Otro parche fiscal
Dicha comisión de la Asamblea está considerando un proyecto de ley que recoge la propuesta del excandidato presidencial, Alberto Vallarino, de exonerar del impuesto sobre la renta a personas asalariadas que devenguen hasta un sueldo determinado, actualmente de B/.9,100 anuales o B/.700 mensuales. Según la Comisión de Hacienda de la Asamblea, dicha exoneración causaría que el gobierno nacional deje de percibir un aproximado de B/.30 millones anuales.
La propuesta, cuya sensibilidad social es evidente, es inobjetable en atención a que precisamente ese segmento de la población es el que más sufre por los aumentos en el costo de la vida, incluyendo comida, hogar, escuelas, transporte y medicinas. La decepción en la iniciativa se centra en que consistiría en otro parche al Código Fiscal y que, para cumplir con el requisito legal de crear rentas sustitutivas que reemplacen los ingresos tributarios que dejaría de percibir el Gobierno por la eliminación del pago de este tributo, contempla crear otro impuesto de timbres o estampillas. En específico, se sugiere crear un arbitrio de B/.0.15 a cada una de las transacciones bancarias realizadas por medios electrónicos, ya sea mediante tarjetas de crédito, débitos u otros, monto que será cargado al cuentahabiente o tarjetahabiente, así como a todo documento que consista en un acto, contrato u obligación, incluyendo giros a plazo, letras de cambio de pagarés que no tengan gravamen especial, por cada cien balboas o fracción de ciento del valor expresado en el documento.
Ha sido comprobado y explicado en reiteradas ocasiones que estos impuestos de timbres son difíciles de administrar, fiscalizar y cobrar, aún en los casos en que se contemple su recaudo por vías electrónicas. Es necesario que los legisladores se pongan al día con la realidad actual, las tendencias en materia fiscal y la situación de la administración pública para que puedan considerar propuestas y generar proyectos que contribuyan en vez de entorpecer el desenvolvimiento de la economía nacional. Dejen de perder el tiempo en lo cuantitativo y concéntrense en producir menos leyes con mayor calidad.
La propuesta, cuya sensibilidad social es evidente, es inobjetable en atención a que precisamente ese segmento de la población es el que más sufre por los aumentos en el costo de la vida, incluyendo comida, hogar, escuelas, transporte y medicinas. La decepción en la iniciativa se centra en que consistiría en otro parche al Código Fiscal y que, para cumplir con el requisito legal de crear rentas sustitutivas que reemplacen los ingresos tributarios que dejaría de percibir el Gobierno por la eliminación del pago de este tributo, contempla crear otro impuesto de timbres o estampillas. En específico, se sugiere crear un arbitrio de B/.0.15 a cada una de las transacciones bancarias realizadas por medios electrónicos, ya sea mediante tarjetas de crédito, débitos u otros, monto que será cargado al cuentahabiente o tarjetahabiente, así como a todo documento que consista en un acto, contrato u obligación, incluyendo giros a plazo, letras de cambio de pagarés que no tengan gravamen especial, por cada cien balboas o fracción de ciento del valor expresado en el documento.
Ha sido comprobado y explicado en reiteradas ocasiones que estos impuestos de timbres son difíciles de administrar, fiscalizar y cobrar, aún en los casos en que se contemple su recaudo por vías electrónicas. Es necesario que los legisladores se pongan al día con la realidad actual, las tendencias en materia fiscal y la situación de la administración pública para que puedan considerar propuestas y generar proyectos que contribuyan en vez de entorpecer el desenvolvimiento de la economía nacional. Dejen de perder el tiempo en lo cuantitativo y concéntrense en producir menos leyes con mayor calidad.