Paisano mío panameño tu no sabes decir no
Ya dijo el poeta "Paisano mío panameño tú siempre respondes sí.." pero lo que no dejó claro es que los panameños no sabemos decir "No". Y no nos referimos a la campaña de combate al consumo de drogas, o a aquella para promover la abstinencia sexual en adolescentes. Nos referimos a esa mala costumbre de no contestar una propuesta que no queremos aceptar. En lugar de responder que no, sea a una oferta comercial, de trabajo o a una invitación personal, el panameño promedio simplemente no contesta. ¿Qué tiene de malo declinar una invitación o no aceptar una propuesta comercial que no nos beneficia? Y si no tiene nada de malo ¿Qué cuesta llamar, mandar un correo electrónico o una carta diciendo que no se acepta la propuesta? ¿Por qué es tan difícil para los panameños decir "No. Gracias"?
La incomunicación de una decisión negativa no sólo es una grave falta de cortesía y consideración para con quien nos hace la propuesta, también genera una gran pérdida de tiempo para las personas que están pendientes de la respuesta para tomar otras decisiones. Tal vez en los códigos sociales de Panamá esta conducta de no contestar cuando se quiere decir "No" sea aceptable o comprensible, pero si queremos insertarnos en la economía mundial e interactuar con gente del mundo desarrollado, más vale que aprendamos a decir "No", diciendo "No" y no guardando un misterioso silencio. En la era de las comunicaciones el que no sabe comunicarse sale del juego rápidamente. No saber decir "No" la primera vez, tal vez haga que nunca más se tenga la oportunidad de hacerlo.
La incomunicación de una decisión negativa no sólo es una grave falta de cortesía y consideración para con quien nos hace la propuesta, también genera una gran pérdida de tiempo para las personas que están pendientes de la respuesta para tomar otras decisiones. Tal vez en los códigos sociales de Panamá esta conducta de no contestar cuando se quiere decir "No" sea aceptable o comprensible, pero si queremos insertarnos en la economía mundial e interactuar con gente del mundo desarrollado, más vale que aprendamos a decir "No", diciendo "No" y no guardando un misterioso silencio. En la era de las comunicaciones el que no sabe comunicarse sale del juego rápidamente. No saber decir "No" la primera vez, tal vez haga que nunca más se tenga la oportunidad de hacerlo.