Oportunidad perdida PRD
"Dime a quién invitas, y te diré a quién imitas". "La medida de un líder se conoce por la clase de gente que lo sigue". (Dennis Peer) El PRD realizó recientemente un congreso, cuya lista de invitados internacionales daba la impresión que se la habían elaborado sus adversarios políticos, ya que lo extraordinario fue la increíble presencia de sujetos que en sus respectivos países han sido cuestionados y condenados por acciones contra los derechos humanos, por delitos políticos y por saqueos a los fondos públicos, quienes seguramente tuvieron un sobresalto y se llenaron de gran sorpresa cuando algunos de sus anfitriones, con gran desparpajo y evidentemente afectados por el síndrome "de la cucaracha echando fleet" hablaron de corrupción y de capacidad.
Perdió la oportunidad el PRD de invitar figuras de otras latitudes con otros antecedentes enmarcados con una tela de ética personal y política que, aunque hubiesen creado contraste, también constituido una señal virtual de intento de establecer una nueva escala valorativa, en este partido que no podrá escapar de su historia y de su génesis cleptómana y homicida, a menos que haga un "mea culpa" y verdadero propósito de enmienda, ya que como dijo Francis Bacon: "No hay cosa que haga más daño a una nación, como el que gentes malignas y bellacas, pretendan pasar por decentes".
Se escucharon frases como "Una vez más se ha reafirmado el carácter democrático de nuestra organización: se consulta, se dialoga", y se les olvido agregar, se revoca. Así perdió el PRD la oportunidad de convencer al electorado de su probable e incipiente evolución democrática, eliminando todas las "revocatorias de mandato", a todos los niveles. Por el contrario, el CEN presentó ante el congreso una moción aumentando y globalizando la dictatorial medida, aunque la vigencia de la misma no es suficiente para que la cúpula crea en la "fidelidad partidista", y a eso se deben las redadas de legisladores y hasta de los suplentes y su ulterior concentración cada vez que se va a definir algo importante en la Asamblea Legislativa. Llamó la atención que uno de los presuntos precandidatos presidenciales, quien ha enfatizado que dicho partido "no tiene dueños ni derechos de familia", en pleno congreso, se manifestó en contra de la revocatoria de mandato, siendo apoyado por otros miembros de dicho colectivo, lo que trajo como consecuencia, según algunos, que se rechazara la propuesta. Otros explicaron que no se aprobó ya que, la "constitución" sólo la autoriza en el caso de legisladores y sus suplentes, lo que permite deducir que tampoco conocen los términos del acto de imposición del "72, que ellos llaman constitución.
Se habló de "nuestra soberanía" como una de las máximas conquistas que exhibe dicho partido. Se debió haber hecho un paréntesis ante tanta auto ponderación por motivos profundamente ficticios y haber leído en voz alta y en beneficio del real, y no virtual, conocimiento de los asistentes, el texto del "tratado de neutralidad", con sus paraguas agujereado por donde se filtra lo "potable" de dicho documento. Oportunidad perdida PRD de dar a conocer la verdad mala y fea de dichos tratados y cómo desvirtúan el concepto de soberanía, tanto a los miembros de su colectivo, así como algunas de sus jerarcas, quienes se expresan con fantasiosas interpretaciones que denotan o que no lo han leído, o que no han perdido su capacidad de distorsionar y mentir y ocultarle al país que ya es hora de empezar la lucha por la abrogación del Tratado de Neutralidad, que constituye una burla y la negación de nuestra soberanía. Concluyo recordando lo que dijo Madam Roland: "Es más fácil no dar oportunidad de llegar al poder a cierta clase de gente, que después impedir que abusen de él".
Perdió la oportunidad el PRD de invitar figuras de otras latitudes con otros antecedentes enmarcados con una tela de ética personal y política que, aunque hubiesen creado contraste, también constituido una señal virtual de intento de establecer una nueva escala valorativa, en este partido que no podrá escapar de su historia y de su génesis cleptómana y homicida, a menos que haga un "mea culpa" y verdadero propósito de enmienda, ya que como dijo Francis Bacon: "No hay cosa que haga más daño a una nación, como el que gentes malignas y bellacas, pretendan pasar por decentes".
Se escucharon frases como "Una vez más se ha reafirmado el carácter democrático de nuestra organización: se consulta, se dialoga", y se les olvido agregar, se revoca. Así perdió el PRD la oportunidad de convencer al electorado de su probable e incipiente evolución democrática, eliminando todas las "revocatorias de mandato", a todos los niveles. Por el contrario, el CEN presentó ante el congreso una moción aumentando y globalizando la dictatorial medida, aunque la vigencia de la misma no es suficiente para que la cúpula crea en la "fidelidad partidista", y a eso se deben las redadas de legisladores y hasta de los suplentes y su ulterior concentración cada vez que se va a definir algo importante en la Asamblea Legislativa. Llamó la atención que uno de los presuntos precandidatos presidenciales, quien ha enfatizado que dicho partido "no tiene dueños ni derechos de familia", en pleno congreso, se manifestó en contra de la revocatoria de mandato, siendo apoyado por otros miembros de dicho colectivo, lo que trajo como consecuencia, según algunos, que se rechazara la propuesta. Otros explicaron que no se aprobó ya que, la "constitución" sólo la autoriza en el caso de legisladores y sus suplentes, lo que permite deducir que tampoco conocen los términos del acto de imposición del "72, que ellos llaman constitución.
Se habló de "nuestra soberanía" como una de las máximas conquistas que exhibe dicho partido. Se debió haber hecho un paréntesis ante tanta auto ponderación por motivos profundamente ficticios y haber leído en voz alta y en beneficio del real, y no virtual, conocimiento de los asistentes, el texto del "tratado de neutralidad", con sus paraguas agujereado por donde se filtra lo "potable" de dicho documento. Oportunidad perdida PRD de dar a conocer la verdad mala y fea de dichos tratados y cómo desvirtúan el concepto de soberanía, tanto a los miembros de su colectivo, así como algunas de sus jerarcas, quienes se expresan con fantasiosas interpretaciones que denotan o que no lo han leído, o que no han perdido su capacidad de distorsionar y mentir y ocultarle al país que ya es hora de empezar la lucha por la abrogación del Tratado de Neutralidad, que constituye una burla y la negación de nuestra soberanía. Concluyo recordando lo que dijo Madam Roland: "Es más fácil no dar oportunidad de llegar al poder a cierta clase de gente, que después impedir que abusen de él".