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Panamá, Colombia y Centroamérica


Cuando los panameños decidimos independizarnos de España, lo logramos sin ayuda de nadie. A pesar de solicitudes expresas y de unos tres intentos que no pasaron del golfo de Urabá, ni Bolívar ni ningún otro de los libertadores realizó campaña alguna que liberara a Panamá del yugo colonial. Por esto cuando se consolida la independencia en los cabildos, se discutió el futuro del Istmo planteándose varios escenarios. Algunos defendieron la independencia pura y simple, otros abogaron por la unión a bloques mayores. Se propuso la unión a México, a la República Centroamericana y a la Gran Colombia Bolivariana. Finalmente ganó favor esta última por razones históricas.
La realidad es que Panamá es geográficamente centroamericana, históricamente suramericana y culturalmente caribeña. En este sentido la política internacional tradicional, luego de la separación de Colombia, ha sido la de ser puente de todos sin pertenecer a ninguno. Esta política internacional pudo haber funcionado en otro contexto pero en el mundo de hoy no es viable. El mundo desarrollado se integra en bloques, como la Unión Europea por ejemplo, y los países en vías de desarrollo que no avanzan en esa dirección, como China e India, no lo hacen porque de por sí son bloques territoriales y humanos de enorme magnitud. Panamá no se puede dar el lujo de aislarse pero no tiene que integrarse a un bloque con exclusividad tampoco. En este proceso hacia el norte tenemos un bloque de naciones que avanzan rápidamente en su integración económica, política y social con una población de unos treinta millones de habitantes, diez veces más que nuestro mercado local, y al sur tenemos una nación de cuarenta millones de habitantes, doce veces más que nosotros. Al norte ya no hay guerras civiles, pero las economías son relativamente pequeñas y poco sofisticadas; al sur todavía existe un conflicto armado y una violencia social que no se abate pero la economía es pujante y con mayor desarrollo. A unos finalmente no quisimos unirnos en el Siglo XIX, de los otros nos separamos luego de ocho décadas de sobresaltada unión en el Siglo XX. Debemos dejar atrás los atavismos de los siglos pasados y lograr vincular esos bloques económicos a través de Panamá. Esa es la realidad del Siglo XXI.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América