"Páginas campesinas"
Al recopilar algunas "páginas campesinas", pretendemos humildemente llevar a la conciencia ciudadana la verdad desnuda del pasado, presente y futuro, de los que en una u otra forma labran al tierra para el sustento de los suyos y de los nuestros.
"Páginas campesinas" fueron una serie de crónicas escritas por nosotros para la prensa, las unas; para la radio, las otras. Algunas fueron escritas en el ejercicio de nuestras funciones en el diario bregar del periodismo. Lo más importante para nosotros es el hecho de que en las mismas consideramos haber descrito honestamente la realidad del campesino panameño, de esa casta marginada durante siglos, exaltada vergonzosamente en víspera de elecciones populares.
Los nexos espirituales que nos unen a la Provincia de Chiriquí tienen raíces profundas en nuestros recuerdos infantiles. Durante largos años vivimos en Puerto Armuelles, al lado de nuestros progenitores.
Allí aprendimos a conocer en todo su valer el carácter de los campesinos; a compartir sus anhelos de superación; a saber lo que para el país entero significa la redención de quienes, con el sudor de su frente y con las manos encallecidas, doblegan las espaldas desde la madrugada hasta el anochecer, alentados por la esperanza de que la cosecha les será buena y generosa.
Mireya Moscoso, nació, creció y formó su personalidad en ese ambiente de inconformismo social que satura el alma del campesino panameño. Y es por ello que ella, con unción casi mística, ha venido luchando -para rescatar de ese marasmo socio-económico a quienes forman la masa anónima del "cholo" y del mestizo de las campiñas interioranas, que hoy vislumbran las posibilidades de una vida más fácil, más digna y más propicia a la existencia.
Ojalá sirvan estas "páginas campesinas" para advertir a nuestra clase media de la imperiosa necesidad en que estamos todos de lograr la superación económica y cultural de nuestro campesino ante la explosión demográfica que se perfila con sus secuelas de hambre y desconcierto si no se logra una suficiente producción agropecuaria.
"Páginas campesinas" fueron una serie de crónicas escritas por nosotros para la prensa, las unas; para la radio, las otras. Algunas fueron escritas en el ejercicio de nuestras funciones en el diario bregar del periodismo. Lo más importante para nosotros es el hecho de que en las mismas consideramos haber descrito honestamente la realidad del campesino panameño, de esa casta marginada durante siglos, exaltada vergonzosamente en víspera de elecciones populares.
Los nexos espirituales que nos unen a la Provincia de Chiriquí tienen raíces profundas en nuestros recuerdos infantiles. Durante largos años vivimos en Puerto Armuelles, al lado de nuestros progenitores.
Allí aprendimos a conocer en todo su valer el carácter de los campesinos; a compartir sus anhelos de superación; a saber lo que para el país entero significa la redención de quienes, con el sudor de su frente y con las manos encallecidas, doblegan las espaldas desde la madrugada hasta el anochecer, alentados por la esperanza de que la cosecha les será buena y generosa.
Mireya Moscoso, nació, creció y formó su personalidad en ese ambiente de inconformismo social que satura el alma del campesino panameño. Y es por ello que ella, con unción casi mística, ha venido luchando -para rescatar de ese marasmo socio-económico a quienes forman la masa anónima del "cholo" y del mestizo de las campiñas interioranas, que hoy vislumbran las posibilidades de una vida más fácil, más digna y más propicia a la existencia.
Ojalá sirvan estas "páginas campesinas" para advertir a nuestra clase media de la imperiosa necesidad en que estamos todos de lograr la superación económica y cultural de nuestro campesino ante la explosión demográfica que se perfila con sus secuelas de hambre y desconcierto si no se logra una suficiente producción agropecuaria.