Panamá, Colombia y el Canal
Son muchas las historias que se han esbozado en cuanto a la participación de los norteamericanos en nuestra gesta, cuando el único interés de ellos era el de obtener todas las facilidades que les permitiesen el construir el Canal.
Lo importante es saber que la historia del Istmo panameño gira en torno a su posición geográfica y eso queda demostrado con la gran importancia que tuvo durante la época colonial, sobre todo, el papel que jugó nuestro territorio como punto de partida de las exploraciones de Perú y de otras regiones de Centro y Sur América, y más aún que era el punto de trasbordo para embarcar las mercaderías y riquezas que obtenía España de dichos territorios. Es por ello que desde el siglo XVI se visualiza la posibilidad de la construcción de una vía que permitiese el unir el Pacífico y el Atlántico. Fueron los españoles los primeros en realizar dichos estudios.
Al independizarnos de España el 28 de noviembre de 1821 y unirnos voluntariamente a la Gran Colombia, nuevamente inicia el interés de los pensadores por hacer posible la realidad de unir los mares y, en ese sentido, despierta el interés de potencias como Inglaterra y Estados Unidos por el proyecto, y lo suman como parte de sus políticas expansionistas. Nuestro territorio es visto como una posible ruta. Pero las políticas internas llenas de intrigas y conflictos que finalizan con luchas civiles impiden fraguar esa realidad. Al fracasar el sueño de Bolívar en donde el Istmo de Panamá tenía una posición privilegiada, los panameños nos separamos de Colombia en tres ocasiones 1830, 1831 y 1840, sobresaliendo el movimiento guiado por el General Tomás Herrera en donde se crea la primera República de Panamá. Citando a Víctor Florencio Goytía, la misma se proclamó el 18 de noviembre de 1840, con el consenso unánime de todos los municipios del Istmo, en donde se delegó una Convención representativa de la voluntad general, con los poderes necesarios para la organización de un gobierno republicano, independiente, soberano, democrático y representativo. Siendo elegido primer presidente de la República al general Tomás Herrera, señalando el día en que tomo posición de su mandato las siguientes palabras:
"Privilegiado por la Divina Providencia, el Istmo contiene en sí un germen de engrandecimiento..., consiste en estar llamado a ser el emporio del comercio universal por medio de una comunicación ínter marina, ya sea acuática, ya terrestre, ya mixta. El Istmo debe un día venturoso recibir tributo de todas las naciones de las cinco partes de la tierra, y todas las naciones tienen derecho a que se les facilite por esta vía el cambio de sus diversos productos. Pero es seguro que tal acontecimiento no tendrá lugar nunca mientras el Istmo, haciendo parte de la Nueva Granada, haya de recibir de ellas sus leyes". Y con ello queda demostrado que desde 1821 ya éramos una nación distinta que el resto de la Gran Colombia, con una comunidad estable, históricamente formada, con identidad de idioma, de territorio, de vida económica y de psicología.
Nuestra separación y el surgimiento de la República de Panamá es el buscar nuestro propio de destino, destino que los panameños quisimos compartir con el resto de las naciones que 1821 conformaban la Gran Colombia, pero las crisis políticas y las constantes guerras, el excesivo centralismo, afectaron ese sueño de Bolívar. Si EU participó en darnos apoyo para fraguar nuestra independencia, sólo lo hizo para construir el Canal, configurándose como un punto en común entre los panameños y norteamericanos en ese momento. Pero los panameños teníamos otras razones para independizarnos, expresadas por Belisario Porras así: "El hecho de 1821 cuando Panamá se unió a Colombia, le recuerda que esa unión fue voluntaria y que fue un acto espontáneo inspirado en la esperanza de un mejor futuro; pero el desengaño pronto llamó a puertas de los istmeños, fuimos gobernados por Colombia con igual o sino peor trato que una colonia. La gestión administrativa colombiana en Panamá no fue más que una continuación de la española; hasta el punto de llegar a tener el Istmo en todas las dependencias del gobierno sólo a funcionarios nacionales colombianos, distinguiéndose la ausencia de los panameños en las administraciones del departamento". Después de 102 años de historia con una soberanía integrada con la salida norteamericana el 31 de diciembre de 1999, nadie hoy debe decir que somos el invento de Wall Street, ni que nacimos como República del ego de Teodoro Roosevelt. Felicidades Panamá
Lo importante es saber que la historia del Istmo panameño gira en torno a su posición geográfica y eso queda demostrado con la gran importancia que tuvo durante la época colonial, sobre todo, el papel que jugó nuestro territorio como punto de partida de las exploraciones de Perú y de otras regiones de Centro y Sur América, y más aún que era el punto de trasbordo para embarcar las mercaderías y riquezas que obtenía España de dichos territorios. Es por ello que desde el siglo XVI se visualiza la posibilidad de la construcción de una vía que permitiese el unir el Pacífico y el Atlántico. Fueron los españoles los primeros en realizar dichos estudios.
