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Palabras para Ner Buna


“Amaneció. En la madrugada, los animales prepararon sus alas y los pájaros se movieron en señal de vuelo. El abuelo se paró, miró la salida limpia, fecunda y rebelde del abuelo sol, al despuntar el día y dijo: –Gracias, Padre sol, por darnos vida; gracias abuela océano, por cuidarnos; gracias por tenernos en tu regazo; gracias hermano árbol; gracias hermana luna.

Ner Buna se fijó en los movimientos de la mano del abuelo y no comprendió lo que pasaba.

Después de mirar detenidamente a la niña, evocó la historia: -Ibeorgun, nuestro Padre nos enseñó cómo construir Nega. Lugar donde dormimos, cocinamos y administramos. La casa es Nega. Quiere decir recinto, espacio del hombre y mujer. El firmamento es Nega Du, o sea que tiene forma de una casa. Es casa del kuna, de los humanos y de todos los seres espirituales y materiales y minerales-.

El abuelo siguió -fuera de la casa, no hay nada; y dentro de ella todo está relacionado a través de los ejes espaciales de arriba, abajo y derecha e izquierda. La casa simboliza a todo el universo. Nuestro cuerpo es una gran casa, ejerce una función cósmica, es un lugar destinado a la Madre Tierra, a los espíritus.

Con una pequeña pausa el anciano kuna remarcó: -nuestro desarrollo se basa en cinco principios básicos que descansan sobre uno fundamental. Neg Seg, principio orientador; Neg akuet, principio de equilibrio; Neg ilemaket, principio organizativo; Neg odummoget, principio de crecimiento; Neg onaskuet, principio de desarrollo con identidad y la fundamental sobre la que descansa los cinco principios, Neg oagdikued, sentido y espíritu” (Fragamento de Ner Buna).

Confieso que al terminar de leer el  libro “NER BUNA: Espíritu del Cacao. Empoderamiento de los Saberes Ancestrales”, sentí el olor y sabor de la albahaca y el cacao que emana de su profunda poesía, cotidianidad y solidaridad y resumí mis primeras impresiones así:

¿Escuchas el ritual? Retumba en la noche el tam tam del recuerdo, la hora crucial...

Nos toca pararnos con el tiempo y dejar de sollozar con la aurora, sepultando una pala de miedo, un brillo de odio, y  un gesto metálico de rabia;  liberando una inmensa cascada de amor, y una tremenda repartición de paz y pan, para todas las bocas del mundo.

Lo cierto es que Ner Buna, es un texto cautivador que desata muchos sentimientos y pensamientos y logra instalar un lenguaje deshabitado bajo la piel de las penumbras", tal como lo escribió Octavio Paz en “La Centena”.

Ner Buna nos lleva a través de la sabiduría de una vidente, de la mano por la historia kuna y por los vericuetos de los saberes proteicos, y nos orienta a sembrar humanidad frente a la devastación, la rapiña, la depredación que atentan contra la gente, el ambiente, la cultura que caracteriza la sociedad astillada que vivimos hoy, lo que casi le hace a uno exclamar con Claribel Alegría: “¿Por qué no detenerme en esa esquina y sorprender a la muerte por la espalda?".

Juan Pérez Archibold, se devela en este libro no sólo como cientista social y filósofo, sino, además, como un escritor, artesano de este hermoso y conmovedor libro pletórico de aciertos y acertijos, y lo hace bien acompañado de las artes del pintor kuna Lucio López Kansuet.

raulleisr@hotmail.com

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