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Olores fétidos en El Crisol


En la entrada de la comunidad de El Crisol, en el distrito de San Miguelito, las aguas contaminadas y los malos olores imperan en el lugar.
Los olores se tornan insoportables. Así lo constató el equipo de El Panamá América, luego de recibir varias denuncias por parte de residentes de esa comunidad, que aseguran tener varios meses de esperar que las autoridades competentes solucionen el problema, del que ya tienen conocimiento.
Aparte de El Crisol No. 1 y 2, también se ven afectados los residentes de las barriadas Villa Verónica y La Castellana.
En el recorrido efectuado por este medio, se observó a una gran cantidad de personas y principalmente estudiantes caminando por el área que el agua contaminada recorre, pues en ese mismo punto convergen los buses internos que transportan a las personas al interior de la barriada.
Como si fuera poco, en el mismo sitio, a escasos dos metros de donde se origina la salida de las aguas y los consecuentes olores, opera una piquera de taxis.
Igualmente se pudo observar que a escasos 10 metros de la salida de las aguas, funcionan dos restaurantes, una farmacia y un minisuper, y para agravar más la situación, ya se instaló un vehículo móvil de venta de alimentos, debajo del cual pasan las aguas contaminadas.
Sofía Pimentel, quien aseguró tener más de 15 años de residir en la barriada, explicó que este problema data de hace más de un año, y a pesar de las denuncias efectuadas, el dilema no se ha solucionado.
Agregó que la dificultad principal radica en el foco de enfermedades que esta situación pueda acarrear.
Por su parte, la señora Francisca Robledo, detalló que generalmente la pestilencia se percibe.
Añadió que lo más lamentable es que toda persona que utiliza el sistema de buses interno de la barriada se ve en la necesidad de caminar entre las aguas malolientes. "No nos queda otra alternativa", puntualizó.
"Ya se han dado casos de personas que se han caído en esas aguas", manifestó Robledo.
Ante esta situación, El Panamá América entrevistó al jefe de Inspección de la Región de Salud de San Miguelito, Omar Estribí, quien manifestó que la entidad está al tanto de lo que ocurre en el lugar y ya se han levantado los informes sobre el particular.
Detalló que el problema radica en que las trampas de grasas tanto de los restaurantes y del supermercado convergen en el drenaje, lo que ha provocado una especie de sedimentación, dando como resultado que las aguas afloren.
Estribí señaló que los malos olores son producto de la combinación de las aguas servidas con restos de alimentos y grasa.
Expresó que se procedió a citar al propietario del centro comercial, al que se le recomendará que proceda con la limpieza del sistema y a la verificación de las trampas de grasas que deben existir en el lugar. "De no tenerlas, se le exigirá que la construya, para evitar que la situación se registre nuevamente", dijo.
Precisó que otro centro comercial que está ubicado del otro lado de la calle también contribuye con el problema, principalmente un restaurante de comida rápida que allí funciona.
Advirtió que en caso que el propietario del centro comercial no acate las recomendaciones efectuadas por la Región de Salud, se procederá a sancionar con las multas pertinentes, que en el caso de la Región pueden llegar hasta 100 balboas y en caso de reincidencia se dará la orden del cierre del establecimiento.
No obstante, detalló que pueden recomendar el caso con el Ministerio de Salud, donde la sanción será mayor.
Cabe señalar, que en el lugar también se observa gran cantidad de basura, lo que impide que las aguas fluyan debidamente, agravando más el problema.

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