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Palabras, palabras, palabras


A eso de las 8:30 a.m. del 12 de diciembre, camino a comprar mis periódicos, me encontré con un vecino que ocupa un alto cargo en el exterior.  Nos saludamos cortésmente y casi inmediatamente mi vecino me dijo, de manera directa y civil, que yo continuaba escribiendo fuertemente (no son palabras textuales) y procedió a contarme la historia del presidente Belisario Porras quien se encontró con el reconocido articulista Nicolás Victoria Jaén.  Porras le comentó que ya no criticaba ni escribía tan acremente como antes. Victoria Jaén replicó: ¡Ah, es mala educación hablar con la boca llena!

A pesar de que me causó extrañeza que el vecino refiriera esta historia, yo le contesté: "Tengo unos 17 años de estar escribiendo artículos. Le recomiendo que me siga leyendo y así se dará cuenta si alguien me ha llenado la boca". Hago público este intercambio verbal, porque insisto en retar a mi vecino que verifique mi actuación que siempre ha sido pública y en blanco y negro. Más aún, en mi último artículo "Impunidad y corrupción", que publicó este diario (7/12/07), sugería que los grandes problemas que se están discutiendo en el presente (médicos, transportistas, educadores, etc.) son de arrastre, y se puede decir que tanto el PRD como partidos de oposición han aplicado curitas cuando surge uno de estos problemas, evadiendo las soluciones integrales que, admito, son harto difíciles de aplicar, entre otras cosas, por razones políticas.

Del artículo aludido quiero enfatizar que ahora se está aplicando una estrategia de relaciones públicas. Esto es obvio. Comenzando con el Organo Ejecutivo, siguiendo con el Organo Judicial y, más recientemente, con el Organo Legislativo. Es evidente que los ciudadanos están conscientes de este hecho y que no necesariamente se "comen" los cuentos que se publicitan.

Me preocupa en especial el debate sobre la obediencia debida dentro del Servicio de Protección Institucional (SIP). A pesar de que el SIP fue instaurado por el ex presidente Endara, no me siento cómodo con la expresión: "Son unas palabritas más" del presidente Torrijos (La Prensa, 12/12/07, Pág. 3A). Mucho menos cuando se han enfatizado múltiples acciones que presagian tendencias filomilicas, tales como los nombramientos de furibundos norieguistas y actuaciones de supuestos populistas, izquierdistas, terroristas, chavistas, como se quiera denominarlos. Además me permito subrayar, a guisa de ejemplo adicional, las acciones políticas de la Secretaria del Consejo de Transparencia contra la Corrupción a favor de la jefa del MIVI. Por ahora mi único comentario es que esa Secretaria es PRD. Esto prueba que "Sí se puede" y recuerda una frase de una conocida canción que reza: "Son solo palabritas...".

101 años de Panamá América

 
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