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Palabras de Dios para los jóvenes


En el Evangelio Jesús dice: "Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas, con todo tu ser y al prójimo como a ti mismo". (Lc 10,27) El que ama a Dios no tiene otros dioses. ¡El que ama a Dios es libre! El que ama a su prójimo no le hace daño ni lo lleva a la corrupción o al pecado. Desgraciadamente, hay jóvenes cuyo dios es la droga, el licor o el sexo.

Jesús se entristeció al ver alejarse al joven rico cuando Él le pidió que dejara toda su riqueza y su dinero para seguirlo. (Mt 19,16-22) En otra ocasión, Jesús lloró ante las murallas de Jerusalén, porque allí había mucha corrupción y la gente no quería cambiar. (Mt 23,37-39) Cristo también se condolió cuando su gran amigo Lázaro murió. Ante la tumba de Lázaro, Jesús lloró. (Jn 11,35)

Cristo lloró ante las murallas de Jerusalén y llora también hoy ante la situación de muchos jóvenes que están totalmente en corrupción. Hoy también llora ante la tumba de muchos jóvenes que están muertos por el pecado y su tumba es el alcohol, la droga o el sexo. Cristo llora, porque a Dios le duele.

Escúchame, muchacho, es muy triste caer en la corrupción. No seas tú el próximo que cause a su madre derramar lágrimas de dolor y sufrimiento. No es justo hacer llorar a mamá ni hacer llorar a Dios, porque también Él llora cuando un joven se corrompe. No es justo destruir el plan de Dios.

Dice Jesús: "Les doy este mandamiento nuevo: que se amen unos a otros. Ustedes se amarán unos a otros como yo los he amado. Así reconocerán todos que ustedes son mis discípulos, si se tienen amor unos a otros". (Jn 13,34) ¡El amor es la señal de todo cristiano! Jesús quiere que te ames a ti mismo, porque si no te amas y te cuidas a ti mismo, ¿cómo podrás amar a los demás? Amarse significa respetarse, quererse, valorarse y no dejarse jamás hundir por nada ni nadie. ¡Ámate, quiérete y cuídate, mucha­cho! Nadie lo podrá hacer como tú mismo. La voluntad de Dios es que ames con todo el corazón, tanto a ti mismo como al prójimo; que te valores y te quieras para no caer en la corrupción.

(Sigue en segunda y última entrega el próximo sábado)

101 años de Panamá América

 
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