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¿Panamá bajo secuestro?


El rector de la Universidad de Panamá, Gustavo García, suscribió un artículo titulado "Panamá Bajo Secuestro". Antes de cualquier consideración sobre el mismo, partamos de una de las reglas más elementales de la lógica tradicional: que de un juicio afirmativo universal y de otro particular del mismo carácter, se desprende una conclusión verdadera. Ejemplo: Panamá (está) bajo secuestro (juicio universal); la Universidad de Panamá pertenece a Panamá (juicio particular); Luego entonces, la Universidad de Panamá está bajo secuestro. De modo que todo, o por lo menos casi todo, lo que el señor pergeña en su artículo se aplica a la Universidad de Panamá, y, claro está, a él mismo. Veamos esto.

En el primer párrafo el rector se refere al término "gremiarcado" -que es la época en que vivimos -dice él-, al que precisa de la siguiente manera: 1) "al papel devastador que …juegan algunas organizaciones gremiales de nuestro tiempo"; 2) a la incertidumbre, ingobernabilidad y la impotencia a la que ha sido sometida una comunidad; y (3) a los agentes ??"del gremiarcado-, "quienes secuestran la inteligencia y la capacidad de discernir de la ciudadanía...". ¡Magnífico, rector, tiene usted toda la razón!: En nuestra Universidad está secuestrada, entre otras cosas, la inteligencia (en un sentido restringido, en tanto que categoría aislable y discontinua de procesos cognoscitivos).

Así, en resumidas cuentas, y en sus propias palabras, intenta usted coronar la aberración histórica de la que habla: aquella de "organizarse con el fin casi exclusivo de preservar el estatus quo y de evitar cambios estructurales". ¿Creen que exageramos? Pues no: un vistazo rápido a cada uno de los estamentos universitarios (estudiantes, administrativos y profesores) será suficiente para que no queden dudas de que la Universidad del Pueblo está secuestrada, la "conciencia crítica de la nación" "ya no guarda las huellas de mis pasos".

Y en su último párrafo el rector de marras esgrime (léase bien): "no creo que haya remedio a corto plazo respecto a las políticas de secuestro social... Imposible dar el primer paso en esa dirección sin entender que el bien común debe estar por encima de los intereses particulares".

En esto último estamos de acuerdo: cuando los universitarios tomemos conciencia de que lo primero, lo esencial, es el bien común, en ese mismo instante caerán los "anuncios" de "Avenida Doctor Gustavo García de Paredes", en tanto que expresión de secuestro. Pero, créanme, esto no termina aquí, pues, en palabras de nuestro gran poeta Ramón Oviero:

"Nada ha terminado. El mundo comienza a girar con más fuerza. Así lo presentimos. Todo comienza".

101 años de Panamá América

 
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