Al independizarnos de España el 28 de noviembre de 1821 y unirnos voluntariamente a la Gran Colombia, nuevamente inicia el interés de los pensadores por hacer posible la realidad de unir los mares y, en ese sentido, despierta el interés de potencias como Inglaterra y Estados Unidos por el proyecto, y lo suman como parte de sus políticas expansionistas. Nuestro territorio es visto como una posible ruta. Pero las políticas internas llenas de intrigas y conflictos que finalizan con luchas civiles impiden fraguar esa realidad. Al fracasar el sueño de Bolívar en donde el Istmo de Panamá tenía una posición privilegiada, los panameños nos separamos de Colombia en tres ocasiones 1830, 1831 y 1840, sobresaliendo el movimiento guiado por el General Tomás Herrera en donde se crea la primera República de Panamá. Citando a Víctor Florencio Goytía, la misma se proclamó el 18 de noviembre de 1840, con el consenso unánime de todos los municipios del Istmo, en donde se delegó una Convención representativa de la voluntad general, con los poderes necesarios para la organización de un gobierno republicano, independiente, soberano, democrático y representativo. Siendo elegido primer presidente de la República al general Tomás Herrera, señalando el día en que tomo posición de su mandato las siguientes palabras:
"Privilegiado por la Divina Providencia, el Istmo contiene en sí un germen de engrandecimiento..., consiste en estar llamado a ser el emporio del comercio universal por medio de una comunicación ínter marina, ya sea acuática, ya terrestre, ya mixta. El Istmo debe un día venturoso recibir tributo de todas las naciones de las cinco partes de la tierra, y todas las naciones tienen derecho a que se les facilite por esta vía el cambio de sus diversos productos. Pero es seguro que tal acontecimiento no tendrá lugar nunca mientras el Istmo, haciendo parte de la Nueva Granada, haya de recibir de ellas sus leyes". Y con ello queda demostrado que desde 1821 ya éramos una nación distinta que el resto de la Gran Colombia, con una comunidad estable, históricamente formada, con identidad de idioma, de territorio, de vida económica y de psicología.
Nuestra separación y el surgimiento de la República de Panamá es el buscar nuestro propio de destino, destino que los panameños quisimos compartir con el resto de las naciones que 1821 conformaban la Gran Colombia, pero las crisis políticas y las constantes guerras, el excesivo centralismo, afectaron ese sueño de Bolívar. Si EU participó en darnos apoyo para fraguar nuestra independencia, sólo lo hizo para construir el Canal, configurándose como un punto en común entre los panameños y norteamericanos en ese momento. Pero los panameños teníamos otras razones para independizarnos, expresadas por Belisario Porras así: "El hecho de 1821 cuando Panamá se unió a Colombia, le recuerda que esa unión fue voluntaria y que fue un acto espontáneo inspirado en la esperanza de un mejor futuro; pero el desengaño pronto llamó a puertas de los istmeños, fuimos gobernados por Colombia con igual o sino peor trato que una colonia. La gestión administrativa colombiana en Panamá no fue más que una continuación de la española; hasta el punto de llegar a tener el Istmo en todas las dependencias del gobierno sólo a funcionarios nacionales colombianos, distinguiéndose la ausencia de los panameños en las administraciones del departamento". Después de 102 años de historia con una soberanía integrada con la salida norteamericana el 31 de diciembre de 1999, nadie hoy debe decir que somos el invento de Wall Street, ni que nacimos como República del ego de Teodoro Roosevelt. Felicidades Panamá