“Obamarte”
Analista internacional
Martes es el dios de la guerra, el mismo que ha influido mucho en la política exterior de Estados Unidos, la potencia que ha liderado las tres principales intervenciones militares externas de la última década en el mundo: Yugoslavia, Afganistán e Irak.
Mientras los republicanos sostienen que podrían quedarse un siglo en Iraq y que pueden atacar Irán, el demócrata Barak Obama, aparentemente, pide que Washington deje de estar tan influido por las artes marciales. El postula replegarse de Irak y agotar todas las vías diplomáticas para lidiar con Irán o Venezuela. Empero, este candidato promete que mandará más tropas a Afganistán y que podrá bombardear Pakistán, aunque su gobierno no lo apruebe, pues dice que la caza de Bin Laden justifica el unilateralismo.
El arribo de un nuevo presidente negro y de raíces mahometanas podrá atraer iniciales expectativas dentro de un billón de musulmanes, pero seguirse negando a negociar parte de Jerusalén con los árabes y, sobre todo, incursionar en Pakistán, podrá hacer que el dios de la guerra siga dominando a Estados Unidos y a los nacionalistas islámicos.