Otra lupa para la niñez y la adolescencia
El proyecto de ley de protección integral de niñez y adolescencia que impulsa el MIDES, crea un cambio en la forma de responder a los problemas de la niñez. En vez de una réplica del Estado central será desde la comunidad y la familia. La idea es que permanezca la mayor parte del tiempo en su hogar, excepto en casos muy especiales, y reciba orientación de personal idóneo a través de centros comunitarios diurnos con el fin de evitar la institucionalización.
Se trata de un programa que atienda el problema familiar junto con los padres; de no ser posible, entonces acudir a abuelos, tíos o parientes que vivan en la comunidad para evitar que el afectado sea desarraigado de su entorno. De esta forma, la familia asume más responsabilidad en vez de una respuesta burocrática.
Así, pues, la protección emana de programas de política social a nivel comunitario, de la sociedad civil y la familia, en vez de decisiones judiciales como ocurre en los juzgados de niñez y adolescencia. Los juzgados, por ende, quedan a segunda orden, excepto en casos penales.
A pesar de que en este momento el MIDES no es una red de respuesta comunitaria, la red de oportunidades servirá de experiencia y plataforma en su lanzamiento. Pero ojo, el éxito consiste en la asignación de competencias y responsabilidades con un presupuesto adecuado, programas de seguimiento, recurso humano calificado, y la no politización en su ejecución. No olvidemos que el interés es defender los derechos de la niñez y la adolescencia.