Ojo al parche
Contrario a las aspiraciones de la mandataria, el asunto político cobró por adelantado su autonomía y desbordó la pasión de los militares en los partidos, que tratan de sumarse a las candidaturas más que a los partidos. Lo que preocupa a la dirigencia política es la formación de alianzas, porque en ellas se invierten dinero, prestigio y arriesgan la supervivencia como colegiado electorero. La situación no definida está en las filas gubernamentales, porque el partido líder aún no logra identificar su abanderado, mientras los otros saben a quién promover.
Recientemente, los medios de comunicación recogieron expresiones del presidente del MOLIRENA, según las cuales ese colectivo no respaldaría candidaturas sin analizar la posibilidad de triunfo. Más o menos esas fueron sus palabras, sabias como estrategia, prudentes como dirigente y preocupantes por el mensaje. Es conveniente reconocer que buena parte del electora MOLIRENA mantiene inocultable simpatía por la candidatura del Lic. Guillermo Endaga Galimany. Tratar de desconocer esa realidad, es ubicarse en el sitio de los tercos e irreflexivos.
Sumado a ello, podemos colegir que los molirenas permanecerán en la administración pública sin comprometerse con ningún candidato, hasta que se abra el proceso electoral, cuando ellos negociarán candidaturas a legisladores, alcaldes y representantes de corregimientos y escogerán quién será su vicepresidente. Esto puede ser con la terna arnulfista, donde siempre tendrían un segundo puesto o en la nómina de Solidaridad, donde por su fuerza política, podrían negociar la cabeza de nómina para el 2009. Así veo las cosas y deduzco en mis análisis, luego de las declaraciones del Lic. Jesús Lisímaco Rosas, quien ha demostrado liderazgo en su colectivo.
Los liberales nacionales están a la espera de los pasos del MOLIRENA, porque en esta ocasión irán a lo seguro. Ellos también tienen aspiraciones futuras y podrían trabajar para la reunificación de todos los liberales, con lo cual lograrían más curules y ministerios en cualquier período gubernamental. Para ello, disfrutarán de las prebendas públicas y luego apoyarán la alianza que, en su opinión, asegure un triunfo. No lanzarán su partido sin paracaídas.
Si MOLIRENA se une a Solidaridad, los liberales considerarán seriamente la adhesión a la candidatura de Endara. Los primeros estarán en busca de un primer lugar en la nómina del 2009, para lo cual trabajarán para liderar la alianza.
Por otro lado, los liberales asegurarán su vida política sin problemas, porque tendrían ministerios e instituciones para reafirmar su hegemonía con la tradición que los identifica.
Por su parte, el arnulfismo tendrá que negociar basándose en postulaciones, ya que los reciclados del PRD y de otros partidos, exigirán garantía de su postulación, especialmente en los circuitos uninominales, en alcaldías y en corregimientos. Ya en 1994 se produjo una división del MOLIRENA, que costó el triunfo del grupo gobernante en esa contienda electoral. Se percibe no una división, sino el abandono del barco en las cercanías del proceso electoral, porque muchos de sus dirigentes ya han expresado sus simpatías por el candidato de Solidaridad.
La incertidumbre crece cuando han sugerido el nombre de la respetable dama Dra. Rosa María Briton como integrante de la nómina de Endara. Con ello se tendría el apoyo de muchos jóvenes que la admiran, al igual que el voto femenino que es determinante en cualquier elección.
En el arnulfismo se deben limar las asperezas con resentidos miembros que, frustrados, observan cómo los advenedizos cobran ventaja sobre los estoicos miembros que supieron luchar, esperaron mejores momentos, pero no los han tenido como lo soñaron. Todo esto tendrá un costo político en las candidaturas, y si no se trabaja para evitar el éxodo del voto realmente arnulfista, el resultado no es impredecible. ¡Ojo al parche!
Recientemente, los medios de comunicación recogieron expresiones del presidente del MOLIRENA, según las cuales ese colectivo no respaldaría candidaturas sin analizar la posibilidad de triunfo. Más o menos esas fueron sus palabras, sabias como estrategia, prudentes como dirigente y preocupantes por el mensaje. Es conveniente reconocer que buena parte del electora MOLIRENA mantiene inocultable simpatía por la candidatura del Lic. Guillermo Endaga Galimany. Tratar de desconocer esa realidad, es ubicarse en el sitio de los tercos e irreflexivos.
Sumado a ello, podemos colegir que los molirenas permanecerán en la administración pública sin comprometerse con ningún candidato, hasta que se abra el proceso electoral, cuando ellos negociarán candidaturas a legisladores, alcaldes y representantes de corregimientos y escogerán quién será su vicepresidente. Esto puede ser con la terna arnulfista, donde siempre tendrían un segundo puesto o en la nómina de Solidaridad, donde por su fuerza política, podrían negociar la cabeza de nómina para el 2009. Así veo las cosas y deduzco en mis análisis, luego de las declaraciones del Lic. Jesús Lisímaco Rosas, quien ha demostrado liderazgo en su colectivo.
Los liberales nacionales están a la espera de los pasos del MOLIRENA, porque en esta ocasión irán a lo seguro. Ellos también tienen aspiraciones futuras y podrían trabajar para la reunificación de todos los liberales, con lo cual lograrían más curules y ministerios en cualquier período gubernamental. Para ello, disfrutarán de las prebendas públicas y luego apoyarán la alianza que, en su opinión, asegure un triunfo. No lanzarán su partido sin paracaídas.
Si MOLIRENA se une a Solidaridad, los liberales considerarán seriamente la adhesión a la candidatura de Endara. Los primeros estarán en busca de un primer lugar en la nómina del 2009, para lo cual trabajarán para liderar la alianza.
Por otro lado, los liberales asegurarán su vida política sin problemas, porque tendrían ministerios e instituciones para reafirmar su hegemonía con la tradición que los identifica.
Por su parte, el arnulfismo tendrá que negociar basándose en postulaciones, ya que los reciclados del PRD y de otros partidos, exigirán garantía de su postulación, especialmente en los circuitos uninominales, en alcaldías y en corregimientos. Ya en 1994 se produjo una división del MOLIRENA, que costó el triunfo del grupo gobernante en esa contienda electoral. Se percibe no una división, sino el abandono del barco en las cercanías del proceso electoral, porque muchos de sus dirigentes ya han expresado sus simpatías por el candidato de Solidaridad.
La incertidumbre crece cuando han sugerido el nombre de la respetable dama Dra. Rosa María Briton como integrante de la nómina de Endara. Con ello se tendría el apoyo de muchos jóvenes que la admiran, al igual que el voto femenino que es determinante en cualquier elección.
En el arnulfismo se deben limar las asperezas con resentidos miembros que, frustrados, observan cómo los advenedizos cobran ventaja sobre los estoicos miembros que supieron luchar, esperaron mejores momentos, pero no los han tenido como lo soñaron. Todo esto tendrá un costo político en las candidaturas, y si no se trabaja para evitar el éxodo del voto realmente arnulfista, el resultado no es impredecible. ¡Ojo al parche!