default

Panamá Compra


Aunque fue vendido como el mejor método de control para la contratación publica, por la forma abierta y transparente como se realiza, "Panamá Compra" acaba de recibir, también de manera transparente, su primera gran derrota. Una funcionaria de rango intermedio, noticia ahora por el escándalo del FECE en San Miguelito, se encargó de demostrar la vulnerabilidad del sistema, todo lo que se puede hacer a la luz del día, y deja en evidencia aquel viejo adagio que dice "no todo lo que brilla es oro".

El problema no sólo es la sanción de la funcionaria; por estos días, el seguimiento que le han dado los medios al tema, las detenciones realizadas y la voz presidencial de sentenciar a los responsables, señalan el camino que en ese aspecto tomará el asunto. El problema real radica en el fracaso que proyecta una de las propuestas mejor vendidas por el actual gobierno, bajo el lema de ponerle fin a los vicios y la corruptela que dejaba el anterior método.

Es evidente que no se trata sólo del método, sino del comportamiento y la conciencia del funcionario, se trate del gobierno que sea. Lo crucial en esta ocasión es, sin embargo, el fracaso de la propuesta vigente. Si Joaquina Gallardo realizó una burla que implica miles de dólares, cuántas no se habrán hecho desde otras instituciones inventando igualmente empresas brujas. Es una pregunta válida que demuestra que lo actuado por los protagonistas del escándalo del FECE pone en duda todo el sistema, y las bondades anunciadas por el gobierno a través de "Panamá Compra". Es hora de revisar el mecanismo y reforzar el método para que retome la credibilidad.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América