de estrategia es la base de la nueva política estadounidense para combatir los delitos de droga. En el informe “Nueva Estrategia de Control de Drogas”, dado a conocer este martes por el presidente Barack Obama, aparecen tres elementos considerados claves para entender la nueva visión estratégica de Washington en la lucha contra los delitos derivados del narcotráfico. El aspecto más sobresaliente del plan consiste en que Obama ha planteado considerar el problema del consumo de droga, más un asunto de salud pública que en un tema judicial.
Por otro lado, coloca el acento en la prevención y no en la represión, y, además, decide afianzar la cooperación por igual entre los países consumidores, productores y de tránsito de drogas.
Esta nueva estrategia de corresponsabilidad es un importante avance de la política de EE.UU. en la lucha contra el narcotráfico. Se da luego de varios años de fracaso en las políticas más beligerantes llevadas a cabo, como el Plan Colombia, pero altamente cuestionadas por la ineficacia de sus resultados, pues se enfocaban en la represión y la interdicción del tráfico, pese a que los expertos comprobaron que la producción mundial se mantuvo intacta para atender la demanda.
Aunque han surgido dudas (no contempla el carácter ilícito de las drogas), con esta nueva visión de Estados Unidos se rectifican las graves omisiones sobre el tema del consumo y la demanda, se conceptúan integralmente la prevención versus la represión, y se focaliza el combate contra el crimen organizado, fuente de ilegalidades que afectan la estabilidad de la naciones.