Panamá bendita
¿Cómo le fue en el último terremoto que asoló la ciudad de Panamá? ¿De cuánto fueron sus pérdidas en el último huracán que afectó la ciudad de Colón? ¿Cuántos secuestrados ha conocido usted? Probablemente esté pensando que estamos desvariando porque esas son cosas que, o pasan en otra parte, o cuando nos tocan lo hacen muy morigeradas. La verdad es que nuestro amado terruño es un dechado de bendiciones, agua potable maravillosa, aire de muy poca contaminación, incluso, en nuestra metrópolis; inmunidad a desastres naturales de gran magnitud; ausencia de guerrillas y terroristas autóctonos; y tantos otros males que periódicamente aquejan a nuestros vecinos.
Es verdad que nos carcome la corrupción, que las pandillas son un problema explosivo, que hay demasiados asesinatos y que el calor húmedo es una maldición de algún ángel caído en la envidia; pero esas son cosas que están en nuestras manos corregir, por ejemplo, eligiendo gobernantes probos, educando a nuestra juventud y aplicando la ley inmisericordemente a los maleantes. Incluso, hasta para nuestra única maldición natural, existe el bendito invento del aire acondicionado. Cuando ve los trágicos acontecimientos que se dan en Nueva Orleans, Colombia o Centroamérica, ¿no le dan ganas de darle gracias a Dios por haberlo hecho panameño?
Al periodista, quien realizó una investigación en una finca del magistrado Spadafora encontrando maquinaria del Fondo de Inversión Social para construir una carretera, le fue descontado el 15 por ciento de su salario el viernes pasado, luego que el Juzgado Decimosegundo ordenara la acción judicial. Por este caso, Spadafora también demandó al Panamá América por B/. 2 millones.
Es verdad que nos carcome la corrupción, que las pandillas son un problema explosivo, que hay demasiados asesinatos y que el calor húmedo es una maldición de algún ángel caído en la envidia; pero esas son cosas que están en nuestras manos corregir, por ejemplo, eligiendo gobernantes probos, educando a nuestra juventud y aplicando la ley inmisericordemente a los maleantes. Incluso, hasta para nuestra única maldición natural, existe el bendito invento del aire acondicionado. Cuando ve los trágicos acontecimientos que se dan en Nueva Orleans, Colombia o Centroamérica, ¿no le dan ganas de darle gracias a Dios por haberlo hecho panameño?
Al periodista, quien realizó una investigación en una finca del magistrado Spadafora encontrando maquinaria del Fondo de Inversión Social para construir una carretera, le fue descontado el 15 por ciento de su salario el viernes pasado, luego que el Juzgado Decimosegundo ordenara la acción judicial. Por este caso, Spadafora también demandó al Panamá América por B/. 2 millones.