Obsesión sexual del gobierno chileno
Nos informan que nuestro dinero gastado en educación sexual no sirvió. Lo mismo ocurrió con las seis campañas a favor del condón. Pero ahora sí, porque el gobierno chileno creará una Secretaría Ejecutiva de Educación en Sexualidad, con el correspondiente plan. Es que el Estado, dicen a lo nazi los del ministerio, no puede perder la matriz educacional, incluida la sexual, que asegura la identidad nacional. Malgastarán muchos millones para capacitar a docentes ignorantes en sexo. Probaremos su efectividad -dice una experta- en 100 orientadores. ¿Cómo será esto? Hay que inscribirse en el cursillo. ¡Vaya usted a saber lo que nos hemos perdido!
Dinero botado, como esta séptima campaña pro preservativo y sexo continuado, con todo más que antisida. La obsesión sexual de los del gobierno de la Concertación chilena es de psiquiatras. ¿Habrán tenido problemas o confusiones, como las que hicieron fracasar los esfuerzos anteriores? ¿No será que los intentos de igualarnos no pueden llegar hasta la cama? Y respecto al dinero botado, ¿quién nos lo devolverá?
¿Cómo los chilenos pudimos reproducirnos a elevadas tasas sin la ayuda del Estado? Quizás no sea tan complicado. Lo han hecho por siglos los animales y los seres humanos. Estos últimos son más complejos, de cabeza evolutiva y pensante, aprenden y tienen afectividad, algo fatal para la planificación gubernamental. Además "descubrieron", quizás por evolución, que la pareja es la forma más eficiente de reproducir la especie y librar a los hijos de la pobreza. Esta autorrestricción aprendida, respetuosa de los demás, no ha sido el centro de los fracasados programas oficiales. Estos promueven el coito rotativo y múltiple, los preservativos, el desnudamiento, la vuelta a la milenaria pornografía, todo menos estudiar y trabajar, que ellos creen produce sida.
Los embarazos precoces, las madres solteras, la pareja de utilería y el empobrecimiento infantil han aumentado en nuestro país como nunca antes, cuando el aprendizaje se hacía sin aspavientos, en la familia, el colegio y los amigos.
Claro que hay que mejorar la información y la enseñanza. Pero aquí lo que se trata es de controlar la natalidad, aborto incluido, política que se practica con éxito desde los años 60, así que pronto nos estancaremos, como otros países que no aprendieron que el principal factor productivo es la gente y que el tamaño poblacional se regula solo. Al parecer, tampoco entienden que la moral tiene un propósito práctico: cuidar a los hijos.
Este ministro de Educación descubrió que "la sexualidad humana involucra creencias, valores y actitudes muy personales" y que "no existe un discurso único de la sociedad para abordarla", por lo que no habrá un único programa de educación sexual. Notable. Espero que diga lo mismo de toda la educación y así terminemos con las políticas educacionales totalitarias y de mala calidad.
Es claro, en todo caso, que el ministro del sida -perdón, de la Salud- no leyó al de Educación. Capaz que tengan razón los que dicen que se trata de pura demagogia electorera para elegir presidenta a Michelle Bachelet.
(*)Profesor de economía, Universidad Finis Terrae, fue presidente del Banco Central de Chile.
(c) www.aipenet.com
"Yo hago un llamado para que nuestro presidente intervenga por nosotros -precisa Andy-, en vista de que tenemos una demanda desde marzo del 2001 de mil 200 millones de balboas que debe pagarnos el gobierno de Estados Unidos. Mientras tanto, a medida que se intensifica el flujo de personas, existe mayor interés por las tazas y los resguardos por parte de personas que se identifican con la celebración.
Dinero botado, como esta séptima campaña pro preservativo y sexo continuado, con todo más que antisida. La obsesión sexual de los del gobierno de la Concertación chilena es de psiquiatras. ¿Habrán tenido problemas o confusiones, como las que hicieron fracasar los esfuerzos anteriores? ¿No será que los intentos de igualarnos no pueden llegar hasta la cama? Y respecto al dinero botado, ¿quién nos lo devolverá?
¿Cómo los chilenos pudimos reproducirnos a elevadas tasas sin la ayuda del Estado? Quizás no sea tan complicado. Lo han hecho por siglos los animales y los seres humanos. Estos últimos son más complejos, de cabeza evolutiva y pensante, aprenden y tienen afectividad, algo fatal para la planificación gubernamental. Además "descubrieron", quizás por evolución, que la pareja es la forma más eficiente de reproducir la especie y librar a los hijos de la pobreza. Esta autorrestricción aprendida, respetuosa de los demás, no ha sido el centro de los fracasados programas oficiales. Estos promueven el coito rotativo y múltiple, los preservativos, el desnudamiento, la vuelta a la milenaria pornografía, todo menos estudiar y trabajar, que ellos creen produce sida.
Los embarazos precoces, las madres solteras, la pareja de utilería y el empobrecimiento infantil han aumentado en nuestro país como nunca antes, cuando el aprendizaje se hacía sin aspavientos, en la familia, el colegio y los amigos.
Claro que hay que mejorar la información y la enseñanza. Pero aquí lo que se trata es de controlar la natalidad, aborto incluido, política que se practica con éxito desde los años 60, así que pronto nos estancaremos, como otros países que no aprendieron que el principal factor productivo es la gente y que el tamaño poblacional se regula solo. Al parecer, tampoco entienden que la moral tiene un propósito práctico: cuidar a los hijos.
Este ministro de Educación descubrió que "la sexualidad humana involucra creencias, valores y actitudes muy personales" y que "no existe un discurso único de la sociedad para abordarla", por lo que no habrá un único programa de educación sexual. Notable. Espero que diga lo mismo de toda la educación y así terminemos con las políticas educacionales totalitarias y de mala calidad.
Es claro, en todo caso, que el ministro del sida -perdón, de la Salud- no leyó al de Educación. Capaz que tengan razón los que dicen que se trata de pura demagogia electorera para elegir presidenta a Michelle Bachelet.
(*)Profesor de economía, Universidad Finis Terrae, fue presidente del Banco Central de Chile.
(c) www.aipenet.com
"Yo hago un llamado para que nuestro presidente intervenga por nosotros -precisa Andy-, en vista de que tenemos una demanda desde marzo del 2001 de mil 200 millones de balboas que debe pagarnos el gobierno de Estados Unidos. Mientras tanto, a medida que se intensifica el flujo de personas, existe mayor interés por las tazas y los resguardos por parte de personas que se identifican con la celebración.