Once chileno
El 11 de marzo es cuando se entra a la séptima decena de días en el calendario anual y cuando en Chile se juramentó el último de los setentaitantos gobiernos que ha tenido esa república.
Este fue un día muy especial en el calendario chileno. Ese día cada cuatro marzos es cuando la banda presidencial debe pasar de uno a otro mandatario. Paradójicamente el 11 de septiembre, exactamente a la mitad de los 12 meses, es cuando la democracia mapochina sufrió en 1973 su mayor quiebre.
Esta ha sido la segunda vez en la historia chilena en que un presidente de derecha remplaza a uno del Partido Socialista. La primera vez ello ocurrió hace 36 años y medio cuando una junta militar anticomunista depuso al primer presidente marxista electo de Sudamérica. Entonces Allende venía efectuando una serie de nacionalizaciones y de medidas que incomodaban mucho a la Casa Blanca republicana, quien veía a Chile como una ficha en la guerra fría de La Habana y Moscú.
El golpe interrumpió uno de los sistemas constitucionales más antiguos y estables del hemisferio y desencadenó mucha violencia. El cuartelazo, a su vez, llevó a una de las dictaduras personales más longevas de la región. Pinochet duró 17 años en el poder y estableció un modelo económico monetarista que acabaría siendo imitado hasta en sus antiguas Némesis del ex bloque soviético.
Esta vez Bachelet fue depuesta electoralmente por Piñera.
Este traspaso en el gobierno se dará sin ningún cataclismo social, aunque fue precedido por uno de los 5 peores sismos de la historia. Paradójicamente, el más fuerte que se haya registrado ocurrió hace medio siglo en el norte chileno poco antes de que Chile fuese la sede de un mundial y de que por primera y única vez su elenco de 11 futbolistas llegase a quedar tercero.