Panamá debe mejorar su nivel educativo
Dentro de una sociedad, cuando sus ciudadanos desean lograr mejores ideas u objetivos que contemplen los cambios esenciales para que sus jóvenes pueden alcanzar grandes y verdaderos retos. Pero si en la sociedad prevalece una actitud deficiente con paros, huelgas, estamos hablando de una sociedad maquiavelista donde impera el “Fin justifica los medios”. Entonces, no hay pautas y normas que conlleven el acercamiento entre personas civilizadas que solamente buscan plantear normas que vallan más allá de un cambio positivo. Los profesores y maestros de nuestras escuelas, de la república de Panamá, deben mejorar sus ideas y pensamientos, cuya actitud se encuentra dentro un sistema maquiavelista donde solamente les interesan sus propios intereses. Lo cierto de nuestra realidad, es que nuestros estudiantes salen mal preparados para cualquier profesión que requiere nuestra sociedad. Pero qué podemos hablar de nuestros jóvenes, cuando emigran hacia el norte cuando desean obtener una mejor preparación y un buen mercado laboral. Los niños y jóvenes no tienen la culpa de las acciones que se han heredado de una reforma educativa, que solamente se basaba en idealismos sincronizado, donde se le hablaba de acciones ficticias y nunca se llegó a la realidad. Seamos conscientes, Panamá ha tenido una excelencia educativa desde los orígenes de la nación, cuando nos separamos de la Gran Colombia en el año de 1903, donde existía un sistema deficiente y caótico que no brindaba buenos criterios en materia educativa. Pero si nos detenemos a cuestionar quien es el malo, quizás pongamos por delante al estudiante, pero nunca se pone al docente, ya que muchos de ellos solamente les interesa sus aspectos preferenciales. Pero no podemos olvidar que la república de Panamá atraviesa una situación muy deficiente en materia educativa desde hace más de dos décadas, cuando en septiembre de 1979 los gremios educativos del país lograron derrocar la nefasta reforma educativa, que ponía en peligro la educación a nivel de todos los ámbitos sociales, sin embargo, los estragos heredados por la dictadura militar, y una serie de eventos caóticos, proyectaron una secuela negativa que hoy en el año 2010, los jóvenes y niños de todo el país, están sufriendo y que pareciera que se quisiera repetir cuando la alta dirigencia educativa y sindical mantienen acciones retrogradas que no favorecen la educación nacional. Es necesario que pensemos un poco más en la educación de la nación y proyecte un cambio absoluto en el marco curricular, donde se beneficie no solamente al docente sino también al estudiante, para que tenga una programación acorde a los nuevos cambios que la sociedad genera dentro de una tecnología similar a la de los países desarrollados.