Oficialismo, tercerismo y oposición
Los tres candidatos a Presidente se comprometieron durante sus campañas a invitar, en caso de ganar, a los derrotados a sumarse a su gobierno para promover lo que llamaron casi en unísono un Gran Plan Nacional en aras de lanzar al país hacia el nuevo milenio con coherencia, dirección y solidaridad. Obviamente este compromiso no implicaba aceptar la invitación que realizara el triunfador. Antes de ser declarada Presidenta Electa, Mireya Moscoso cumplió con su compromiso e hizo pública invitación a los candidatos perdedores, Martín Torrijos y Alberto Vallarino, y sus respectivos partidos políticos, para que apoyaran a su gobierno.
Aunque Martín Torrijos no se ha pronunciado personalmente sobre la invitación hecha por la Presidenta Electa, su partido sí ha manifestado por intermedio de su presidente, Gerardo González, y su Secretario General y actual Presidente de la República, Ernesto Pérez Balladares, que no aceptaría la invitación hecha por la señora Moscoso. Prometieron, sin embargo, hacer una oposición constructiva y responsable, implicando así que apoyarían toda iniciativa del gobierno entrante que consideraran los mejores intereses del país. Por los demás partidos que apoyaron a la Alianza Nueva Nación, a saber, Liberal Nacional (de Raúl Arango), Solidaridad y Papa Egoró (que no subsistió), se espera que se sumen al gobierno.
Por el lado de Alberto Vallarino y su Acción Opositora (integrada por el Partido Demócrata Cristiano, Liberal (de Franco), Renovación Civilista y Nacionalista Popular, no se ha dicho mucho. Dada las diferencias personales entre Vallarino y Moscoso, pareciera que será difícil que se puedan superar a nivel político, máxime cuando muchos de los colaboradores de aquél ven con mucho escepticismo el futuro de un gobierno al mando de Mireya Moscoso. Muchos de éstos preferirán mantenerse como terceros entre dos grandes polos para sacar dividendos políticos con miras al 2004.
Sea como fuere, cualquiera que sea la posición que adopten los partidos de las distintas alianzas participantes en las pasadas elecciones, sea como oficialismo u oposición, o como tercer dirimente entre los dos primeros, el país aguarda de su clase política un comportamiento constructivo y superior a lo observado hasta ahora, en bien de los superiores intereses de la patria.
Aunque Martín Torrijos no se ha pronunciado personalmente sobre la invitación hecha por la Presidenta Electa, su partido sí ha manifestado por intermedio de su presidente, Gerardo González, y su Secretario General y actual Presidente de la República, Ernesto Pérez Balladares, que no aceptaría la invitación hecha por la señora Moscoso. Prometieron, sin embargo, hacer una oposición constructiva y responsable, implicando así que apoyarían toda iniciativa del gobierno entrante que consideraran los mejores intereses del país. Por los demás partidos que apoyaron a la Alianza Nueva Nación, a saber, Liberal Nacional (de Raúl Arango), Solidaridad y Papa Egoró (que no subsistió), se espera que se sumen al gobierno.
Por el lado de Alberto Vallarino y su Acción Opositora (integrada por el Partido Demócrata Cristiano, Liberal (de Franco), Renovación Civilista y Nacionalista Popular, no se ha dicho mucho. Dada las diferencias personales entre Vallarino y Moscoso, pareciera que será difícil que se puedan superar a nivel político, máxime cuando muchos de los colaboradores de aquél ven con mucho escepticismo el futuro de un gobierno al mando de Mireya Moscoso. Muchos de éstos preferirán mantenerse como terceros entre dos grandes polos para sacar dividendos políticos con miras al 2004.
Sea como fuere, cualquiera que sea la posición que adopten los partidos de las distintas alianzas participantes en las pasadas elecciones, sea como oficialismo u oposición, o como tercer dirimente entre los dos primeros, el país aguarda de su clase política un comportamiento constructivo y superior a lo observado hasta ahora, en bien de los superiores intereses de la patria.