Obama, ¿la utopía postergada?
El candidato presidencial demócrata, Barack Obama ha cambiado de tal manera su discurso, que los electores norteamericanos parecen confundidos. Un sondeo reciente de la revista Newsweek revela que si los comicios fueran hoy, Obama le ganaría a McCain por tan solo tres puntos. La desilusión parece aflorar temprano y podría estarle dando la razón a quienes en su momento concebían Obama más como parte de una estrategia republicana que de una genuina posición demócrata.
Obama levantó los temas de la utopía norteamericana, aquellos que amplios sectores de ese país querían oír, contra las pragmáticas alusiones de Hillary Clinton que desde un año atrás se había presentado como una fuerte rival para el partido de George Bush. Obama le dijo a los obreros postergados "Sí podemos"; al 90% de la población afroamericana "Sí podemos"; ratificó su oposición a la guerra de Irak y su rechazo a la pena de muerte. Ahora él ha girado hacia el centro. Ya no habla con tanta vehemencia del retorno de "nuestros muchachos a casa", y hasta considera posible que se aplique la pena de muerte a quien viole a un menor de ocho años. Y de candidato apasionado ha pasado a presentar la imagen de un discreto muchacho del Bronx.
El problema, al parecer, lo es la facilidad con que Obama se ha movido de una posición a otra. Tal pareciera que uno ha sido su discurso de campaña y otro su verdadero pensamiento. Nada extraño tendría, en perspectiva, una victoria de McCain.