Otra maniobra de distracción
Por espacio de tres días, el pueblo panameño esperó a que el Ejecutivo, reunido en el lujosísimo Hotel Decameron, le diera una respuesta positiva a la situación tan desesperante que vive el país. Ante temas como el desempleo, despidos, alza del combustible, alzas de las tarifas telefónicas y de la luz, bajo crecimiento económico, los señores del Gobierno allí reunidos, después de haber degustado exquisitas viandas, y saborear bebidas muy finas, haciendo gala de la más grande incapacidad y politiquería, nos salen con que la solución a la problemática de nuestro Panamá es una Reforma Constitucional y una Ley de Sueldos.
Los responsables de mantener al país en esta inercia económica y social en que está inmerso, consideran que decirle al pueblo que el Reformar la Constitución hará desaparecer los llamados que les hace el estómago porque necesita ingerir alimento y que no lo puede hacer por falta de ingresos o más bien de empleo. La propuesta del Hotel Decameron se une a otras maniobras de distracción que este Gobierno ha utilizado para distraer al pueblo, como han sido: las fosas comunes, la Comisión de La Verdad, las guerrillas de Darién, las Ferias del Empleo, los Cruceros, la limpieza de la Bahía, el pago de los proveedores, el Foro Económico, etc., etc.
Desde el 1 de septiembre de 1999, Panamá esta siendo gobernada entre la incapacidad y la politiquería, ya que los problemas urgentes que están sufriendo los más pobres de este país, son puestos de lado por los gobernantes de turno, para darle mejor atención al nombramiento de familiares, despidos de empleados públicos, fortalecer sus partidos políticos, hacerse exorbitantes aumentos de salarios, viajes al exterior; acompañados de sus familiares, todo a costo del gobierno, y eso sin olvidar la corrupción rampante.
La propuesta de la reunión del hotel Decameron es una bofetada para quienes en la actualidad esperaban que los gobernantes atendieran sus peticiones para solucionar su hambruna, y no la vuelta al discurso politiquero de la pasada campaña electoral.
Dicen que lo que Natura no da Salamanca no lo presta, para muchos la reunión del hotel Decameron tiene mucho de eso.
Los responsables de mantener al país en esta inercia económica y social en que está inmerso, consideran que decirle al pueblo que el Reformar la Constitución hará desaparecer los llamados que les hace el estómago porque necesita ingerir alimento y que no lo puede hacer por falta de ingresos o más bien de empleo. La propuesta del Hotel Decameron se une a otras maniobras de distracción que este Gobierno ha utilizado para distraer al pueblo, como han sido: las fosas comunes, la Comisión de La Verdad, las guerrillas de Darién, las Ferias del Empleo, los Cruceros, la limpieza de la Bahía, el pago de los proveedores, el Foro Económico, etc., etc.
Desde el 1 de septiembre de 1999, Panamá esta siendo gobernada entre la incapacidad y la politiquería, ya que los problemas urgentes que están sufriendo los más pobres de este país, son puestos de lado por los gobernantes de turno, para darle mejor atención al nombramiento de familiares, despidos de empleados públicos, fortalecer sus partidos políticos, hacerse exorbitantes aumentos de salarios, viajes al exterior; acompañados de sus familiares, todo a costo del gobierno, y eso sin olvidar la corrupción rampante.
La propuesta de la reunión del hotel Decameron es una bofetada para quienes en la actualidad esperaban que los gobernantes atendieran sus peticiones para solucionar su hambruna, y no la vuelta al discurso politiquero de la pasada campaña electoral.
Dicen que lo que Natura no da Salamanca no lo presta, para muchos la reunión del hotel Decameron tiene mucho de eso.