default

Otro país


Hay quienes aseveran que la República se convertirá en otro país de darse un tratado de libre comercio (TLC) con Estados Unidos y aprobarse el referéndum para la construcción del tercer juego de esclusas del Canal de Panamá. De no lograrse alguna o ambas metas, anticipan que el país se mantendrá con sus actuales deficiencias e injusticias, con un alto e inaceptable nivel de pobreza y una brecha en aumento entre los que tienen y los que no tienen.
Es incontrovertible que el TLC con EU causaría cambios radicales en la composición del producto interno bruto del país. Al lograr acceso al mercado más grande del mundo, existirán infinidad de oportunidades de exportación de productos no tradicionales, como frutas tropicales, en las cuales los exportadores del país ya están teniendo éxito. En el sector manufacturero sólo captaremos mercado en la medida en que se abaraten los costos de producción, entre ellos, electricidad y lo laboral; en esta última materia habrá que complementar el TLC con mayor flexibilidad para contratar y despedir. Por otro lado, el proyecto de expansión del Canal, que seguramente se llevará a cabo en un período entre cinco y diez años, dejará en la economía local sendos réditos, particularmente en la empleomanía y, por ende, el consumo.
Ambos temas tienen que ser objeto de amplia discusión, el primero por medio de la Asamblea Nacional y el segundo, ante un referéndum. El riesgo aquí es que se politicen ambos, ya sea por razones ideológicas o por oportunismo político.
Panamá rebasó a Centroamérica con la construcción del Canal a principios del siglo pasado. Ahora, nuestros vecinos han picado por delante con el TLC, y nos corresponde a nosotros decidir si permitiremos que nos alcancen y sobrepasen o si mantendremos nuestra delantera.
Ojalá el gobierno no dilate más el referéndum y sea exitoso en las venideras negociaciones con Estados Unidos, de suerte que luego los panameños podamos decidir nuestro futuro.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América