ONU: Una crisis inocultable (1)
Panamá pidió ante la 61 Asamblea de las Naciones Unidas una ampliación del Consejo de Seguridad, en lo que puede interpretarse como un pronunciamiento relativo a las urgencias participativas que reclama ese foro mundial. No fue el único en pronunciarse a favor de reestructuraciones. También lo hicieron Zimbawe y Sudán, Irán y Venezuela. ¿Qué hay detrás de estas solicitudes?
En 1945 cuando fue fundada, la Organización de las Naciones Unidas apareció como un foro arbitral destinado a impedir la repetición de tragedias como la Segunda Guerra Mundial. Era un foro de concertación, que debía distensionar situaciones e impedir confrontaciones. A partir de esa fecha cinco fueron los países designados como permanentes en el Consejo de Seguridad: Estados Unidos, la entonces Unión Soviética hoy Rusia, China, Gran Bretaña y Francia, y 10 que son reemplazados eventualmente.
Desde luego que tales designaciones obedecían en ese momento a una realidad mundial, donde los cinco grandes reflejaban la correlación de fuerzas dominantes, y ciertos escenarios de toma de decisiones, donde continentes como Asia y África, y subcontinentes como América Latina, tenían poca o ninguna participación. Eran los escenarios de las colonias y las semicolonias, actuando al amparo de las metrópolis del centro.
Pasado sin embargo más de medio siglo, descolonizado casi todo el planeta y aparecidas economías emergentes que han reconfigurado la relación política del mundo, la pregunta es hasta dónde es sostenible el esquema bajo el cual fue organizada la ONU a mediados del siglo XX. Hasta dónde su estructura actual refleja el protagonismo regional y mundial de las naciones. Como revela la actualidad mundial, otros son los conflictos y otras las causas que han ido sembrando tensión en distintas áreas del planeta, y ante los cuales poca o ninguna, por no decir que nula, ha sido la actuación tanto del Consejo de Seguridad, como de las propias Naciones Unidas.
Es evidente que tal como está muy poco es lo que hoy puede hacer la ONU, y las reflexiones apuntan hacia transformaciones urgentes. No puede seguir siendo un foro de debates sin salidas específicas, donde el discurso circular domina, y las frustraciones planetarias se incrementan.
En 1945 cuando fue fundada, la Organización de las Naciones Unidas apareció como un foro arbitral destinado a impedir la repetición de tragedias como la Segunda Guerra Mundial. Era un foro de concertación, que debía distensionar situaciones e impedir confrontaciones. A partir de esa fecha cinco fueron los países designados como permanentes en el Consejo de Seguridad: Estados Unidos, la entonces Unión Soviética hoy Rusia, China, Gran Bretaña y Francia, y 10 que son reemplazados eventualmente.
Desde luego que tales designaciones obedecían en ese momento a una realidad mundial, donde los cinco grandes reflejaban la correlación de fuerzas dominantes, y ciertos escenarios de toma de decisiones, donde continentes como Asia y África, y subcontinentes como América Latina, tenían poca o ninguna participación. Eran los escenarios de las colonias y las semicolonias, actuando al amparo de las metrópolis del centro.
Pasado sin embargo más de medio siglo, descolonizado casi todo el planeta y aparecidas economías emergentes que han reconfigurado la relación política del mundo, la pregunta es hasta dónde es sostenible el esquema bajo el cual fue organizada la ONU a mediados del siglo XX. Hasta dónde su estructura actual refleja el protagonismo regional y mundial de las naciones. Como revela la actualidad mundial, otros son los conflictos y otras las causas que han ido sembrando tensión en distintas áreas del planeta, y ante los cuales poca o ninguna, por no decir que nula, ha sido la actuación tanto del Consejo de Seguridad, como de las propias Naciones Unidas.
Es evidente que tal como está muy poco es lo que hoy puede hacer la ONU, y las reflexiones apuntan hacia transformaciones urgentes. No puede seguir siendo un foro de debates sin salidas específicas, donde el discurso circular domina, y las frustraciones planetarias se incrementan.